Y si el SaaS fuera la salida natural del software libre

Hace diez días, en una comida de frikis ilustres convocada por el Gran Didac Lee. Héctor Pérez comentó que WordPress había sacado un servicio de pago, que consistía en unos paquetes de alojamiento y mantenimiento de blogs. Héctor, como hacemos todos, dio por hecho que sus quince compañeros de mesa conocíamos la noticia; en mi caso os aseguro que no. Quizás por orgullo friki, quizás para no desviarnos del tema de la reunión, no le pregunté más datos.

WordPress es un programa de código abierto que se ha convertido en el estándar para los blogs auto-alojados. Pertenece a Automatic, una empresa de desarrollo de software y dispone de una gran comunidad de desarrolladores que han creado miles de maquetas y miles de extensiones, para cambiar la estética del blog y añadir funcionalidades, respectivamente. Este blog, y los otros seis que he montado están hechos con WordPress.

Me decidí a montar mi primer blog para informar a familia y allegados de mis cosas, enseguida me di cuenta que debía instalarlo en mi propio servidor si quería tener control sobre él. Valoré tres opciones: MovableType, Drupal y WordPress. Me decidí por la última por dos razones: decían que era el más fácil de instalar, y algunos blogs importantes se estaban pasando de MovableType a WordPress.

Pero volvamos al comienzo, el bueno de Héctor, comentó que la versión premium o VIP, en este caso, tendría errores reparados, pues, al estar en manos del desarrollador, estaría más avanzada. Este argumento me perece interesante, pero aún más el de la facilidad de instalación que yo buscaba en un software para blogs. Y, en el caso de usuarios más conservadores, el servicio técnico que te puede ofrecer la propia casa.

En resumen, lanzas un software libre al mercado, sólo tienes gastos y ningún ingreso, y luego comienzas a tener una línea líquida, la consultoría de instalación, los desarrollos a medida y los mantenimientos. La mayor parte de los modelos de negocio basados en programas de código abierto se paran ahí; y eso no le gusta a los inversores, porque el modelo no es escalable; me explico, no puedes multiplicar el negocio por cien de un día para otro, porque te basas en mano de obra, en horas-hombre, aunque pueda suponer una buena rentabilidad, esta no es suficiente para un business angel.

Pero ahí llega Automatic (entre otros) y le da una segunda vuelta de rosca, hace paquetes con su software más refinado, les añade el alojamiento (hosting) y un servicio técnico. Este último ya lo ofrece cualquier proveedor de alojamiento, de mejor o peor forma. En resumen, pasa de un modelo de negocio no escalable a uno escalable. Y todo usando la magia del software como servicio (el SaaS), en este caso se trata de un SaaS de baja intensidad, pero podemos hacerlo crecer hasta el infinito.

Quizás lo de programar en código abierto, además de bueno y bonito para todos, sea rentable para el que lo hace.

Más riesgo y menos subvención

Sólo podemos competir con Conocimiento. Es evidente que en precio ya no competimos, además España está bien colocada para competir en Conocimiento. Pero, no siguiendo el modelo tecnológico de transferencia de tecnología hacia la gran empresa, típico del norte de Europa; tampoco siguiendo el modelo de Investigación vanguardista norteamericano (DARPA), ni siquiera con el modelo asiático de clusters. Nosotros somos un país de industriales, de PyMEs industriales, y hay un buen futuro ahí.

Las subvenciones responden a economías de escala, me explico, a la Administración le cuesta parecido trabajo evaluar una subvención de 100.000€ que una de 1.000.000€; por lo que favorecen a la gran empresa, y nosotros no somos un país de grandes empresas.

La PyME es donde se Desarrolla, especialmente la PyME industrial. La Investigación se hace en centros públicos y la innovación en la gran empresa, que es la que dispone de una red comercial capaz de hacer paquetes del Desarrollo hecho en la PyME y llevarlo al Mercado.

Esa PyME que desarolla, la que puede cambiar nuestro modelo económico, no busca subvenciones. Hay PyMEs desarrolladoras que nacen para buscar subvenciones, pero normalmente acaban por alejarse del Mercado, e incluso llegan a convertirse en gestoras de subvenciones para terceros.

La PyME que desarrolla y vive en la Economía real necesita dos cosas de la Administración, la primera es que sea su primer cliente, su adoptante temprano, que arriesgue. Pero el que maneja fondos públicos evita ese tipo de riesgos, intenta no acabar en la cárcel, porque, como sucede con los árbitros de fútbol, acertar no se valora, pero equivocarse no se consiente. La segunda cosa que necesita, es que le ayude para recibir inversión para crecer, para desarrollar nuevos productos. Pero volvemos a la economía de escala, cuesta más o menos lo mismo evaluar una inversión de 100 que una de 1.000, y los inversores de gama baja han colgado el cartel de vuelva usted en 2011.

¿Qué está pasando? ¿Qué puedo hacer yo?

¿Qué está pasando?

Vivimos la peor crisis desde la de 1929, estamos en el punto de inflexión que marcará si la superamos ahora, o, si en caso contrario, tenemos que remontarnos a la crisis del Siglo XVII para encontrar una peor. Hay señales contradictorias, pero una cosa sí que es cierta, los analistas seguro que se van a equivocar, y a tí no te va a servir de nada hacer cábalas e intentar predecir el futuro; lo que sí te ayudará es intentar cambiarlo, y está en tus manos, pero de eso hablaré después.

Esta crisis tiene tres causas: la principal es la combinación de especulación y endeudamiento, la segunda es de valores y la tercera es medioambiental. Por eso se debe combatir con: economía real, solidaridad y sostenibilidad.

¿Qué puedo hacer yo?

Lucha, no desfallezcas.

Si estás empleado, trabaja más, déjate de darle vueltas a lo mal que está todo y pon tu granito de arena para salir adelante. Si pensamos que la Economía va bien, la Economía irá bien. Si todos pensamos que la Economía va mal, la Economía irá mal. Emprende desde dentro, empuja. Ahora que el miedo está en el ambiente, un subordinado que empuja es una bendición para un jefe temeroso.

Si estás en paro inicia algo, busca trabajo, crea una empresa por pequeña que sea, estás ante un momento de oportunidades; cuando remontemos tendrás un gran mercado para tí. Posiciona tu marca personal, crea un blog, déjate ver. Ahora es posible abrir una ventana, y decir hola mundo. Relaciónate, la combinación de un blog, Twitter, Linkedin y eventos varios es infalible.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

José Agustín Goytisolo (Palabras para Julia)

Un dato, del que no se habla demasiado, es espeluznante: ya tenemos más muertos por suicidio que por accidentes de tráfico. Suicidarse es un acto de cobardía y de ociosidad; me explico, no se suicidan en los países pobres, pues bastante tienen con ingeniárselas para comer; se suicidan los que tienen sus necesidades cubiertas, y tienen suficiente tiempo libre para compadecerse de si mismos. Te suicidas cuando tiras la toalla, cuando dejas de luchar, es, por tanto, un acto cobarde.

Si ayer eras listo, hoy no puedes ser tonto.

Ladran, luego cabalgamos, amigo Sancho

No hay peor censura que la que nos imponemos nosotros mismos, o no hay peor cuña que la de la misma madera.

Este blog ya ha alcanzado el nivel más bajo al que se puede llegar, el de convertirse en una herramienta de autoayuda de su editor, lo uso para descargar la mala leche que se me pone, así que te agradezco que hayas llegado hasta aquí, y entenderé que, en pro de tu salud mental no sigas leyendo.

Paso a modo positivo.

Emprender no es empezar sino hacer, es decir, acabar. Un emprendedor es tanto alguien que crea una empresa, como alguien que revoluciona una empresa desde dentro. Pon el foco en lo que quieres conseguir, intenta cambiar el Mundo, no seas tímido, hoy más que nunca está en tus manos. Cuestiónate cien veces la idea y deja que cien personas que te quieren te cuestionen tu idea.

Cuando lo tengas claro, busca los resortes para hacerlo, no pierdas el foco y sigue esa dirección. El día a día te hará serpentear para sortear las dificultades, pero recuerda hacia donde te diriges, quieres cambiar el Mundo, no hay tiempo que perder, supera los obstáculos y escucha, escucha mucho pero no desfallezcas; no te dejes influir por aquellos que no te quieren bien. Recuerda siempre que sus ladridos son sinónimo de tu buen camino, sonríeles y sigue adelante.