¿Porque no despega el software libre?

Los tiempos de adopción de una nueva tecnología son siempre más largos de lo previsto. El cambio de paradigma hacia la cultura en abierto y hacia el software libre en particular supone, a mi entender, un cambio de era, algo demasiado grande como para no hacernos transitar por un terreno abrupto. Hay grandes empresas bien posicionadas que difícilmente permitirán ceder su terreno a otros.

En los noventa se hablaba de una nueva tecnología que cambiaría el mundo, la inteligencia artificial se llamaba por entonces aunque ahora parece más propio hablar de sistemas inteligentes; los ordenadores conseguían identificar, o más bien extrapolar, patrones de comportamiento de modo que se abrían nuevas posibilidades. Lo cierto es que aquellos años pasaron y aquella fiebre pasó también con ellos, pero Jeff Bezos, el fundador de Amazon.com fue incorporando recomendadores basados en sistemas inteligentes diez años después de aquella fiebre y hoy van, poco a poco invadiendo el Mercado, entre otras cosas porque Amazon.com es La Tienda de Internet y nadie se permite el lujo de dudar de ella. Esto es sólo un ejemplo de una tecnología que tarda mucho más tiempo del inicialmente previsto en llegar al gran público.
Pero el caso del software libre es mucho más complicado que el de los recomendadores porque ataca bases sobre las que se cimentan: modelos de negocio, culturales y hasta sociales. No estamos preparados para entender que alguien regale algo a cambio de nada y mucho menos a hacerlo nosotros, vivimos, lo queramos o no, todavía en un paradigma del Siglo XIX, el de las patentes por el cual inventabas algo lo protegías y ganabas dinero; en una sociedad capitalista como la nuestra no nos cabe en la cabeza que se pueda ganar dinero dando tu creación de forma gratuíta; pero claro, la opción de copiar y pegar que ofrece la informática es todavía muy reciente y todavía no alcanzamos a ver todas sus posibilidades. Dudamos de la veracidad del regalo abierto porque ha de haber gato escondido ahí; somos tan ignorantes que no creemos posible que alguien de gratis algo por lo que antes cobraban y las empresas de software libre apoyan esa premisa al presupuestar la hora de consultoría al doble que las empresas de software propietario; no hombre, no seas inocente, presupuesta la hora a lo mismo y luego pon costes adicionales hasta completarla y arriésgate a que la implantación de software propietario sea más barata que la de libre, no pasa nada.
El movimiento del Software libre ha cambiado ya el Mundo, ha removido sus cimientos y ha inoculado su virus en el mundo de la Cultura y el de la Bioquímica. No es un producto ni un proceso, tampoco es una moda, es un cambio social que se apoya en la posibilidad, hasta hace poco desconocida, de copiar y pegar que nos da un ordenador.
El mundo se está moviendo mucho más rápido de lo que el común de los mortales desearía, queremos seguir en nuestra situación de confort y ahí teníamos software propietario. Es curioso que el software libre campe a sus anchas en las máquinas grandes (servidores) y en las pequeñas (móviles y empotrados) pero que no tenga el mismo éxito en las medianas (PCs). Sí, también triunfa en el móvil porque Symbian y Android son masivos. Triunfa en lo grande pese a que son sistemas críticos en los que el instalador se juega el tipo y comienza a triunfar en el sector con mayor futuro, el de la movilidad.
Somos boxeadores cuasi-noqueados de modo que sólo vemos luces cegadoras a nuestro alrededor y esas luces tienen logotipos de grandes empresas de software propietario que nos acompañan desde hace años, si seguimos mirando a esas luces es probable que nos vayamos al suelo, que alguien nos adelante por la derecha pues con menos dinero y esfuerzo que nosotros consigue hacer más y mejores cosas.
Mientras mantengamos una Internet más o menos neutral el triunfo de lo abierto está servido. Las discográficas llegaron tarde a Internet al igual que sucedió con la prensa escrita y la radio; a la televisión está a punto de ocurrirle lo mismo y todos los oligopolios de los medios de comunicación tradicionales acuden hoy, rodilla en tierra a pedir ayuda a los políticos. La Administración llegó, quizás tarde, pero llegó al software libre pero, de momento, esa llegada sólo se ha materializado en los dispositivos grandes, para llegar a los medianos y a los pequeños hay que demostrar que el software libre funciona y hasta el momento lo que hemos estado intentando demostrar es que es bueno para todos y barato, y no, se trata de demostrar que funciona y éso sólo se consigue con el ejemplo y con el tiempo.

La idea de esta entrada fue de Luis Casas, nos lo propuso a una manada de frikis y se irán publicando en Gaceta tecnológica

3 opiniones en “¿Porque no despega el software libre?”

  1. Excelente post, Javier, y muy buena reflexión. La verdad que el Software Libre está mucho más extendido de lo que parece, a todos los niveles, pero como bien dices, lo que “brilla” y ciega es el software propietario. Tenemos SL en nuestros móviles, en las consolas (bueno, en la PS3 hasta hace poco), en los electrodomésticos que utilizamos, en los servidores que sostienen internet, etc. pero parece que todo ese SL “no cunde”. También empieza a haber modelos interesantes, entremezclando el SL con el SaaS (ya te he oído comentar muchas veces lo del SaaS como modelo de negocio del SL, y estoy totalmente de acuerdo), como pueda ser el caso de TeamBox. Pasito a pasito el SL se ha metido en nuestra cocina, ahora falta que empiece a brillar.

  2. Con un punto de vista un poco complementario al que expones: el software libre es lo que está permitiendo a muchos emprendedores y autónomos escapar del mundo laboral convencional (o salir de la trampa del paro) y modernizarse a muchas empresas.
    En el negocio ya longevo del distribución-consultoría-personalización de software, permite bajar la barrera de entrada por la parte de la oferta y también de la demanda. Como ejemplo un poco más allá de la habitual web: Asterisk.
    En un país como este, en el que es difícil conseguir capital humano y financiero para lanzar proyectos más grandes, el software libre tendrá su papel en el “nuevo modelo productivo”, si es que llega.

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