Lewis Thomas define los sistemas emergentes en 1973

Ante todo debemos preservar la absoluta imprevisibilidad y la total improbabilidad de nuestras mentes interconectadas. De ese modo podremos mantener abiertas todas las posibilidades, como hemos hecho en el pasado.

Sería bueno contar con mejores métodos de monitorizar los cambios, para poder reconocerlos mientras están ocurriendo… Tal vez las computadoras puedan hacerlo posible, aunque lo dudo bastante. Se pueden crear modelos simulados de ciudades, pero lo que se deduce de ellos es que parecen estar mas allá del análisis inteligente… Esto es interesante , dado que una ciudad es la mayor concentración posible de seres humanos y todos ejercen tanta influencia como están dispuestos a soportar. La ciudad parece tener vida propia. Si no podemos entender como funciona, no llegaremos muy lejos en la comprensión general de la sociedad humana.

Y sin embargo, debería ser posible. Reunida, la gran masa de mentes humanas de todo el mundo parece comportarse como un sistema vivo coherente. El problema es que el flujo de información es casi siempre unidireccional. A todos nos obsesiona la necesidad de proporcionar información tan rápido como podamos, pero carecemos de mecanismos eficientes para extraer algo a cambio. Confieso no saber mas de lo que ocurre en la mente humana que lo que sé de una hormiga. Ahora que lo pienso, ése podría ser un buen punto de partida.

Lewis Thomas, 1973

Leido en el prólogo de Sistemas emergentes

Ya en 1973, Lewis Thomas, un médico, poeta, etimólogo, ensayista, administrador, educador, consejero de política, e investigador estadounidense. Hacía una definición sintética del fenómeno de la emergencia. Hoy es tan vigente como cuando la hizo, además, hoy se producen multitud de fenómenos que se explican desde esta perspectiva.

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