Esconderse en redes sociales

Creo que los motores del cambio en que vivimos son trasparencia y colaboración.
Si ocultas tu identidad en las redes sociales te enfrentas a la transparencia que empuja a este cambio; nadas contra corriente, y dejas que sean otros los que digan quién eres tú.

Iniciativa emprendedora a los 14 años. Néstor Palao

Néstor es un maquero adolescente, tiene ilusión por explorar y exprimir el loco mundo de las Startups. Comenzó hace unos meses a escribir iPhoneA2, un blog sobre Apple. No, Néstor, desgraciadamente no es un caso habitual.

Cuando yo tenía siete años me puse a vender collares de margaritas que hacía mi hermana frente a la fachada de la Catedral de Mondoñedo; aquello creó cierto revuelo; recuerdo que tuvo que venir a buscarme mi madre, que no me reprochó lo que hacía, sino mas bien el haberlo hecho en un pueblo de Lugo de los primeros años ochenta, en fin, que si lo volvía a hacer era recomendable alejarse del centro del pueblo; lo intenté en el parque pero no pasaba tanta gente y las ventas bajaron dramáticamente.

El caso es que el buen Néstor, días después de volver de Iniciador kids, escribió esta entrada en su blog; y poco después nos sorprendió a todos con este twit:

Hace algunos meses, Pau García Milá, fundador de eyeOS arrancaba una charla diciendo:

En otros países te ganas las cosas, en España tenemos la paga.
¿Has visto a algún niño vendiendo limonada?

Eso es cultura emprendedora, vender limonada, y así se aprende. Sacando unos eurillos por los banners. Luego, si a Néstor le va bien se comprará el iPhone, el iPad y hasta un MacBook; y tendrá que explicarles a sus compañeros de clase que se los han costeado sus anunciantes, y se acabará convirtiendo en un ejemplo para algunos de ellos.

Nos asusta ver a un niño vendiendo porque, en definitiva nos asusta vender; y eso hay que curarlo, y cuanto antes mejor. Ahora tenemos que empezar por respetar a Néstor por ponerse a vender, ya no digo reirle las gracias ni mucho menos comprarle algo. Será suficiente con que no seamos como los habitantes de Mondoñedo de 1983.

Enseñar iniciativa emprendedora

1. ¿Qué?

El I Campamento Iniciador kids celebrado en agosto de 2011 en Rada-Cantabria ha sido un laboratorio de educación, una experiencia emocionante que creo debo compartir desde el punto de vista de metodología docente. Soy consciente que este no es un blog para profesores de Secundaria pero siento la necesidad de compartir mi experiencia con ellos.

2. ¿Por qué?

Cuando Rosa Pooalma mater de Iniciador kids, me propuso ser maestro acepté enseguida; yo no pasaba por un buen momento y aquella marcianada me parecía un soplo de aire fresco. Tras aceptar reparé en que iba a perder algunos ansiados días de vacaciones; pero después vi quiénes iban a ser colegas maestros, todo un plantel, que hizo subir mis exigencias de calidad y también mis expectativas.

Horas y horas preparando mis tres sesiones me llevaron a entender que no podía llevar una programación cerrada, sino que debía elegir un eje y disponerme a que los alumnos me pusieran en aprietos. Elegí como eje: el dinero, la financiación de pequeñas empresas que hacen grandes cosas, la inversión en startups.

Acabé mi licenciatura en Química sin haber oído hablar de dinero, me sentí manco cuando creé mi primera empresa y reparé en el agujero formativo que tenía. Podía sonar poco elegante pero sí, iba a enseñar a niños a buscar dinero para sus proyectos.

3. ¿Cuándo?

Los primeros días de campamento los viví en Twitter, el hashtag #iniciador_kids rebosaba buen rollo, pero también trabajo, porque los chicos llevaban un ritmo frenético de tres sesiones diarias de clases siete días por semana. Temía encontrarlos desmotivados, pero no cansados pues eso se podía superar; aunque enseguida vi en Twitter que motivación había allí de sobra.

4. ¿Quiénes?

16 chicos entre 9 y 14 años, 2 monitores y 7 maestros emprendedores expertos en diversas áreas hicimos el experimento; dirigidos por Rosa. Llegué a Iniciador kids el último domingo de agosto, cuando ya llevaban una semana de campamento. Si quitas la entrega de diplomas del final, me encontré algo parecido a lo que puedes ver en este video.

Iniciador kids 2011 from Javier Cuervo on Vimeo.

5. ¿Como?

Planteé hacer un foro de inversión, pero era necesario fomentar su inquietud, pues la búsqueda de dinero para llevar a cabo un proyecto no es obvio.

Primer día

Dejé mi bici dentro de su funda en una esquina de la clase, de modo que no llamara la atención. Les conté la historia de Aimar Fraga, un emprendedor que quiso hacer una bici sensacional, es decir, que transmitiera muchas y buenas sensaciones. Cuando su interés por la vida de Aimar comenzó a decaer les dije que les podía enseñar una bici parecida a la de Aimar pues también la hizo él. Desenfundé la mía y la monté. Tienes el vídeo aquí.

Cuando se quiere hacer algo nuevo es posible que necesitemos dinero para ello, y ese dinero hay que conseguirlo de alguna manera. Algo que nos dio pie y tiempo para introducir la búsqueda de financiación. Ya les habían hablado antes de equipo, de modo que fue sencillo llegar a ver dos partes el equipo: el emprendedor y el gestor, pero fue mas complicado llegar al tercer pilar, al inversor. En este punto se interesaron por esta figura; para ellos venía a ser un ser etéreo con mucho dinero; y poco a poco lo fuimos aterrizando.

Segundo día

Los chicos estaban cansados, y yo necesitaba para este segundo día una baza, como había sido la bici ayer, que me ayudara a captar su atención. Del primer día había quedado claro que no teníamos claro como se captaba el interés del inversor, de modo que haríamos una competición de inversores.

Me asusté al llegar 15 minutos antes de la clase y encontrármelos allí esperándome, miré el reloj pero simplemente habían ido pronto.

En la competición, cada uno de ellos sería un inversor con tres euros y tendría cinco empresas para elegir donde poner su dinero. Las empresas ya habían sido calificadas por emprendedores-inversores de un jurado; apelé a que Javier Martín (Loogic), que ya les había dado clase, había sido uno de los tres miembros del jurado; aquello, además de ser cierto le concedió credibilidad al ejercicio.

Si invertías un euro en la ganadora te llevabas 30€, si lo ponías en la segunda se convertía en 20€, si era en la tercera 10€, y si invertías en la cuarta a quinta clasificada lo perdías. Esas eran las reglas y les presenté los cinco casos. E invirtieron sus tres euros aunque en un par de casos se guardaron un euro sin invertir.

Me sorprendió la orientación social de sus razonamientos y su prudencia en muchos casos. Lo cierto es que la elección de en qué empresas poner su euro retrataba a cada chico mejor que una cámara. Una vez entendidos los resultados le dimos la vuelta a las inversiones para verlas desde una óptica social y todos nos sorprendimos.

Tercer día

Era el último día completo de campamento y, además la última sesión. Ya se habían entregado los diplomas, ya había habido despedidas y lágrimas. Nos quedaba hacer un foro de inversión; si el segundo día los chicos eran inversores, en esta ocasión serían emprendedores-inversores.

Unos días antes, los chicos repartidos en tres equipos habían diseñado sendos proyectos con Javier Esteban. En este ejercicio se trataba de presentarles cada proyecto a sus compañeros para que invirtieran el dinero en su empresa; era obligatorio responder de forma cualitativa a tres preguntas: ¿qué vamos a hacer?, ¿cuánto dinero necesitamos? y ¿en qué nos lo vamos a gastar?.

Como moneda utilizamos chucherías. Tres por alumno; en esta ocasión los múltiplos no podían ser tan altos por la limitación de dulces; daríamos tres calificaciones en base al número de inversores que hubiesen apostado por cada empresa. Uno de los objetivos era ver por qué los inversores son gregarios; el problema fue que alguno se dio cuenta demasiado rápido, creo que las votaciones deberían haber sido privadas. El que invirtiera una chuche en la ganadora se llevaría tres, recuperaría su chuche si era en la segunda y la perdería al apostar por la tercera.

Como es lógico, alguno de los mas pequeños llegó al momento de la inversión con solo una chuche que, además venía ligeramente usada. El resultado fue algo así como el orden sobre el caos; tomaron decisiones y fueron responsables de ellas, incluido el no poder invertir en su empresa por haberse comido las chucherías.

6. Conclusiones

1. Iniciador kids se debe repetir, multiplicar y clonar. Ha sido un experimento difícil porque exigía a los padres un gran esfuerzo y a los maestros el sacrificar varios días de vacaciones, pero todos hemos salido ganando. Hemos creado vínculos que solo son posibles en la convivencia de un campamento y bajo un interés común.

2. La iniciativa emprendedora es un estado mental, una forma de afrontar la vida. El eje transversal a todo Iniciador kids es la creatividad, para ello se combinó a profesionales de perfil alto con niños, de este modo nosotros íbamos muy sobrados de conocimientos y podíamos asumir que fueran los niños quienes guiasen la clase.

3. Iniciador kids es un soplo de aire fresco, una dosis de optimismo. Basta ya de derrotismos, solo la creatividad y el esfuerzo nos va a sacar de ésta.

4. En Iniciador kids se vende; me atrevería a decir que se hacen mas ventas nuevas que en un evento comercial. Me explico. Lo viví con la feria Madrid es Ciencia de 2008, se trataba de un evento educativo pero se hicieron mejores contactos comerciales que en una feria sectorial. El motivo es simple, la gente no lleva coraza, todos vamos ablandados de modo que somos mas receptivos ante las propuestas que nos hagan.

5. No se trata de crear empresas, la cosa va mucho mas allá. Las startups son una metáfora del Siglo XXI que nos espera, son rápidas y ligeras. Cuando se trata de generar valor para la Sociedad el tamaño importa menos, y además va en detrimento de la velocidad porque las empresas grandes son siempre mas lentas que las pequeñas. En Iniciador kids no se hablaba de empresas sino de startups.

Artículos publicados por los protagonistas

Claudia Díaz

 

Néstor Palao