Porque nunca nadie le había dicho que no podía

Un tarahumara de noventa y cinco años atravesó cuarenta kilómetros por la montaña. ¿Sabes por qué podía hacerlo? Porque nunca nadie le había dicho que no podía. Nunca nadie le había dicho que debía estar muriéndose en algún asilo de ancianos. Uno vive según sus propias expectativas, amigo.

Extraído de Nacidos para correr de Christopher McDougall

Una respuesta a “Porque nunca nadie le había dicho que no podía”

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