Revelado de un sistema emergente

Un sistema emergente se forma por muchas interacciones de muchos individuos.

hormiguero revelado con aluminio líquidoEs decir, encierras a muchos individuos simples como las hormigas que tienen patrones de comunicación simples, como son los diez vocablos que manejan las hormigas; en un espacio, como es el hormiguero que ellas van creando y modificando con el tiempo. De algo así no cabría esperar un resultado distinto de la suma de los resultados de cada hormiga a no ser que una super-hormiga las coordinase y decidiese que han de hacer cada una de ellas. Pero los animales gregarios nos dan sorpresas.

De manera que cuando un grupo de animales simples viven juntos durante un tiempo y revelamos sus construcciones echando aluminio fundido, te encuentras algo como esta super-estructura tridimensional que te da idea de que lo que ha sucedido ahí dentro es mucho más que la suma de las inteligencias de las hormigas.

La persistencia en el tiempo de comunicaciones entre muchos individuos da lugar a una serie de conclusiones que los individuos no podrían tomar por sí solos.

Aquí es donde surge la tentación de pensar en una hormiga reina, mucho mas lista que las demás y que va dando órdenes al resto del hormiguero; pero esta hipótesis solo es una quimera que han descartado ya los biólogos. Ni la hormiga reina ni tampoco la abeja reina hacen más que poner huevos, no dan órdenes a nadie; ni tampoco hay centuriones, jefes ni nada por el estilo.

Las hormigas se auto-organizan igual que nos sucede a nosotros en muchas ocasiones, de muchas interacciones uno a uno surgen grandes cosas como esta.

En este caso se trata de un hormiguero bastante pequeño pero nos da idea de lo que se puede llegar a hacer. Aquí tenéis el video del proceso.

¿Qué ocurre cuando el intraemprendedor es el CEO?

Cuando se crea una empresa el CEO es emprendedor por fuerza

intraemprendedor focoMás bien, al crear una empresa se elige a un director ejecutivo (CEO) de entre los emprendedores que la forman; pero no me refiero a esta situación sino a empresas en fase de consolidación, de crecimiento o  simplemente, a empresas su sufren decrecimiento. Cuando se pone a una persona al frente de una empresa con el objetivo de cambiarla de arriba a abajo se lanzan dos mensajes contradictorios, el primero que la empresa va mal y el segundo que puede tener salvación. Y son esos dos mensajes los que deben estar siempre presentes para huir tanto del pánico como de la autocomplacencia, es decir estas dos ideas deben focalizar al  intraemprendedor.

A las personas que tenemos pasión por mejorar lo que nos rodea nos cuesta tener foco, esta tendencia por dispersarnos es aún mayor cuando las cosas no van bien a nuestro alrededor, como puede ser el caso de una empresa que necesite poner a un CEO para transformarla. Pero a un director ejecutivo no se le puede ocurrir cada día una cosa distinta. Un  intraemprendedor es alguien que da soluciones nuevas a problemas viejos, es decir, un creativo.

En el proceso creativo del intraemprendedor el punto más crítico es entender bien el problema al que se enfrenta

Esto requiere de tres ingredientes: colaboración de los demás trabajadores, tiempo para que te lo expliquen y tiempo también para reposarlo. Es decir, se debe plantear como un proceso en sí mismo, es conveniente huir de las prisas de los primeros días y dejarlos tranquilos para encontrar un foco, una idea fuerza que guíe el proceso de cambio de la empresa.

Una vez que se ha alcanzado una solución hay que ser fiel a ella, podemos diseñar, iterar y aprender en ciclos como los de la metodología lean  pero no podemos apartarnos del foco porque desorientaremos  a todo el mundo

Todas las empresas quieren un intraemprendedor hasta que lo tienen

Tenemos muchas más cosas que cambiar en las empresas que las que a priori pensamos, pero esto solo se ve al iniciar el cambio.
cantimplora legoEl cambio ha de ser irreversible como irreversible es el cambio que vive nuestra sociedad: desechemos de nuestra mente el año 2007 porque ya no volverá jamás, no vivimos una crisis cíclica sino un cambio de paradigma. Si queremos una empresa a la altura del mercado debemos quemar las naves y no mirar atrás. Tratar de recuperar 2007 solo conduce a la melancolía.

Cuando metemos a un intraemprendedor en nuestra empresa es para cambiarla de forma irreversible, para hacer cosas nuevas, imposibles para tus actuales trabajadores.

Cosas desagradables como despedir o reubicar a personas con las que se ha convivido. Por eso es mejor que venga de fuera y de nuevas, por eso desde dentro no somos capaces de hacerlo. Pero lo desagradable es desagradable.

Los puestos de trabajo han dejado en muchos casos de ser un medio para que la empresa haga una función y se han convertido en un fin en si mismos. Nuestras empresas están llenas de supervivientes que solo piensan en mantener su posición dentro, no en la función que necesita la empresa de ellos. El apego por el puesto de trabajo hace que nos esforcemos en primera instancia pero luego pervierte el desempeño. El intraemprendedor ha de tener un apego justo por su puesto de trabajo y también por el de los demás, debe pensar en funciones y objetivos.

Si dudamos del cambio o si dudamos del intraemprendedor acabaremos por dejar a un hombre de paja a los pies de los caballos.

Si queremos de verdad cambiar una empresa debemos estar dispuestos a hacer cosas desagradables o a apoyar a otro que las haga por nosotros; nada es peor que comenzar una travesía para darse la vuelta en medio de la misma, ahí habremos asegurado el fracaso.

Elegir entre intraemprendedores o refundar la empresa

Los viejos mastodontes se ha quedado atrás, las grandes empresas con estructuras jerárquicas no tienen capacidad de reacción para adaptarse al cambio que estamos viviendo.
refundar la empresa o contratar intraemprendedoresEs renacer o morir. Meter en una empresa a agentes de cambio – intraemprendedores – es la solución menos agresiva pero no sabemos si la mejor. Claro que para ello el empresario o el directivo ha de ser consciente de la situación; conozco a directivos de la prensa en papel que siguen esperando a la recuperación de las ventas en los kioscos, personas que sin creen que esta es una crisis cíclica y que rellenaremos a la senda del crecimiento, sin ir más allá, la mayor parte de nuestra clase política piensa eso, y les va muy bien pensándolo.
Elegir entre cerrar una empresa y crearla después desde cero o bien adaptarla a nuestros tiempos es como decidir entre reforma o casa nueva. Debemos ver como nos quedará si la reformamos, cuánto nos va a costar hacerlo y si estamos dispuestos a vivir entre escombros un par de años como poco.
Como sucede al reformar una casa, contratar intraemprendedores o crearlos dentro es una decisión estratégica, no se puede confiar en los agentes de cambio una semana si, una semana no. Los agentes de cambio han de tener el apoyo de la dirección, el cambio es una decisión estratégica de la dirección, sea con esos agentes o con otros, colocar a un intraemprendedor a los pies de los caballos es una tarea fácil que además hará feliz a la s zona rancia de la compañía, les hará felices y se sentían fuertes.
Perdonadme mi pesimismo pero creo que la mayor parte de los casos es mejor refundar una empresa que transformarla y cuanto mayor sea la inercia más difícil. Aún haré otro apunte más pesimista aún, mayor parte de las transformaciones no solo se harán por cierre sino que serán involuntarias, es decir, será el mercado y no los directivos quienes marquen la tendencia