¿Por qué todo el mundo habla de omnicanal si nadie lo hace?

Santi, el pescadero de mi barrio sí es multicanal pero no escala. La práctica totalidad del Commerce español podría escalar pero está muy lejos de ser multicanal.
Santi vive en mi barrio, de modo que encontrármelo por la calle viene a ser un recordatorio – retargeting – de su tienda, además Santi nos avisa por WhatsApp cuando recibe bacalao en semi-conserva, por si esto fuera poco Santi sabe que si le pido gambas y almejas lo más probable es que esté comprando para una paella de modo que me recomienda un hueso de rape, unos calamares y me regala además unos cangrejos.
A diferencia del 99% del eCommerce, Santi sabe que soy yo a quien se encuentra por la calle, sabe que soy yo quien lee en WhatsApp: me acaba de llegar bacalao fresco, y que también soy yo quien le compra pescado para hacer una paella los sábados. Santi se fija en la persona y no en el medio, Santi suma la información sobre mí pero Santi no escala porque ni su cabeza ni su tiempo son infinitos.
Pensemos ahora en Santi como si fuera una base de datos como puede ser la base de datos relaciona de la web de un eCommerce; pero además está su mujer Luisa, que sería otra base de datos como por ejemplo la que tiene el gestor de relaciones con clientes – CRM -; además esta su socio con el que comparte local, que no es otro que Juan Carlos el Frutero, este sería a efectos de eCommerce otra base de datos como la del gestor de recursos del eCommerce – ERP -. Son tres bases de datos con tres propósitos bien distintos, como podrían ser un motor de eCommerce, pongamos Magento; un CRM, pongamos Salesforce y un ERP, pongamos SAP. ¡Pero ellos tres están integrados!, y además tienen integrada también la parte online, en este caso WhatsApp y Facebook con la parte offline, en este caso, sus tiendas, una pescadería y un frutería que comparten local.
Los eCommerces los medianos y grandes suelen tener integrado el motor web con el ERP para conocer el stock de producto y no vender algo que no tienen, en cambio muy pocos han integrado su CRM con los dos anteriores; en mi opinión esto se debe al efecto Office que inventó Microsoft, es decir, nos han vendido unas soluciones super-completas de las que solo necesitamos un 5% de su funcionalidad, pero hay otro 5% de funcionalidad que necesitamos pero no nos traen y además están pensadas para vivir solas sin hablarse con nadie.
El eCommerce sí puede escalar y registrar mucha más información sobre mí que Santi porque mi móvil le cuenta donde estoy, qué resolución de pantalla tiene o qué páginas navego y he navegado antes; eso sí, cuando abro el navegador del ordenador esa misma tienda ya no sabe quien soy,… y no digamos nada cuando voy a esa misma tienda física pues en ese caso vuelvo a empezar de cero pero a mí me gusta que me llamen por mi nombre y que sepan que suelo comprar bacalao fresco entre semana y hago paellas los domingos.
Hoy tenemos cookies para registrar lo que hace un visitante de nuestra web, si este se identifica además podemos asignarle el histórico de navegación y compras, si se le ocurre identificarse en el móvil podremos fundir sus dos historiales y así sucesivamente. En el lado offline tenemos los beacons, el geoposicionamiento GPS o de redes y NFC o RFID para que una aplicación móvil nos diga donde está. También tenemos las tarjetas de fidelización que nos informan de las compras.
Pese a que la tecnología está preparada para identificar, registrar la actividad y actuar combinando online y offline nadie lo hace porque los sistemas no se integran, la analítica online y offline no se juntan, las cookies de tercera parte solo sirven hoy para que nos persigan por todo Internet con un mismo anuncio que estamos hartos de ver. Estamos lejos de un omnicanal donde el dependiente sepa que la semana pasada vimos las cigarras en la web y que solemos comprarlas cuando están baratas. Hay antes que tomar muchos datos de muchos sitios, hay antes que crear muchas reglas de negocio, pero sobre todo hay antes que integrar muchos sistemas distintos.
La integración de sistemas ha de partir de nuestra analítica web, estamos habituados a unas métricas que no son las que Santi usa en su pescadería, el por ejemplo sabe cuantas de las personas a las que ha avisado del bacalao por WhatsApp acaban comprando, pero si preguntas a un director de eCommerce cuál es su conversión según fuente de tráfico lo más probable no es ya que no lo sepa sino que no lo tenga configurado en Google Analytics. La plataforma de comercio electrónico más habitual entre el Top 100 de mayores eCommerces es el desarrollo a medida con un 40% de la cuota de mercado, podemos pensar que esto se debe a que a esta gente le sobra dinero para innovación, pero realmente lo que ellos sí saben es que es la lógica de nuestro negocio quien ha de diseñar la lógica de nuestra IT y no al revés como sucede hoy.
Publiqué este artículo en la revista de papel del Foro de Economía Digital

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