Limonada. Mucha limonada. Por Jaime Bravo

Startup Spain ha de concentrarse en la educación de los mas pequeños. Entre los 4 y los 16 años se define si alguien querrá tener una actitud emprendedora ante la vida, o bien optar a un trabajo estable que ya no existe, pero el niño sí pudo ver en sus padres y maestros. Abro un paréntesis en la serie Startup Spain, y por primera vez desde febrero de 2008, publico en este blog una entrada que no es mía, pretendo con ello tener en primera persona la visión sobre lo que ha de ser Startup Spain de un chico de 15 años.

Jaime Bravo tiene 15 años y es un escritor de libros sobre negocios y aspirante a economista. A Jaime le encantan las startups y los mercados emergentes. Jaime, como una gran parte de los nacidos después de 1993 – año que se popularizó Internet – sabe que puede hacer cualquier cosa; ellos no tienen las falsas barreras mentales que nosotros llevamos encima.

Jaime tiene su blog – Sueños financieros – desde febrero y escribe en él reflexiones sobre economía macro y micro. Sí, es un chico de 15 años y escribe sobre economía. Que ¿por qué? porque le apetece, y al contrario de muchos de nosotros, sabe que puede hacerlo.

Sobre las startups en España. 

La economía española se ha visto muchas veces enfocada en determinados sectores y más tarde, se ha quedado estancada. Un ejemplo, es el ladrillo, durante varios años, España se centró en el ladrillo como el único elemento que sostenía la economía, nos basamos en construir y construir, y con ello, generábamos riqueza. Sin embargo, no todo es así. Las cosas explotan, y muchas veces estas explosiones lo hacen con un gran estruendo. España se mostró reacia a cambiar, a experimentar un cambio que era más que necesario.

Ahora mismo, el ladrillo está de capa caída, pero no solo en esta decadencia de trabajos que corresponden a un antiguo paradigma, y que queda muy lejos de la situación actual, aunque algunos no quieran admitirlo. Muchos negocios, que estaban basados en otra época, están desapareciendo. La brutalidad con lo que lo hacen, no es normal, pero podrían haber experimentado una normalidad, si el proceso de cambio se hubiese hecho antes.

Siempre digo que España no tuvo esa transición de paradigma, que hubiese sido tan necesaria. Una transición que muchos otros países si tuvieron, y que eso se refleja en su sistema de empleo actual. No se trata tanto de construir una sociedad que se base solo en un sector de empleo, se basa también, en permitir que todos los sistemas de empleo  puedan nacer y florecer allí donde lo deseen, obviamente, desde un punto de vista legal.

Si hemos de hablar de los problemas que estorban el que las startups florezcan en España es necesario empezar todo con la palabra “burocracia“. ¿Cómo podemos definir burocracia? La RAE define burocracia como “Organización regulada por normas que establecen un orden racional para distribuir y gestionar los asuntos que le son propios”. Muchos emprendedores que han decidido establecerse en España, han identificado que tanto los procesos de inversión como los de asentamiento en nuestro país, tienen una dificultad añadida, dificultad que no tienen otros países. Esta dificultad, es la burocracia.

Cuando escuchas a personas de otros países que actualmente están ayudando al enriquecimiento económico de España decir que las mayor dificultad que han encontrado aquí es la burocracia, da que pensar. Y lo hace, porque si realmente queremos luchar por convertirnos en una potencia económica (o al menos mantenernos) hemos de luchar, también, por potenciar la creación y la movilidad de aquellas empresas que más estimulan la economía hoy en día. Si bien otros países tienen tasas burocráticas, la mayoría de personas coinciden en que la nuestra es realmente excesiva, algo, que necesitamos cambiar si queremos convertirnos en un país que realmente potencie la creación de empresas.

Es por eso, por lo que identifico como primer problema para las startups en España, la burocracia, un problema, que para nada es algo pequeño. Sin embargo, también es importante afirmar, que existen algunos beneficios para la creación de empresas aquí, en España. Una de ellas, a mi entender, es que el mercado de emprendimiento en España no está plenamente consolidado, todavía quedan bastantes plazas para que el emprendimiento se desarrolle aquí.

Quiero añadir otras dos medidas que considero necesaria para ayudar a los emprendedores: abaratar el precio de emprender y educar para el emprendimiento. Empezaré con esta última.

Si bien es cierto que una sociedad compuesta plenamente por emprendedores no sería del todo “correcta”, si hay que crear una sociedad proactiva, una sociedad que se forma, se educa desde pequeños. Si implantamos determinados valores (que por supuesto, ahora mismo no están para nada) desde esta educación, el emprendimiento y otros valores que lleva este consigo, serán una máxima que todos los estudiantes poseerán.

Es caro emprender aquí. Es muy costoso también hacerlo, por la burocracia. Tal y como dijimos arriba, España tiene que darse a conocer como un país que crea en la creación de nuevas empresas como modelo de progreso social, y una de las mejores formas para hacer esto, es abaratar el emprendimiento y propiciar que las personas quieran emprender más, y de una forma más continuada.

Citaré una última (con plena constancia, de que arriba dije que esas dos iban a ser las últimas…) que creo que es muy importante: emprender, tiene que perder su rareza. Muchas personas se sorprenden cuando (en USA) ven a niños vender limonada. La primera reacción es: “pobre, tiene que vender limón para sacar dinero”. Sin embargo, la más estricta realidad, es que ese niño está despertando su espíritu empresarial, su espíritu emprendedor, y lo está haciendo mediante la venta de limonada.

Y eso, exactamente eso, es lo que necesitamos nosotros, limonada.

Mucha, limonada.

Jaime Bravo

 

StartupSpain V. Las primeras conclusiones

Comenzaba la primavera de 2011 cuando salieron a la palestra las primeras conclusiones sobre lo qué era y qué necesitaba el Ecosistema español de startups. Tras evaluar las actuaciones ya existentes quedó patente que no solo no faltaban, sino que sobraban actuaciones de instituciones públicas para emprendedores.

El Ministerio de Industria ha identificado, entre públicas y privadas, más de 2.500 plataformas dedicadas a la promoción del emprendimiento.

Blog de Iñaki Ortega

Las cuatro conclusiones de la primavera de 2011 fueron:

  1. Cada institución por separado puede hacer cosas, pero unidas irán mas rápido y llegarán mucho mas lejos.
  2. Se debe construir un entorno amable para innovar a través de la creación de empresas y no de crear atolones artificiales para gloria de una institución
  3. Un cambio de mentalidad como el que necesitamos para convertirnos en un país startup tendrá que tocar, inevitablemente, nuestro sistema educativo
  4. Será difícil colaborar, pero no nos quedaba otra opción. Las instituciones han de ceder soberanía para poder construir una marca-país de startups lo suficientemente potente para ser reconocida en cualquier lugar del mundo.

Los apoyos que necesitan las startups los podemos resumir en dos palabras: entorno e infraestructura. Cuando hablamos de entorno nos referimos a las reglas de juego, principalmente a la fiscalidad y a la burocracia. Aquí la petición masiva es la eliminación de cargas y procedimientos en los primeros meses de vida de modo que se pueda prototipar y probar de una forma mas rápida y mas barata. Y ya posteriormente aquellos proyectos con viabilidad ya demostrada tendrán que pasar por el aparato burocrático convencional.

Cuando hablamos de infraestructura pensamos en tres niveles: espacios, máquinas y relaciones. Por espacios nos referimos a infraestructura física, es decir, a un lugar en el que trabajar y relacionarse, a un espacio abierto a la innovación, accesible y asequible. Por máquinas hablamos de servidores, impresoras, tornos o termocicladores, es decir, a las herramientas físicas que soportan el prototipado. Por último el ecosistema se construye a través de miles de interacciones que generan relaciones estables; en muchos casos la viabilidad del proyecto depende de ello. Los que ya llevamos unos cuantos años en el ecosistema y hemos coleccionado ya una buena cantidad de relaciones podemos ayudar a los jóvenes emprendedores a relacionarse, ahorrándoles mucho tiempo y trabajo.

StartupSpain IV. Así empezó todo

En el verano de 2010 acabábamos de ganar nuestro primer Mundial de fútbol. Fue ahí, hace casi dos años cuando Chile nos sorprendió a todos con el anuncio de Startup Chile. Era una auténtica osadía pero rebosaba buen rollo y sentido común. Se convirtió en la comidilla de los eventos de esas fechas, y poco después nos enteramos del éxito de su primera convocatoria.

Algunos emprendedores como Xurde nos preguntaban por cómo veíamos aquella locura austral pues se planteaban ir. ¿Cómo lo íbamos a ver? Bien y con sana envidia; yo me imaginaba paseando en el otoño de 2020 por el barrio de Centro-Providencia de Santiago de Chile en medio de un ecosistema de startups de primera división.

El programa chileno fue una iniciativa aislada hasta que a comienzos de la primavera de 2011 Startup America y Startup Britain nos dejaron claro que todo aquello iba en serio. En España se comenzó entonces a mover fichas, las tres primeras instituciones que se interesaron por el tema fueron/fuimos: AJE-Madrid, Tetuan Valley y EOI. Del mismo modo que en el caso chileno no se puede hablar de un país ni de una organización sino que hay que hablar de una persona – Nico Shea -, en este caso hablamos de tres: Álvaro Cuesta, Luis Rivera y un servidor.

La Asociación de Jóvenes Empresarios de Madrid estaba/está liderada por Álvaro Cuesta y había hecho una profunda modernización en los meses anteriores. Álvaro planteaba una estructura de coordinación para el joven ecosistema español de startups. Por su parte Luis Rivera ya había constituido un pequeño ecosistema de startups a imagen y semejanza de Y Combinator, pero en el barrio madrileño de Tetuán – Tetuan Valley; Luis apostaba por la iniciativa privada para tirar de este carro y defendía el modelo chileno de devolver al estado lo recibido en forma de servicios a la Comunidad.

Mientras tanto, en EOI habíamos comenzado a trabajar en el Plan de Emprendedores de la Escuela tras el SIMO-Open Green de octubre de 2010. Este plan integraba las principales instituciones y ponía a la Escuela como puente entre la iniciativa pública y la privada. Su proceso de construcción me permitió escuchar voces representativas del Ecosistema. Recuerdo la frase de Javier Martín en diciembre de 2010: solo funcionará si sale desde abajo hacia arriba; la de Ricardo Galli: las administraciones tienen que comprar cosas a las startups; o la de Juan Mateu en esta misma línea: no me des subvenciones, cómprame cosas. También aquellas que apuntaban a una simplificación administrativa y fiscal de la mano de François Derbaix: desregularizar y eliminar las subvenciones, o la visión cargada de sentido común de su esposa, Marta Esteve, quien veía un edificio en el centro de la ciudad accesible para emprendedores.

En el convulso verano de 2011 MadridEmprende dio un paso al frente con la puesta en marcha de Madrid International Lab. De ese modo, la institución liderada por Iñaki Ortega pasaba de ser la mayor red de viveros a nivel nacional a posicionarse muy seriamente como aquella infraestructura para startups de la que Marta Esteve me había hablado medio año antes.

Tras estos pioneros vendrían Wayra España, el Fondo de Emprendedores de la Fundación Repsol, los eventos Start Up Spain de ESADE – Fundación Rafael del Pino o el Spain Startup & Investor Summit de IE, Infoempleo y FCP; pero de estos hablaremos en otra ocasión.

 

 

StartupSpain III. El terreno

España tiene mimbres para que salgan buenas startups, tenemos pocas empresas grandes que patenten y exploten su propiedad industrial pero muchas pequeñas empresas acostumbradas a innovar en su día a día, somos un país de inventores. Otro punto a nuestro favor es la alta formación de los jóvenes, ya que la mayor parte de los creadores de startups son ingenieros o licenciados.

Además España vuelve a ser barata. Como sucediera en 1985 con el ingreso en la Unión Europea (entonces Comunidad Económica Europea), se abrió un filón para el turismo e industria por el diferencial de nuestros salarios con los de alemanes, suecos o franceses. Ahora las startups españolas están mucho mas baratas que las del Norte de Europa, Israel o Norteamérica, dada la poca competencia que tenemos aquí entre inversores y lo especialmente dura que está siendo para nosotros la crisis económica, pues somos un país muy apalancado y especialmente endeudado sobre el ladrillo. De este modo, se ha abierto una ventana de oportunidad para la inversión semilla en nuestras empresas con alto potencial de crecimiento.

España comienza a tener un ecosistema de apoyo a startups, con emprendedores de éxito que se convierten en inversores, caso de François Derbaix. Tenemos también germen de redes de inversores como Keiretsu Forum, que hacen posible que capitalistas de sectores tradicionales pongan su dinero en nuevos negocios. Tenemos redes de emprendedores como Iniciador que han nacido desde la Base y hoy conectan a miles de creadores de startups dentro y fuera de nuestras fronteras. Incluso ha nacido, mas recientemente, un movimiento por el cambio de nuestro Sistema Educativo, que utiliza la empresa como lugar de aprendizaje, el error como parte del proceso y aprender haciendo como leit motiv; tales son los casos de Iniciador Kids o del Grado de Liderazgo Emprendedor e Innovación de TeamLabs. También tenemos incubadoras con el modelo marcado por YCombinator, como es Tetuán Valley que ya comienza a tener todos los ingredientes del Ecosistema, a saber: proyectos, mentores e inversores.

El Ecosistema se crea, por definición, desde abajo hacia arriba, es un sistema emergente, tienen que ser sus propios actores quienes lo construyan, pero también es muy joven y por tanto frágil y pequeño. Debemos como país tratarlo con cariño. El Ecosistema Español de Startups no necesita combustible, pero tal vez sí convenga ayudarle con catalizadores, y por supuesto dotándolo de un entorno amable pues nos va el futuro en ello

Nota: He citado Keiretsu Forum, Iniciador Kids y El Grado de Liderazgo Emprendedor e Innovación de TeamLabs (Team Academy – Mondragón), porque son iniciativas en las que estoy implicado y por lo tanto conozco de primera mano. No quiere decir que sean las mejores ni mucho menos las únicas en cada caso.

 

StartupSpain II. Precursores

Los ecosistemas de apoyo a las startups datan de mediados del siglo pasado, aunque en aquel momento no se hablaba todavía de startups pues no existía esta palabra. Todo comenzó en 1950, cuando la Universidad de Stanford decidió crear su Parque Industrial que constaba de una serie de pequeños edificios en alquiler barato destinados a compañías técnicas, las cuales en muchos casos habían sido creadas por estudiantes, como por ejemplo William Hewlett y David Packard.
En estos espacios algunos empresarios de éxito acompañaban a las empresas, como forma para devolver a la Sociedad parte de lo que habían recibido de ella y, por qué no decirlo, para evaluar posibles proyectos en los que invertir.
Hoy, el Área de la Bahía de San Francisco en la que está Silicon Valley tiene empresas tecnológicas que emplean a 387.000 personas.
En los años Ochenta, es decir, treinta años mas tarde de que la Universidad de Stanford pusiera el germen de lo que hoy es Silicon Valley; Israel hizo una apuesta estratégica por las empresas tecnológicas. Hoy, con tan solo 7 millones de habitantes y 60 años de historia como país, hay 63 compañías israelitas cotizando en el indice NASDAQ norteamericano.
Como iniciativa privada destaca Y-Combinator, una incubadora para empresas ligeras que ha marcado la pauta para lo que vino después. Fue creada en 2005 por Paul Graham, un programador que se convirtió en emprendedor de éxito y mas tarde en inversor y ensayista. Y-Combinator es un fondo de inversión con sede en la misma ciudad que Google – Mountain View -, especializado en capital-semilla. Este fondo se complementa con asesoramiento por parte de emprendedores de éxito y con contactos. El programa dura tan solo tres meses y, a cambio de unos 20.000$ exige un 6% del capital de la empresa.
El primer modelo de apoyo político explícito a las startups fue StartupChile en 2010, una idea de Nicolás Shea, otro emprendedor de éxito que convenció al Primer Ministro Chileno para que le diera su apoyo, y un pequeño fondo para la inversión temprana en empresas de cualquier nacionalidad. Startup Chile ofrece financiación de 40.000$ y una estancia de 6 meses en el país sin ningún tipo de compromiso posterior. Se les provee de una oficina y se conecta a los emprendedores con mentores en inversores. Un experimento tan arriesgado como este ha superado ampliamente las expectativas; hasta el momento Startup Chile ha recibido 1.600 solicitudes de 70 países, en su mayor parte de Estados Unidos. Han participado ya en el programa 500 emprendedores y se han establecido en Chile 220 startups extranjeras que han levantado ya $8M, principalmente de Fondos argentinos, brasileños, franceses y norteamericanos. Aunque quizás el resultado mas importante es el ecosistema de creación de empresas que están construyendo en Santiago de Chile y la gran velocidad a la que está creciendo.

Startup America es un programa lanzado por el Gobierno Norteamericano el 11 de marzo de 2011, su objetivo es apoyar la creación y desarollo de empresas con alto potencial de crecimiento; y tiene cuatro ejes: acceso de los emprendedores a la financiación, reforma del marco regulatorio de las nuevas empresas con alto potencial, programa de acompañamiento por mentores y reformas en los marcos impositivo y de incentivación. Actualmente está co-dirigida por The Kauffman Foundation y por The Case Foundation y está abierta al patrocinio de grandes corporaciones.

Pocos días después se presentó Startup Britain, en concreto el 30 de marzo de 2011. En este caso se trata de una plataforma liderada por una serie de emprendedores británicos de éxito y amparada por su Gobierno, y está basada en la colaboración público-privada.

Con estas medidas publicas, los gobiernos están acompañando a la Sociedad Civil. La startup está aquí para quedarse, no es una moda pasajera sino lo mas parecido que hoy tenemos hoy a lo que será la empresa del Siglo XXI.

¿Tenemos germen para alguna iniciativa así en España? Claro que sí, pero lo contaré en la siguiente entrega.

StartupSpain I. Definiciones

Hace año y medio comenzamos a hablar de StartupSpain. Inicialmente fue tan solo una hipótesis, pero se acabó convirtiendo en una obviedad, al punto que en abril de 2011 ya estaba claro que fuera quien fuera, alguien acabaría poniendo en marcha ése Sistema Nacional de apoyo a las startups.

Primero debemos tener claro que una startup no es ni una PyME ni tampoco una empresa de base tecnológica. Como dicen Bob Dorf y Steve Blank, una startup es una organización temporal diseñada para buscar un modelo de negocio repetible y escalable; es decir:

1. Las startups tienen fecha de caducidad, bien porque dejan de crecer a la velocidad que deben crecer este tipo de empresas, bien por que se han hecho demasiado grandes o han sido compradas por una grande. En cualquier caso son organizaciones temporales.

2. Las startups son susceptibles de ser clonadas, es decir, se pueden repetir en otros lugares de la geografía. En estas empresas están intrínsecamente unidas a la innovación, en cualquiera de sus clases; y se pueden repetir en otros países con éxito.

3. Las startups son escalables, es decir, sus modelos de negocio son replicables de forma rápida y barata en otros lugares. De este modo, las startups son un selecto y reducido grupo del conjunto de las PyMEs, pero no tienen porqué estar fundadas sobre un plan estratégico de I+D, como sucede en las de base tecnológica, sino que la innovación forma parte de su día a día y en muchos casos de su modelo de negocio. Conviven con la incertidumbre, de modo que si un mercado no les funciona pivotan y se buscan otro.

Si startup es temporal, repetible y escalable, no se circunscribe por tanto al ámbito de Internet, sino que son un formato de creación de empresa en sí mismo. Las compañías deben cambiar hacia modelos propios de las startups, es decir, nacer como pequeñas empresas pero para hacer grandes cosas.

Se trata principalmente un cambio de mentalidad marcado por el nuevo entorno, y justificado en: su cercanía al mercado y los nuevos nichos que están apareciendo en él, así como en su velocidad, su capacidad de innovación tanto en tecnología como en modelo de negocio, su adaptación al cambio – que no crisis – en el que estamos viviendo y en el que ellas ya han nacido, y en su capacidad para gestionar la incertidumbre.

Las startups son una metáfora del Siglo XXI que nos ha tocado vivir, son rápidas y ligeras, viven dentro del mercado en el que prueban constantemente nuevos productos; son por tanto mas competitivas. Debemos apostar por ellas porque nuestra economía necesita un revulsivo y no tenemos dinero para meter gas pero sí inteligencia para colocar un catalizador, y las startups son un catalizador.

Estas empresas se piensan grandes, empiezan pequeñas y escalan rápido – Think big. Start small. Scale Fast – Eric Ries. Cuando crecen, generan empleo, riqueza y conocimiento en su entorno. Si no consiguen crecer, también generan conocimiento porque no hay ninguna formación con la que se aprenda tan rápido como creando una startup.

StartupSpain hay que entenderlo como una ayuda al joven Ecosistema Español de las startups,  en el que las ideas no fluyen desde arriba hacia abajo, sino que nacen en unos pocos individuos y algunas de ellas acaban emergiendo.

Iniciador kids Gredos. Mi resumen en un tweet y un video

Quiero agradecer a Fabián Pedrero de Contoplanet y a Fernando Moreno de ICSW Group su colaboración desinteresada como maestros del mini-campamento de Gredos.

Es especialmente significativo en el caso de Fernando, pues, desde su empresa ICSW Group – la responsable del videojuego oficial de la serie El Águila Roja – patrocinó además el evento. Fernando Moreno se quedó impresionado por la calidad de las ideas que salieron de su taller, en el que se trataba de crear una empresa con 50€; de modo que aún fue más allá, pues ofreció a los 20 niños que participaron en su taller el ir una tarde en Navidad al cine y al burguer,… en fin. Muchísimas gracias Fernando.

Iniciativa emprendedora a los 14 años. Néstor Palao

Néstor es un maquero adolescente, tiene ilusión por explorar y exprimir el loco mundo de las Startups. Comenzó hace unos meses a escribir iPhoneA2, un blog sobre Apple. No, Néstor, desgraciadamente no es un caso habitual.

Cuando yo tenía siete años me puse a vender collares de margaritas que hacía mi hermana frente a la fachada de la Catedral de Mondoñedo; aquello creó cierto revuelo; recuerdo que tuvo que venir a buscarme mi madre, que no me reprochó lo que hacía, sino mas bien el haberlo hecho en un pueblo de Lugo de los primeros años ochenta, en fin, que si lo volvía a hacer era recomendable alejarse del centro del pueblo; lo intenté en el parque pero no pasaba tanta gente y las ventas bajaron dramáticamente.

El caso es que el buen Néstor, días después de volver de Iniciador kids, escribió esta entrada en su blog; y poco después nos sorprendió a todos con este twit:

Hace algunos meses, Pau García Milá, fundador de eyeOS arrancaba una charla diciendo:

En otros países te ganas las cosas, en España tenemos la paga.
¿Has visto a algún niño vendiendo limonada?

Eso es cultura emprendedora, vender limonada, y así se aprende. Sacando unos eurillos por los banners. Luego, si a Néstor le va bien se comprará el iPhone, el iPad y hasta un MacBook; y tendrá que explicarles a sus compañeros de clase que se los han costeado sus anunciantes, y se acabará convirtiendo en un ejemplo para algunos de ellos.

Nos asusta ver a un niño vendiendo porque, en definitiva nos asusta vender; y eso hay que curarlo, y cuanto antes mejor. Ahora tenemos que empezar por respetar a Néstor por ponerse a vender, ya no digo reirle las gracias ni mucho menos comprarle algo. Será suficiente con que no seamos como los habitantes de Mondoñedo de 1983.