Enseñar iniciativa emprendedora

1. ¿Qué?

El I Campamento Iniciador kids celebrado en agosto de 2011 en Rada-Cantabria ha sido un laboratorio de educación, una experiencia emocionante que creo debo compartir desde el punto de vista de metodología docente. Soy consciente que este no es un blog para profesores de Secundaria pero siento la necesidad de compartir mi experiencia con ellos.

2. ¿Por qué?

Cuando Rosa Pooalma mater de Iniciador kids, me propuso ser maestro acepté enseguida; yo no pasaba por un buen momento y aquella marcianada me parecía un soplo de aire fresco. Tras aceptar reparé en que iba a perder algunos ansiados días de vacaciones; pero después vi quiénes iban a ser colegas maestros, todo un plantel, que hizo subir mis exigencias de calidad y también mis expectativas.

Horas y horas preparando mis tres sesiones me llevaron a entender que no podía llevar una programación cerrada, sino que debía elegir un eje y disponerme a que los alumnos me pusieran en aprietos. Elegí como eje: el dinero, la financiación de pequeñas empresas que hacen grandes cosas, la inversión en startups.

Acabé mi licenciatura en Química sin haber oído hablar de dinero, me sentí manco cuando creé mi primera empresa y reparé en el agujero formativo que tenía. Podía sonar poco elegante pero sí, iba a enseñar a niños a buscar dinero para sus proyectos.

3. ¿Cuándo?

Los primeros días de campamento los viví en Twitter, el hashtag #iniciador_kids rebosaba buen rollo, pero también trabajo, porque los chicos llevaban un ritmo frenético de tres sesiones diarias de clases siete días por semana. Temía encontrarlos desmotivados, pero no cansados pues eso se podía superar; aunque enseguida vi en Twitter que motivación había allí de sobra.

4. ¿Quiénes?

16 chicos entre 9 y 14 años, 2 monitores y 7 maestros emprendedores expertos en diversas áreas hicimos el experimento; dirigidos por Rosa. Llegué a Iniciador kids el último domingo de agosto, cuando ya llevaban una semana de campamento. Si quitas la entrega de diplomas del final, me encontré algo parecido a lo que puedes ver en este video.

Iniciador kids 2011 from Javier Cuervo on Vimeo.

5. ¿Como?

Planteé hacer un foro de inversión, pero era necesario fomentar su inquietud, pues la búsqueda de dinero para llevar a cabo un proyecto no es obvio.

Primer día

Dejé mi bici dentro de su funda en una esquina de la clase, de modo que no llamara la atención. Les conté la historia de Aimar Fraga, un emprendedor que quiso hacer una bici sensacional, es decir, que transmitiera muchas y buenas sensaciones. Cuando su interés por la vida de Aimar comenzó a decaer les dije que les podía enseñar una bici parecida a la de Aimar pues también la hizo él. Desenfundé la mía y la monté. Tienes el vídeo aquí.

Cuando se quiere hacer algo nuevo es posible que necesitemos dinero para ello, y ese dinero hay que conseguirlo de alguna manera. Algo que nos dio pie y tiempo para introducir la búsqueda de financiación. Ya les habían hablado antes de equipo, de modo que fue sencillo llegar a ver dos partes el equipo: el emprendedor y el gestor, pero fue mas complicado llegar al tercer pilar, al inversor. En este punto se interesaron por esta figura; para ellos venía a ser un ser etéreo con mucho dinero; y poco a poco lo fuimos aterrizando.

Segundo día

Los chicos estaban cansados, y yo necesitaba para este segundo día una baza, como había sido la bici ayer, que me ayudara a captar su atención. Del primer día había quedado claro que no teníamos claro como se captaba el interés del inversor, de modo que haríamos una competición de inversores.

Me asusté al llegar 15 minutos antes de la clase y encontrármelos allí esperándome, miré el reloj pero simplemente habían ido pronto.

En la competición, cada uno de ellos sería un inversor con tres euros y tendría cinco empresas para elegir donde poner su dinero. Las empresas ya habían sido calificadas por emprendedores-inversores de un jurado; apelé a que Javier Martín (Loogic), que ya les había dado clase, había sido uno de los tres miembros del jurado; aquello, además de ser cierto le concedió credibilidad al ejercicio.

Si invertías un euro en la ganadora te llevabas 30€, si lo ponías en la segunda se convertía en 20€, si era en la tercera 10€, y si invertías en la cuarta a quinta clasificada lo perdías. Esas eran las reglas y les presenté los cinco casos. E invirtieron sus tres euros aunque en un par de casos se guardaron un euro sin invertir.

Me sorprendió la orientación social de sus razonamientos y su prudencia en muchos casos. Lo cierto es que la elección de en qué empresas poner su euro retrataba a cada chico mejor que una cámara. Una vez entendidos los resultados le dimos la vuelta a las inversiones para verlas desde una óptica social y todos nos sorprendimos.

Tercer día

Era el último día completo de campamento y, además la última sesión. Ya se habían entregado los diplomas, ya había habido despedidas y lágrimas. Nos quedaba hacer un foro de inversión; si el segundo día los chicos eran inversores, en esta ocasión serían emprendedores-inversores.

Unos días antes, los chicos repartidos en tres equipos habían diseñado sendos proyectos con Javier Esteban. En este ejercicio se trataba de presentarles cada proyecto a sus compañeros para que invirtieran el dinero en su empresa; era obligatorio responder de forma cualitativa a tres preguntas: ¿qué vamos a hacer?, ¿cuánto dinero necesitamos? y ¿en qué nos lo vamos a gastar?.

Como moneda utilizamos chucherías. Tres por alumno; en esta ocasión los múltiplos no podían ser tan altos por la limitación de dulces; daríamos tres calificaciones en base al número de inversores que hubiesen apostado por cada empresa. Uno de los objetivos era ver por qué los inversores son gregarios; el problema fue que alguno se dio cuenta demasiado rápido, creo que las votaciones deberían haber sido privadas. El que invirtiera una chuche en la ganadora se llevaría tres, recuperaría su chuche si era en la segunda y la perdería al apostar por la tercera.

Como es lógico, alguno de los mas pequeños llegó al momento de la inversión con solo una chuche que, además venía ligeramente usada. El resultado fue algo así como el orden sobre el caos; tomaron decisiones y fueron responsables de ellas, incluido el no poder invertir en su empresa por haberse comido las chucherías.

6. Conclusiones

1. Iniciador kids se debe repetir, multiplicar y clonar. Ha sido un experimento difícil porque exigía a los padres un gran esfuerzo y a los maestros el sacrificar varios días de vacaciones, pero todos hemos salido ganando. Hemos creado vínculos que solo son posibles en la convivencia de un campamento y bajo un interés común.

2. La iniciativa emprendedora es un estado mental, una forma de afrontar la vida. El eje transversal a todo Iniciador kids es la creatividad, para ello se combinó a profesionales de perfil alto con niños, de este modo nosotros íbamos muy sobrados de conocimientos y podíamos asumir que fueran los niños quienes guiasen la clase.

3. Iniciador kids es un soplo de aire fresco, una dosis de optimismo. Basta ya de derrotismos, solo la creatividad y el esfuerzo nos va a sacar de ésta.

4. En Iniciador kids se vende; me atrevería a decir que se hacen mas ventas nuevas que en un evento comercial. Me explico. Lo viví con la feria Madrid es Ciencia de 2008, se trataba de un evento educativo pero se hicieron mejores contactos comerciales que en una feria sectorial. El motivo es simple, la gente no lleva coraza, todos vamos ablandados de modo que somos mas receptivos ante las propuestas que nos hagan.

5. No se trata de crear empresas, la cosa va mucho mas allá. Las startups son una metáfora del Siglo XXI que nos espera, son rápidas y ligeras. Cuando se trata de generar valor para la Sociedad el tamaño importa menos, y además va en detrimento de la velocidad porque las empresas grandes son siempre mas lentas que las pequeñas. En Iniciador kids no se hablaba de empresas sino de startups.

Artículos publicados por los protagonistas

Claudia Díaz

 

Néstor Palao

No es momento de pensar

Estamos en un momento ideal para actuar. Emprendedores e intra-emprendedores tenemos un campo lleno de posibilidades delante de nuestras narices.

Si el cambio en el que estamos sumidos no te parece ya evidente te aconsejo que dejes de leer esta entrada, pero si lo ves ya como algo obvio e irreversible te recomiendo que le eches un vistazo a lo que dicen de esta situación gente como Juan Freire, Tíscar Lara, o Sergio Montoro en el ámbito nacional; y lo que se escribió en el Manifiesto Cluetrain hace más de diez años desde Estados Unidos.

No obstante, te resumiré lo que ha sucedido hasta ahora. El Capitalismo está en crisis, la droga del consumismo ya deja de hacernos efecto; la especulación sobre el valor de las cosas nos ha llevado a que un iPod valga más dinero que una tonelada de trigo, y encima nos compramos el iPod a crédito (apalancamiento). Viajar es cada vez más rápido y barato, Internet es casi de acceso universal y el Mundo se ha hecho global, de modo que nos vemos conviviendo con sietemil millones de personas como nosotros y claro, queremos diferenciarnos, dejamos de creernos lo que dice la tele y queremos vías de comunicación más humanas, más personales; además, tenemos una nueva identidad, la digital, lo queramos o no. En resumen estamos hechos un lío porque la crisis ya no es ni económica ni siquiera cultural sino de valores, tanto humanos como medioambientales.

Teníamos modelos de negocio estables, unos para lo grande, otros para lo mediano y otros para lo pequeño, hasta que llegó Google y se lo cargó todo. Resultó que un par de frikis crearon en 15 años una de las empresas más grandes del Mundo dándolo todo gratis, y lo peor, ni siquiera tenían claro donde iban a ganar dinero. Los modelos de negocio están cambiando incluso a escala familiar, porque una familia no deja de ser, en cierto sentido, una PyME.

La gente está desconcertada y cuando hablas de cambio enseguida añaden la palabra crisis y la adornan con el adjetivo económica y no es así, vamos, no toda la crisis es económica. Cuando les explicas tu punto de vista aparece la palabra Internet y tampoco es así porque es una de las condiciones de contorno que ha cambiado, de las que está dibujando el Nuevo mundo pero, ni mucho menos, es la única.

Nos hemos dado cuenta que no estamos solos ni para crear ni tampoco para consumir, de modo que debemos crear de forma colaborativa y responsable, y debemos consumir de forma colaborativa y responsable.

Tu eliges ¿quieres participar en esto o quieres que te lo cuenten?

Ah, por cierto, el sofá en el que estabas plácidamente tumbado ya no existe, si intentas volver a él y creerte que sigue ahí puedes pegarte un culazo.

Premium no es más, sino mejor

Hace unos días tuve una discusión con José Carlos Cortizo y con Víctor Peinado sobre lo que es un producto premium en informática. Sobre si el usuario está dispuesto a pagar por más prestaciones o por más calidad.

En el último cambio de siglo emergió un nuevo modelo de negocio, el gratis. Modelo de negocio gratis es una contradicción in terminis. Como diría un gallego: depende. Google es la empresa más rentable del Mundo y se basa en ese modelo, en Google todo es gratis, pero en todas sus líneas de producción, salvo, de momento en Youtube, gana dinero. El modelo que lo explica es el fremium, por el cual tienes una parte del producto gratis, pero otra no, y hay distintas formas para poner esa línea divisoria entre lo gratuito y lo de pago. Creo que la mejor de ellas es la de pagar por una versión estable y tener gratis la inestable, además se puede añadir un servicio de soporte para la versión de pago, la premium. A los que se toman la molestia de probar las versiones adicionales, los beta testers, que son auténticos fans de la marca, a esos creo que se les debería recompensar de alguna manera, pues sirven para corregir errores antes de sacar un producto al mercado.

Uno de los sectores con modelos de negocio más maduros es el del automóvil, cuando te compras una gran marca, un coche caro de verdad, lo haces por varias razones: en primer lugar porque te lo puedes permitir, además porque es exclusivo (cúspide de la pirámide de Maslow), quizás porque tenga un buen diseño y prestaciones, pero también porque crees que no te va a dejar tirado en la carretera y, además tiene un gran servicio postventa.

Lo más extrapolable a la informática son las dos últimas características, especialmente cuando, en Internet, el Renault Clio sin garantía y talleres autorizados, se da de forma gratuita, mientras que los Mercedes cuestan dinero. Creo que Apple lo ha demostrado, sus productos no ofrecen más prestaciones que los PCs, pero sí son más estables, o al menos, lo eran. La facilidad de uso es otro motivo adicional, porque incluir más prestaciones suele ir en contra de la facilidad de uso de un software, pues lleva a unos menús más farragosos y menos intuitivos, a igualdad de condiciones, y el usuario que tiene dinero para comprar el producto, normalmente tiene poco tiempo para aprender a usarlo. Dicho esto, la mayor parte de los modelos premium se soportan sobre el pago por prestaciones adicionales, pero, por ejemplo, no es así en el caso de WordPress VIP, que citaba en la entrada anterior.

Y si el SaaS fuera la salida natural del software libre

Hace diez días, en una comida de frikis ilustres convocada por el Gran Didac Lee. Héctor Pérez comentó que WordPress había sacado un servicio de pago, que consistía en unos paquetes de alojamiento y mantenimiento de blogs. Héctor, como hacemos todos, dio por hecho que sus quince compañeros de mesa conocíamos la noticia; en mi caso os aseguro que no. Quizás por orgullo friki, quizás para no desviarnos del tema de la reunión, no le pregunté más datos.

WordPress es un programa de código abierto que se ha convertido en el estándar para los blogs auto-alojados. Pertenece a Automatic, una empresa de desarrollo de software y dispone de una gran comunidad de desarrolladores que han creado miles de maquetas y miles de extensiones, para cambiar la estética del blog y añadir funcionalidades, respectivamente. Este blog, y los otros seis que he montado están hechos con WordPress.

Me decidí a montar mi primer blog para informar a familia y allegados de mis cosas, enseguida me di cuenta que debía instalarlo en mi propio servidor si quería tener control sobre él. Valoré tres opciones: MovableType, Drupal y WordPress. Me decidí por la última por dos razones: decían que era el más fácil de instalar, y algunos blogs importantes se estaban pasando de MovableType a WordPress.

Pero volvamos al comienzo, el bueno de Héctor, comentó que la versión premium o VIP, en este caso, tendría errores reparados, pues, al estar en manos del desarrollador, estaría más avanzada. Este argumento me perece interesante, pero aún más el de la facilidad de instalación que yo buscaba en un software para blogs. Y, en el caso de usuarios más conservadores, el servicio técnico que te puede ofrecer la propia casa.

En resumen, lanzas un software libre al mercado, sólo tienes gastos y ningún ingreso, y luego comienzas a tener una línea líquida, la consultoría de instalación, los desarrollos a medida y los mantenimientos. La mayor parte de los modelos de negocio basados en programas de código abierto se paran ahí; y eso no le gusta a los inversores, porque el modelo no es escalable; me explico, no puedes multiplicar el negocio por cien de un día para otro, porque te basas en mano de obra, en horas-hombre, aunque pueda suponer una buena rentabilidad, esta no es suficiente para un business angel.

Pero ahí llega Automatic (entre otros) y le da una segunda vuelta de rosca, hace paquetes con su software más refinado, les añade el alojamiento (hosting) y un servicio técnico. Este último ya lo ofrece cualquier proveedor de alojamiento, de mejor o peor forma. En resumen, pasa de un modelo de negocio no escalable a uno escalable. Y todo usando la magia del software como servicio (el SaaS), en este caso se trata de un SaaS de baja intensidad, pero podemos hacerlo crecer hasta el infinito.

Quizás lo de programar en código abierto, además de bueno y bonito para todos, sea rentable para el que lo hace.

Más riesgo y menos subvención

Sólo podemos competir con Conocimiento. Es evidente que en precio ya no competimos, además España está bien colocada para competir en Conocimiento. Pero, no siguiendo el modelo tecnológico de transferencia de tecnología hacia la gran empresa, típico del norte de Europa; tampoco siguiendo el modelo de Investigación vanguardista norteamericano (DARPA), ni siquiera con el modelo asiático de clusters. Nosotros somos un país de industriales, de PyMEs industriales, y hay un buen futuro ahí.

Las subvenciones responden a economías de escala, me explico, a la Administración le cuesta parecido trabajo evaluar una subvención de 100.000€ que una de 1.000.000€; por lo que favorecen a la gran empresa, y nosotros no somos un país de grandes empresas.

La PyME es donde se Desarrolla, especialmente la PyME industrial. La Investigación se hace en centros públicos y la innovación en la gran empresa, que es la que dispone de una red comercial capaz de hacer paquetes del Desarrollo hecho en la PyME y llevarlo al Mercado.

Esa PyME que desarolla, la que puede cambiar nuestro modelo económico, no busca subvenciones. Hay PyMEs desarrolladoras que nacen para buscar subvenciones, pero normalmente acaban por alejarse del Mercado, e incluso llegan a convertirse en gestoras de subvenciones para terceros.

La PyME que desarrolla y vive en la Economía real necesita dos cosas de la Administración, la primera es que sea su primer cliente, su adoptante temprano, que arriesgue. Pero el que maneja fondos públicos evita ese tipo de riesgos, intenta no acabar en la cárcel, porque, como sucede con los árbitros de fútbol, acertar no se valora, pero equivocarse no se consiente. La segunda cosa que necesita, es que le ayude para recibir inversión para crecer, para desarrollar nuevos productos. Pero volvemos a la economía de escala, cuesta más o menos lo mismo evaluar una inversión de 100 que una de 1.000, y los inversores de gama baja han colgado el cartel de vuelva usted en 2011.

¿Qué está pasando? ¿Qué puedo hacer yo?

¿Qué está pasando?

Vivimos la peor crisis desde la de 1929, estamos en el punto de inflexión que marcará si la superamos ahora, o, si en caso contrario, tenemos que remontarnos a la crisis del Siglo XVII para encontrar una peor. Hay señales contradictorias, pero una cosa sí que es cierta, los analistas seguro que se van a equivocar, y a tí no te va a servir de nada hacer cábalas e intentar predecir el futuro; lo que sí te ayudará es intentar cambiarlo, y está en tus manos, pero de eso hablaré después.

Esta crisis tiene tres causas: la principal es la combinación de especulación y endeudamiento, la segunda es de valores y la tercera es medioambiental. Por eso se debe combatir con: economía real, solidaridad y sostenibilidad.

¿Qué puedo hacer yo?

Lucha, no desfallezcas.

Si estás empleado, trabaja más, déjate de darle vueltas a lo mal que está todo y pon tu granito de arena para salir adelante. Si pensamos que la Economía va bien, la Economía irá bien. Si todos pensamos que la Economía va mal, la Economía irá mal. Emprende desde dentro, empuja. Ahora que el miedo está en el ambiente, un subordinado que empuja es una bendición para un jefe temeroso.

Si estás en paro inicia algo, busca trabajo, crea una empresa por pequeña que sea, estás ante un momento de oportunidades; cuando remontemos tendrás un gran mercado para tí. Posiciona tu marca personal, crea un blog, déjate ver. Ahora es posible abrir una ventana, y decir hola mundo. Relaciónate, la combinación de un blog, Twitter, Linkedin y eventos varios es infalible.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

José Agustín Goytisolo (Palabras para Julia)

Un dato, del que no se habla demasiado, es espeluznante: ya tenemos más muertos por suicidio que por accidentes de tráfico. Suicidarse es un acto de cobardía y de ociosidad; me explico, no se suicidan en los países pobres, pues bastante tienen con ingeniárselas para comer; se suicidan los que tienen sus necesidades cubiertas, y tienen suficiente tiempo libre para compadecerse de si mismos. Te suicidas cuando tiras la toalla, cuando dejas de luchar, es, por tanto, un acto cobarde.

Si ayer eras listo, hoy no puedes ser tonto.

Ladran, luego cabalgamos, amigo Sancho

No hay peor censura que la que nos imponemos nosotros mismos, o no hay peor cuña que la de la misma madera.

Este blog ya ha alcanzado el nivel más bajo al que se puede llegar, el de convertirse en una herramienta de autoayuda de su editor, lo uso para descargar la mala leche que se me pone, así que te agradezco que hayas llegado hasta aquí, y entenderé que, en pro de tu salud mental no sigas leyendo.

Paso a modo positivo.

Emprender no es empezar sino hacer, es decir, acabar. Un emprendedor es tanto alguien que crea una empresa, como alguien que revoluciona una empresa desde dentro. Pon el foco en lo que quieres conseguir, intenta cambiar el Mundo, no seas tímido, hoy más que nunca está en tus manos. Cuestiónate cien veces la idea y deja que cien personas que te quieren te cuestionen tu idea.

Cuando lo tengas claro, busca los resortes para hacerlo, no pierdas el foco y sigue esa dirección. El día a día te hará serpentear para sortear las dificultades, pero recuerda hacia donde te diriges, quieres cambiar el Mundo, no hay tiempo que perder, supera los obstáculos y escucha, escucha mucho pero no desfallezcas; no te dejes influir por aquellos que no te quieren bien. Recuerda siempre que sus ladridos son sinónimo de tu buen camino, sonríeles y sigue adelante.