Mi entrevista para Lógica aplastante

Hace unos días Isabel Ginés me entrevistó para su Lógica aplastante. Fue un auténtico placer y esto es lo que se publicó.

Isabel Ginés

Una vez expuesto un proyecto y la intención de un emprendedor por obtener financiación, ¿Qué porcentaje de la decisión de invertir o no en él adjudicaría a la idea y cuál al equipo de trabajo? ¿Cuáles son las características o aptitudes que valora más en las personas que desarrollan la idea?

Javier Cuervo

Le doy dos tercios de la decisión al equipo y un tercio a la idea, pero del tercio que corresponde a la idea dos tercios a su vez se los daría al mercado; por lo que para mí, la supuesta genialidad técnica pesa un diez por ciento de la decisión. El mercado potencial es más importante y las personas que lo van a montar son aún mucho más importantes. La idea cambia (se pivota) pero las personas no.
En el equipo valoro en primer lugar que sean buenas personas, así de sencillo, no me gusta trabajar con gente mala y es algo que se transmite hacia afuera. Valoro también que se complementen los perfiles, especialmente el lado técnico y el gestor. Si además han emprendido ya, mejor y si han fracasado, mejor aún; aunque esto se suple con ilusión. Por último me gusta trabajar con personas capaces de gestionar la incertidumbre.

Isabel Ginés

– Actualmente hay emprendedores que confían cada día menos en España como un lugar potencial para desarrollar sus proyectos ya que no encuentran la ayuda económica que buscan por parte de los organismos públicos y afirman que no se impulsa la creación de empresas, ¿Piensa que España es un país propicio para emprender hoy en día?

Javier Cuervo

Somos creativos, estamos bien formados y tenemos necesidad. La urgencia por generar empleo para los demás y para nosotros mismos es un magnífico acicate. En cuanto a ayudas públicas, hasta ahora ha habido bastantes pero no han servido de gran cosa.
La parte negativa son las trabas burocráticas, la corrupción de baja intensidad que hay en en las instituciones públicas, la falta de inversores y de mercado. Estas dos últimas son las más preocupantes, no tenemos suficientes inversores dispuestos a entrar en proyectos de riesgo en etapas incipientes pues somos dados a las burbujas, o todo o nada; el mercado español no crece, y no es suficiente para crear empresas rápidas y ligeras que destaquen por como manejan la incertidumbre. Es decir, ni tenemos gasolina suficiente (inversión) ni tampoco una pista suficientemente larga para correr rápido (mercado), debemos conformarnos con sacar el coche en reserva e ir despacito para que nos dure la gasolina hasta tener algo de inercia, luego debemos buscar rápidamente carreteras fuera de nuestras fronteras.

Isabel Ginés

– ¿Bajo qué condiciones o ante qué expectativas recomendaría a un equipo de emprendedores que creen en la viabilidad de su proyecto pero que no ven la luz en España para llevarlo a cabo tratar de abrirse puertas en el extranjero?

Javier Cuervo

Es una cuestión de dinero, pasarse un año en Silicon Valley no garantiza nada y exige poder gastar 100.000€. Puedes salir en plan low cost, pero también necesitarás dinero y tiempo. Yo primero desarrollaría y validaría un producto mínimo viable aquí y luego buscaría gasolina y carretera fuera, para lo segundo, me gusta más Sudamérica que Estados Unidos e incluso el norte de Europa.

Isabel Ginés

– ¿De qué países piensa que no estaría mal aprender, tanto las personas que luchan por crear empleo con su idea a enfocarla como la administración a favorecer a estas personas en cuanto a apoyo y trámites?

Javier Cuervo

Israel, the startup nation, es el paradigma para mi gusto. En los ochenta hizo una apuesta a largo plazo por las startups, empezando por la educación y terminando por el mercado. En España, la administración pública y las grandes empresas deberían ser compradores de tecnología made in Spain, pero no es así. Siempre son las grandes consultoras las que intermedian y se quedan con el negocio. No nos creeremos que aquí se haga tecnología, y mucho menos que sea buena. Buscamos fuera lo que ya tenemos dentro, mejor y más barato. Y lo que aún es peor, no se puede hacer una apuesta a largo plazo porque las prioridades cambian cada cuatro años como mucho, mientras que el modelo israelí de apoyo a startups tardó veinte años en dar frutos.

Isabel Ginés

– También es cierto que no todos los que se consideran emprendedores tienen sus ideas claras ni un rumbo fijo, muchos de ellos buscan financiación a ciegas o se tildan de innovadores cuando ofrecen la misma actividad que otras tantas empresas con un cambio de imagen, ¿Cuál es el proceso que sigue o recomienda para tratar de innovar?

Javier Cuervo

La iniciativa no se crea ni se destruye pero sí se contagia. No podemos convencer a nadie de que emprenda aunque sea lo más recomendable para mi gusto hoy. Debes tener foco, es decir, saber a donde quieres llegar, como decía Steve Jobs: tener foco es saber decir no; pero también has de disponer de cintura para convivir con la incertidumbre en la que vivimos.
Innovar, como emprender, es una actitud ante la vida. Para innovar son necesarios tres ingredientes: la orientación a largo plazo, la tolerancia al fallo y la resistencia a ser incomprendido.

Isabel Ginés

– Concretamente BrainSINS, la startup en la que participa, ha sabido aportar valor al sistema del eCommerce y posicionarse al frente de este sector, ¿Piensa que el comercio electrónico seguirá en auge en los próximos años o tal vez habrá una saturación de tiendas online?

Javier Cuervo

En el comercio electrónico estamos en la tercera evolución y nos quedan, por los menos diez más. Estamos empezando en todo el mundo, pero mucho más en España; los países nórdicos o Corea y Japón, por poner ejemplos, triplican nuestras tasas y siguen creciendo en comercio electrónico.
El comercio electrónico sigue y seguirá creciendo porque su proposición de valor es realmente buena y mejorará en cuanto se entregue en el día y sin gastos de envío. En BrainSINS lo tenemos muy claro y por eso apostamos por comercios electrónicos nuevos que aúnan talento e innovación; aunque no son nuestros clientes rentables para nosostros hoy, sabemos que pronto lo serán pues vivimos en una explosión del eCommerce y también del talento innovador en España.

Isabel Ginés

Cada vez más hay personas que se arriesgan a emprender por la desesperación de no encontrar un empleo en la situación actual, que lo hacen más por necesidad que por ilusión, ¿Piensa que esto puede afectar al desarrollo del negocio?

Javier Cuervo

Una cosa es emprender y otra el autoempleo. Ambas son igualmente dignas pero se diferencian en la ambición del proyecto. Mientras no te juegues demasiado en el camino, el autoempleo me parece una magnífica solución a nuestra situación actual, ahora bien, si el móvil único es la desesperación la cosa no acabará bien.
La secuencia lógica es ver que necesita la gente – cliente – ver si tu puedes solucionar esa necesidad, y probar con un primer cliente para validar tu producto o servicio. Una vez que ves que puedes hacer algo por alguien y que puedes ganar dinero con ello, entonces es cuando te lanzas y comienzas a mejorarlo.

Isabel Ginés

El sistema educativo exento de iniciativa y creatividad está en boca de muchos, ¿Dónde cree que radica un cambio sostenible que aporte valor a la población? ¿Qué aspectos cambiaría si tuviera potestad para hacerlo?

Javier Cuervo

La educación es la clave, a nosotros nos han enseñado a no tener iniciativa, a los que nos gustaba cambiar las cosas se nos tildaba de molestos, se nos trataba de apagar. Ya va siendo hora de que cambiemos todo esto y hackeermos la educación.
El entorno educativo debe de ser un banco de pruebas, de experimentación porque en un lugar donde el error no sale tan caro como en la vida real. Los maestros deben ser guías y no repetidores de lecciones. Las calificaciones deben buscar respuestas distintas en lugar de homogeneas. Se debe, en definitiva personalizar la educación, hacerla más competitiva y huir de la memoria y la repetición porque eso lo hacen mejor las máquinas que nosotros mismos; y, como comentaba hace unos días en mi blog, quien pueda ser sustituído por una máquina, será sustituido por una máquina.
Si te sirve de ayuda, a mis hijos de 4 y 6 años trato de enseñarles robótica.

Isabel Ginés

Prácticamente podríamos decir que hemos pasado de hablar de los jóvenes emprendedores de moda a la moda de los jóvenes emprendedores, es un tema ya algo viciado pero si preguntamos a la gente no tiene demasiados referentes, ¿Podría mencionarnos algunos españoles que considere determinantes en su labor y el motivo?

Javier Cuervo

Algunos emprendedores españoles con los que he tenido la suerte de trabajar son: en primer lugar, y no porque sean mis compañeros sinón porque los admiro: Jose Carlos Cortizo por su creatividad y Francisco Carrero por su capacidad gestora de BrainSINS, Alfredo Rivela de Nomaders y Kabelpor como entiende la cultura colaborativa, Javier Martín de Loogic.com por su claridad. También son referentes para mí: Jose Luis Vallejo de BuyVIP, Felix Lozano de Futboling, Luis Monserrate de Homing o Evaristo Babé y Diego Ballesteros de Sindelantal.

Isabel Ginés

¿Cuáles son las últimas tecnologías que le han fascinado últimamente a nivel personal y en las que le gustaría haber invertido?

Javier Cuervo

Si hablamos de tecnología de verdad, la nanotecnología en genérico me parece que está cambiando  nuestro mundo, y especialmente la nanobiotecnología y los nanomateriales aplicados al mundo de la bicicleta, pero ambos se quedan lejos de mis posibilidades. Se nota que estudié química y me vuelve loco la bicicleta, sobre todo la Amaro Rossellini.

Isabel Ginés

– Muchas gracias por contestar Javier, ¿Le gustaría añadir algo para terminar?

Javier Cuervo

A quien piense si hacer algo o no le diría que se lance a hacerlo, vivimos buenos tiempos para los osados y si no lo hace se pasará toda la vida pensando en qué habría pasado si…

El que pueda ser sustituido por un robot será sustituido por un robot

Mucho me ha dado que pensar esta noticia de Foxconn, una empresa china emplea a 1,2 millones de personas y fabrica para Apple, Nintendo o Apple entre otras marcas. Foxconn pretende sustituir a un millón de sus trabajadores por máquinas, ni mas ni menos, y seguro que no serán los trabajadores más cualificados y mas creativos sino al revés.

Los costes de construcción de robots que maneja son realmente bajos, también es cierto que los coses laborales chinos también lo son pero esto está cambiando; lo cual se traduce en que Foxconn está acelerando el proceso de mecanización y pasará de 10.000 a 300.000 robots este año.

Se acabó la seguridad en el trabajo, se acabó el cumplir, se acabó el soy muy caro de despedir, se acabó incluso la era del empleo público. Si puedes ser sustituido por una máquina, antes o después lo serás. En los años sesenta los japoneses apostaron por el automóvil y les fue bien; en los noventa comenzaron a apostar por la robótica como el sector del futuro, y en mi faceta de padre, yo también lo he hecho.

Puedes ver esta tendencia como algo malo o como algo bueno, pero da igual lo que pienses, pues es inevitable. Es lógico, supone una mejora de la productividad, los robots son más baratos, trabajan mejor que nosotros, son más rápidos, no descansan, no se ponen enfermos (bueno, un poco sí), etc… Piensa en guardias de seguridad, taxistas, taquilleros, montadores en serie, chóferes, o reponedores, y te darás cuenta que son profesionales susceptibles de ser sustituidos por robots.

Los robots no son creativos, no saben ni pueden diseñar, no están hechos para tomar decisiones, ni tampoco se reparan o rediseñan. Ahí tienes habilidades que serán cada día más útiles. El diseñar es para mí la faceta clave de todo esto.

Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino los que no puedan aprender, desaprender y reaprender

Alvin Toffler

Google ya tiene un coche circulando legalmente por el estado de Nevada, mira este video por si no lo has visto ya. No me digas que pensabas trabajar como taxista, porque tras ver esto no parece muy buena idea.

Steven Hawkings se ha unido a una fundación para defendernos frente a los robots autónomos. Algo que no acabo de ver nada claro Stephen Hawking joins foundation to defend humanity against autonomous robots

Pretotype it, Alberto Savoia

El manifiesto del pretotipado

Asegúrate de estar construyendo la cosa correcta antes de construirla correctamente

los innovadores ganan a las ideas
los pretotipos ganan a los productipos
los datos ganan a las opiniones
el ahora gana al después
el hacer gana al hablar
lo simple gana a lo complejo
el compromiso gana a los comités

El 90% de las aplicaciones móviles no generan ningún ingreso, cuatro de cada cinco startups hace perder dinero a los inversores y un 80% de los nuevos restaurantes cierran antes de cumplir un año. Los nuevos productos que se lanzan al mercado fracasan, pero no fracasan por estar diseñados, construidos o lanzados de forma errónea, sino porque la gente no los desea tener.
«La vida es demasiado corta para construir algo que nadie desea»
Ash Maurya – Autor de Running lean
Cuando quieres saber si algo va a funcionar o no, construyes un prototipo. Un prototipo sirve para responder muchas preguntas, a saber: ¿podemos construirlo?, ¿funcionará?, ¿qué tamaño tendrá?, ¿cuánto costará producirlo?, ¿cuanto durará y cada cuanto tiempo habrá que mantenerlo? y ¿cómo lo usará la gente?.
Alberto Savoia plantea el pretotipado como una técnica mucho más rápida y barata que trata sólo de responder una pregunta: ¿estamos construyendo la cosa correcta? Un pretotipo nos saca del mundo especulativo en el cual nos acabamos creyendo nuestras propias hipótesis, nos deja ver si lo que vamos a crear es algo que la gente desea o no, y lo hace de una forma más rápida y barata el prototipo.
En general me ha gustado el libro, y eso que Alberto Savoia nos deja claro que es un libro corto para probar si la gente desea «tener el de verdad», Pretotype it es en definitiva, un pretotipo.
Este pequeño ensayo tiene una aportación esencial para la cultura lean startup como son método que el autor propone para pretotipar, que a continuación enumero:
– El otomano mecánico, consistente en reemplazar ordenadores caros y complicados o máquinas por personas.
– El Pinocho, consistente en construir una versión del producto sin más funcionalidad que su aspecto
– El producto mínimo viable, consistente en crear una versión con mínima funcionalidad del producto
– El provincial, consistente en hacer una prueba a nivel local antes de hacer un lanzamiento del producto
– La puerta falsa, consistente en publicitar un producto que realmente no tienes
– El pretendido, consistente en alquilar algo antes de lanzarse a invertir dinero en ello
– El re-etiquetado, consistente en poner una etiqueta diferente en un producto que se parezca al que realmente quieres crear

Me recomendó este libro Thibaut Deleval en un comentario a una entrada anterior y ahora os lo recomiendo yo, y aprovecho para darle las gracias a Thibaut.

Liberada mi plantilla de canvas para generar modelos de negocio

Llevo trabajando y modificando esta plantilla desde hace mas de un año. He hecho unos cuarente modelos de negocio distintos sobre ella en un año, lo cual me ha enseñado muchísimo; y aspiro a seguir aprendiendo de ti, por lo que te pido a cambio tus comentarios al respecto.

Esta plantilla que puedes copiar y modificar en Google Docs está pensada para creación de startups, no para crecimiento o consolidación. Mi única recomendación es que empieces por el cliente, asignes un color de post-it a cada tipo de clientes y luego lo propagues por las otras ocho cajas.

Como decía en una entrada anterior, Business model generation sí es un libro obligado para emprender, y entiendo emprender en un sentido muy amplio.

Hacer un canvas cuando tengas una idea te hará ver en conjunto el negocio que estás pensando. Yo utilizo sesiones de 45 minutos para hacer un canvas; la repaso en otros 15 minutos mas yendo color a color y empezando siempre por el cliente. Luego lo dejo reposar una semana y suelo volver a iterar.

The lean startup. Un libro que no hay que tener

No puedo ocultar mi decepción tras leer The Lean Startup de Eric Ries. Le tenía muchas ganas pero en mi opinión es un libro que no se merece el título que tiene.

Hace tiempo que no escribía un post sabiendo que voy a levantar ampollas y quienes me conocéis sabéis que no polemizo por polemizar, o al menos no lo dejo por escrito.

Me encanta el concepto ligero, me encantan las empresas rápidas y ligeras; he leído, e incluso he escrito sobre este tema, también he elaborado un decálogo al respecto pues la ligereza es para mí la clave para sobrevivir a este convulso siglo XXI.

Con un título como The lean startup cabía esperar que este fuera un libro de referencia como sucede con Business model generation, un libro que dificilmente te leerás del tirón pero al que vuelves cada cierto tiempo para consultar cosas, un libro preciso en las definiciones y con casos sólidos que todos conocemos y podemos entender y extrapolar, y no, The lean startup es una recopilación poco ordenada y demasiado larga de artículos de otros, eso sí, con un título magnífico. Business model generation ha sido mal traducido al español, entre otras cosas porque es muy certero con el lenguaje, cada definición ha sido debatida y consensuada, The lean startup por el contrario, carece de ese consenso y por tanto de esa precisión.

Este libro no se debió escribir en solitario, debió haberse elaborado entre muchas personas que probablemente tengan tanto o más que decir que el propio Eric Ries sobre las empresas rápidas y ligeras. En su lugar, esas personas han sido citadas amablemente en el apéndice de The lean startup, que es lo mas interesante que me he encontrado en el libro.

Hay muchos ángulos para definir el método lean startup, uno de los que usa el propio autor es asimilarlo al método científico, pero este libro no obedece a dicho método pues extrae conclusiones generales de un caso único de startup – IMVU normalmente -, de modo que no es reproducible por carecer de un tamaño de muestra significativo; y la reproducibilidad del experimento es el primer pilar del método científico.

Sí que recopila unas cuantas ideas interesantes desde el lean manufacturing de Toyota hasta el The innovator’s dilemma, pero no va mucho más allá pues no sistematiza el conocimiento. De las pocas cosas nuevas realmente que me he encontrado en el libro de Ries me quedo con el concepto de aprendizaje validado como fin último de los experimentos, pues me parece clave para medir el avance de una nueva empresa y puede ayudar a mantener la motivación del equipo emprendedor; otra cosa es que este aprendizaje validado pueda ser asimilable a un valor bursátil tal y como propugna el autor.

En resumen, es un libro que apunta a convertirse en referencia pero necesita ser trabajado a fondo y hoy por hoy está mal acabado. Me quedo con ganas de una reedición cuando haya sido corregido, ordenado y sistematizado.

La Bullipedia de Ferrán Adriá y los modelos de negocio basados en contenidos

Ayer tuve la suerte de ver a Ferrán Adriá en directo. Como nadie es profeta en su tierra Adriá es denostado por la mitad cainita de España.

El caso es que hay consenso para considerarle el mejor cocinero del mundo y una de las diez personas más innovadoras del planeta. Si nos ponemos a buscar qué español puede considerarse el mejor del mundo en algo tendríamos que ir a los deportes, y seguramente encontremos mas medallas de plata que otra cosa en estos momentos; pienso en Rafa Nadal, Fernando Alonso o Xavi Hernández.

Adriá, que ya lo ha conseguido todo como cocinero, presentó ayer un proyecto utópico, ambicioso y global porque, en sus propias palabras hoy en día el mundo funciona así. Se ampliará la sede de Cala Montjoi para dar cabida a El Bulli Foundation que dedicará un 95% a innovar y un 5% a dar de comer a la gente, y difundirá el conocimiento generado en Internet a través de la Bullipedia.

La misión de su fundación es hacer eficiente la innovación, algo que choca a ciertas personas dado que derrocha ingredientes y medios para cocinar, pero no caen en que el lujo es un mercado creciente conforme crece la desigualdad en el mundo, que el público objetivo de Adriá es cada vez mayor y más rico. Pero además nos ha servido para posicionar muy bien la marca España, algo que tal vez solo haya conseguido nuestra Selección de fútbol.
Puestos a echarle en cara cosas, al bueno de Ferrán también le reprochamos que haya levantado un montón de dinero de Telefónica entre otros con suma facilidad, así emprende cualquiera. Y claro que Adriá es un emprendedor, y claro que no ha perdido ni un ápice de ambición, pues sí cuando creó El Bulli se propuso ser el mejor cocinero del mundo, ahora se propone un reto igual o mayor, ser el Jimy Wales español, crear el referente mundial en cocina e innovación, ¡toma ya!
Levantar dinero público o de grandes empresas puede resultar más sencillo que conseguirlo de un inversor que busque la rentabilidad, pues si partes de una marca personal como la de Adriá o de una institución pública dispones de una situación de fuerza que casi te garantiza el éxito. Hace tres años viví una situación similar en EOI como intraemprendedor, casi me daba vergüenza la facilidad con la que se conseguía el dinero, otra cosa fue después todas las ataduras que este dinero, que no busca rentabilidad genera. No tengo nada claro que sea una opción más fácil que la de usar dinero de inversores pues exige justificaciones a varios niveles: administrativo, institucional y político, las cuales pueden dar al traste con la viabilidad del proyecto. Es por eso que deseo mucha suerte y mano izquierda a nuestro cocinero, la va a necesitar.
No quiero pasar por alto una hipótesis que Adriá postula para su proyecto y es que el Internet de calidad no va a ser gratis, que él no cree en el todo gratis. Basta con leer mi post anterior sobre innovación en modelos de negocio para darse cuenta que yo tampoco creo, ahora bien los contenidos han perdido su valor económico aunque son más valiosos que nunca, esta paradoja se revela en la situación de los medios de comunicación tradicionales o de las discográficas. Los contenidos son hoy un medio para posicionar un proyecto, para convertirlo en referente. En innovación no hay medalla de plata, nadie sabe quien es el segundo cocinero más innovador del mundo, pero todos sabemos que Ferrán Adriá es el primero; y ése liderazgo se consigue a través de los contenidos que se liberan, que se dan gratis.
La mayor parte de los fondos de capital riesgo se están saliendo del sector contenidos precisamente porque no generan dinero en sí, aunque generen más valor que nunca, si bien ese valor no suele ser capturado en dinero. ¿Y cómo solucionamos esto?, con creatividad en el modelo de negocio. Cuando generamos y liberamos contenidos catalizamos una lluvia de información, si somos referentes, nuestra información se multiplica por diez, por cien, mil o un millón cuando la liberamos; es un fenómeno viral que se transmite uno a uno, punto a punto porque es bidireccional al contrario de lo que sucedía con los medios de masas que reinaron el Siglo XX y revelaron su potencia en la emisión radiofónica de La guerra de los mundos, cuando H.G. Wells consiguió sacar a la calle a los norteamericanos que creyeron estar siendo invadidos por extraterrestres.
Esa lluvia de información con muchas más gotas de las que inicialmente nosotros lanzamos ha de ser capturada y convertida en dinero para que el negocio sea sostenible, para ello hemos de tener uno o varios cubos capaces de capturar esa lluvia de información que se ha convertido en comunicación de persona a persona. Desde el liderazgo se pueden vender experiencias como visitar El Bulli, las certificaciones o el merchandishing; se puede cobrar por publicitar marcas o validar productos, pero querido Ferrán, yo creo que no se puede cobrar por el acceso a los contenidos pues vivimos en la era de la colaboración y de la transparencia.

StartupSpain II. Precursores

Los ecosistemas de apoyo a las startups datan de mediados del siglo pasado, aunque en aquel momento no se hablaba todavía de startups pues no existía esta palabra. Todo comenzó en 1950, cuando la Universidad de Stanford decidió crear su Parque Industrial que constaba de una serie de pequeños edificios en alquiler barato destinados a compañías técnicas, las cuales en muchos casos habían sido creadas por estudiantes, como por ejemplo William Hewlett y David Packard.
En estos espacios algunos empresarios de éxito acompañaban a las empresas, como forma para devolver a la Sociedad parte de lo que habían recibido de ella y, por qué no decirlo, para evaluar posibles proyectos en los que invertir.
Hoy, el Área de la Bahía de San Francisco en la que está Silicon Valley tiene empresas tecnológicas que emplean a 387.000 personas.
En los años Ochenta, es decir, treinta años mas tarde de que la Universidad de Stanford pusiera el germen de lo que hoy es Silicon Valley; Israel hizo una apuesta estratégica por las empresas tecnológicas. Hoy, con tan solo 7 millones de habitantes y 60 años de historia como país, hay 63 compañías israelitas cotizando en el indice NASDAQ norteamericano.
Como iniciativa privada destaca Y-Combinator, una incubadora para empresas ligeras que ha marcado la pauta para lo que vino después. Fue creada en 2005 por Paul Graham, un programador que se convirtió en emprendedor de éxito y mas tarde en inversor y ensayista. Y-Combinator es un fondo de inversión con sede en la misma ciudad que Google – Mountain View -, especializado en capital-semilla. Este fondo se complementa con asesoramiento por parte de emprendedores de éxito y con contactos. El programa dura tan solo tres meses y, a cambio de unos 20.000$ exige un 6% del capital de la empresa.
El primer modelo de apoyo político explícito a las startups fue StartupChile en 2010, una idea de Nicolás Shea, otro emprendedor de éxito que convenció al Primer Ministro Chileno para que le diera su apoyo, y un pequeño fondo para la inversión temprana en empresas de cualquier nacionalidad. Startup Chile ofrece financiación de 40.000$ y una estancia de 6 meses en el país sin ningún tipo de compromiso posterior. Se les provee de una oficina y se conecta a los emprendedores con mentores en inversores. Un experimento tan arriesgado como este ha superado ampliamente las expectativas; hasta el momento Startup Chile ha recibido 1.600 solicitudes de 70 países, en su mayor parte de Estados Unidos. Han participado ya en el programa 500 emprendedores y se han establecido en Chile 220 startups extranjeras que han levantado ya $8M, principalmente de Fondos argentinos, brasileños, franceses y norteamericanos. Aunque quizás el resultado mas importante es el ecosistema de creación de empresas que están construyendo en Santiago de Chile y la gran velocidad a la que está creciendo.

Startup America es un programa lanzado por el Gobierno Norteamericano el 11 de marzo de 2011, su objetivo es apoyar la creación y desarollo de empresas con alto potencial de crecimiento; y tiene cuatro ejes: acceso de los emprendedores a la financiación, reforma del marco regulatorio de las nuevas empresas con alto potencial, programa de acompañamiento por mentores y reformas en los marcos impositivo y de incentivación. Actualmente está co-dirigida por The Kauffman Foundation y por The Case Foundation y está abierta al patrocinio de grandes corporaciones.

Pocos días después se presentó Startup Britain, en concreto el 30 de marzo de 2011. En este caso se trata de una plataforma liderada por una serie de emprendedores británicos de éxito y amparada por su Gobierno, y está basada en la colaboración público-privada.

Con estas medidas publicas, los gobiernos están acompañando a la Sociedad Civil. La startup está aquí para quedarse, no es una moda pasajera sino lo mas parecido que hoy tenemos hoy a lo que será la empresa del Siglo XXI.

¿Tenemos germen para alguna iniciativa así en España? Claro que sí, pero lo contaré en la siguiente entrega.

StartupSpain I. Definiciones

Hace año y medio comenzamos a hablar de StartupSpain. Inicialmente fue tan solo una hipótesis, pero se acabó convirtiendo en una obviedad, al punto que en abril de 2011 ya estaba claro que fuera quien fuera, alguien acabaría poniendo en marcha ése Sistema Nacional de apoyo a las startups.

Primero debemos tener claro que una startup no es ni una PyME ni tampoco una empresa de base tecnológica. Como dicen Bob Dorf y Steve Blank, una startup es una organización temporal diseñada para buscar un modelo de negocio repetible y escalable; es decir:

1. Las startups tienen fecha de caducidad, bien porque dejan de crecer a la velocidad que deben crecer este tipo de empresas, bien por que se han hecho demasiado grandes o han sido compradas por una grande. En cualquier caso son organizaciones temporales.

2. Las startups son susceptibles de ser clonadas, es decir, se pueden repetir en otros lugares de la geografía. En estas empresas están intrínsecamente unidas a la innovación, en cualquiera de sus clases; y se pueden repetir en otros países con éxito.

3. Las startups son escalables, es decir, sus modelos de negocio son replicables de forma rápida y barata en otros lugares. De este modo, las startups son un selecto y reducido grupo del conjunto de las PyMEs, pero no tienen porqué estar fundadas sobre un plan estratégico de I+D, como sucede en las de base tecnológica, sino que la innovación forma parte de su día a día y en muchos casos de su modelo de negocio. Conviven con la incertidumbre, de modo que si un mercado no les funciona pivotan y se buscan otro.

Si startup es temporal, repetible y escalable, no se circunscribe por tanto al ámbito de Internet, sino que son un formato de creación de empresa en sí mismo. Las compañías deben cambiar hacia modelos propios de las startups, es decir, nacer como pequeñas empresas pero para hacer grandes cosas.

Se trata principalmente un cambio de mentalidad marcado por el nuevo entorno, y justificado en: su cercanía al mercado y los nuevos nichos que están apareciendo en él, así como en su velocidad, su capacidad de innovación tanto en tecnología como en modelo de negocio, su adaptación al cambio – que no crisis – en el que estamos viviendo y en el que ellas ya han nacido, y en su capacidad para gestionar la incertidumbre.

Las startups son una metáfora del Siglo XXI que nos ha tocado vivir, son rápidas y ligeras, viven dentro del mercado en el que prueban constantemente nuevos productos; son por tanto mas competitivas. Debemos apostar por ellas porque nuestra economía necesita un revulsivo y no tenemos dinero para meter gas pero sí inteligencia para colocar un catalizador, y las startups son un catalizador.

Estas empresas se piensan grandes, empiezan pequeñas y escalan rápido – Think big. Start small. Scale Fast – Eric Ries. Cuando crecen, generan empleo, riqueza y conocimiento en su entorno. Si no consiguen crecer, también generan conocimiento porque no hay ninguna formación con la que se aprenda tan rápido como creando una startup.

StartupSpain hay que entenderlo como una ayuda al joven Ecosistema Español de las startups,  en el que las ideas no fluyen desde arriba hacia abajo, sino que nacen en unos pocos individuos y algunas de ellas acaban emergiendo.

Reseña: Las buenas ideas de Steven Johnson

Las Buenas ideas. Una historia natural de la innovación.

STEVEN JOHNSON 2010

Explica los mecanismos de innovación basándose en los de la naturaleza. Un libro fruto de la integración de mucha información; agradable de leer y que exige reflexionar.

Steven Johnson me capturó con su Sistemas emergentes en 2001, libro en el que recopiló trabajos de la segunda mitad del Siglo XX y los conectó de forma magistral. Hace ya algunos meses, Luis Casas me regaló Las buenas ideas, libro en el que el mismo autor recoge muchos más trabajos de los últimos cinco siglos, y los enlaza realmente bien. Confiesa su autor que utiliza software de recomendación para unir los datos que va acumulando.

Creo que la capacidad de generar conexiones inesperadas y de extrapolar patrones son las bazas que han llevado a Steven B. Johnson a tener el reconocimiento que hoy tiene.

La complejidad me sirve para entender mejor el cambio en el que vivimos. Hablo de sistemas complejos, con movimientos que vienen desde abajo hacia arriba y se suceden a gran velocidad. En mi caso, he intentado explicar algunas cosas que han pasado en los tres últimos años desde la perspectiva de los sistemas complejos en este blog.

En Las buenas ideas se trata de explicar de dónde vienen las buenas ideas y ver los patrones recurrentes; así que, como no podía ser de otra manera, ya que es un conector quien lo escribe, se empieza demostrando a través de la Historia que muchas veces es mejor conectar ideas que protegerlas.

El espacio en el que se nos está permitido innovar se denomina: lo posible adyacente y es el medio que podemos explorar para encontrar cosas nuevas. De este modo aparecen una serie de límites a las ideas: los técnicos, los culturales o incluso los económicos, por citar algunos; lo cual no es mas que el resultado de poner a las personas en su contexto.

Cuando pasamos a los entornos de innovación aparecen las redes líquidas, es decir, sistemas innovadores en los que las ideas fluyen fácilmente entre personas con áreas de conocimiento bien diferentes. Del intercambio de ideas en cafés o edificios interdepartamentales de universidades han tomado forma algunas de las innovaciones mas importantes.

Viendo la Historia nos damos cuenta que el mito del eureka, el chispazo genial, se da en contadas ocasiones, que es la excepción que confirma la regla. Por contra, en muchos casos sucede la corazonada lenta, dado que las grandes ideas suelen necesitar un tiempo de maduración de varios años, en muchos casos. Años en los cuales las ideas están apartadas en un rincón del cerebro a la espera de ser útiles. Habitualmente se vuelven útiles y rentables para su autor tras chocar con otras corazonadas.

En la naturaleza, los seres vivos emplean mas energía en innovar cuanto peor se ponen las cosas. Lo más sencillo para ellos sería esforzarse en sobrevivir y esperar a que escampe, pero, en lugar de eso se vuelcan en generar innovaciones que no buscarían en situaciones de bonanza. Curiosamente, en momentos difíciles, los organismos vivos buscan ideas fuera, es decir, hacen innovación abierta en lugar de proteger, para adaptarse a las nuevas reglas de juego. No se trata de cambiar la situación, ni mucho menos de esperar a que vuelva al statu quo. A veces pienso que los microrganismos son mas juiciosos que nosotros. Los entornos cerrados inhiben la serendipia – hallazgo afortunado e inesperado – y hacen disminuir la red de cerebros que podrían ocuparse de un problema.

El error es un camino necesario hacia la innovación, no se pueden hacer cosas nuevas sin equivocarse pues pisamos siempre terreno desconocido cuando exploramos lo posible adyacente.

La exaptación consiste en utilizar algo para lo que originariamente no fue hecho; es un término heredado de la biología. Un ejemplo son las plumas que los dinosaurios usaban para mantener el calor y acabaron sirviendo para volar.

Las plataformas son terrenos fértiles en los que los seres vivos colaboran y convierten al propio sistema en algo mucho más eficiente que si estos trabajaran por separado; el ejemplo con el que se ilustra son las plataformas de coral. En nuestros días Internet es también una nueva forma de plataformas en las que la información fluye, se recicla y reutiliza para fines distintos a los inicialmente pensados. La construcción de plataformas es, por definición, una especie de ejercicio de comportamiento emergente.

Cuando una plataforma es abierta, la información fluye libremente a través de ella; se basa en la suposición previa de que las buenas ideas pueden venir de cualquier parte. El ejemplo aquí es Twitter, en el que la apertura fue anterior a la construcción de la propia plataforma. Es decir, se publicó su interfaz abierto de programación (API) antes que el propio twitter.com, y quizás sea este dato el que mejor explica el éxito del pajarito azul. La capacidad de las plataformas abiertas para reutilizar cosas queda condensada en la frase de Jane Jacobs – arquitecta pionera de la emergencia / complejidad – de 1961:

Es posible que las viejas ideas ocupen edificios nuevos. Pero las nuevas ideas deben ocupar edificios antiguos

Las ideas, por tanto se sienten atraídas hacia lo colaborativo y no mercantil; lo que Steven Johnson denomina El cuarto cuadrante, y se condensa en una frase de Thomas Jefferson:

Las invenciones, por naturaleza, no pueden ser sujeto de propiedad

El libro concluye con que: si la teoría darwinista de selección de las especies fue amparada por Marx, a quien le interesaba para justificar el marxismo; aunque se equivocara, pues fue ariete ideologico de las teorias capitalistas de los Siglos XIX y XX. Hoy, probablemente, la Metáfora que mejor explica el nuevo paradigma sea el de la plataforma de coral.

 

#manifiestonube 5 Si innovas ya vas a tener bastantes problemas

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Crear aplicaciones web es complicado. Es casi seguro que alguien ya haya hecho una como la tuya antes y es seguro que alguien estará haciendo algo parecido ahora. El tiempo es la clave, hay que llegar antes a mercado, aunque sea con una versión de prueba, con una beta.

En investigación no hay medalla de plata, sólo hay oro, sólo un ganador que se lleva todo sin dejar premio de consolación para los demás.
Con el mercado sucede algo parecido, llegar el primero no garantiza el éxito pero sí te pone en la pomada de donde saldrán luego los ganadores. Ganar en mercado es cada día más efímero, exige lanzar muchos productos nuevos e innovar en modelo de negocio y estructura.
Lo más recomendable es focalizarse allí donde más valor aportes, minimizar costes de estructura y probar cada nuevo producto rápidamente en el mercado.
Si el hosting ajeno fuera más caro que el propio cabría la disculpa del coste, pero no es así sino al revés.
Para focalizarte, reducir estructura y ensayar productos lo mejor es externalizar el servidor.