Hackear la educación VII: Internet sí existe

Ya he comentado antes que nuestro sistema educativo obviaba el dinero como si los niños no supieran lo que cuesta un videojuego de Skylanders, una Barbie o un sobre de cromos. Nuestro sistema obvia también que Internet existe, que un niño con un teléfono en un examen puede tirar de Wikipedia y escribir un tratado sobre lo que se le pregunta, sin mas esfuerzo que el de copiarlo.

Resulta que muchos profesores, conscientes de esta debilidad del sistema le piden a los alumnos que redacten los trabajos a mano. Ya que lo vas a copiar de Internet, por lo menos te lo curras. ¡Genial!, volvemos al medievo y a los monjes copistas.

Por otra parte, la solución no es prohibir los dispositivos conectados a Internet en el aula sino aprovechar su fuerza y huir de actividades repetitivas y memorísticas. ¿Cuál es el problema? Que salirse del camino exige mucho esfuerzo. Tanto crear como valorar la creatividad exigen mucho trabajo y además se trata de un esfuerzo artesanal porque no hay dos alumnos iguales ni dos exámenes iguales. Claro que es muy cómodo corregir un examen con una plantilla pero eso ya lo pueden hacer las máquinas; el trabajo del maestro es motivar, guiar y comparar los resultados de los alumnos.

Podemos seguir mirando para otro lado y pensar que Internet no existe, que los alumnos no deben tener acceso a la información, que las soluciones a los problemas son coto exclusivo del docente, pero nos equivocamos de parte a parte. Cada día saldrán mas niños contestones e inquietos porque simplemente saben mas de la materia que el propio profesor, y será entonces cuando hayamos conseguido hackear la educación.

Tiempos de emergencia y reglas para sobrevivirlos

Sí, también estamos en la situación producida por algunos desastres; pero ahora me refiero a la emergencia como el poder que va de abajo hacia arriba. A los sistemas emergentes, y no a las guerras entre gobiernos y especuladores o entre partidarios del Dólar y del Euro; guerras en las que solo somos fichas de un gran tablero de ajedrez.

Ahora se habla de una doble recesión, compuesta por: una recesión perpetua, y una revolución en ciernes. Como no me apetece discutir al amigo Seth Godin, no me meto ahí; pero sí en los motores del cambio, los cuales, para no ser original, insisto en que son colaboración y trasparencia.

Las jerarquías se nos mueren entre las manos, nadie duda que si la Iglesia Católica hubiera nacido democrática no hubiera durado 2.000 años,… ni tampoco 20, probablemente. Las jerarquías son formas muy estables, y seguirán teniendo su lugar en instituciones donde la estabilidad es crítica, sectores como: clero, militar o bancario pueden ser ejemplos. No así en el resto, donde se van imponiendo poco a poco los sistemas emergentes, las comunidades autogestionadas, las redes,… o como queramos llamarlas. Y estos sistemas triunfan porque son mas eficientes, porque aprovechan los residuos, porque se generan sinergias basadas en transparencia y colaboración.

Internet no es una plataforma fértil mas, sino un tipo nuevo de plataformas. Piensa en las plataformas de vida que crean los arrecifes de coral:

De las aproximadamente 48.000 especies reconocidas de vertebrados, más de la mitad son peces. De estas, más del 60 por ciento viven exclusivamente en ambientes marinos. A pesar que los arrecifes de coral son menos del uno por ciento del área total de los océanos del mundo, aproximadamente la mitad de todas las especies conocidas de peces marinos se encuentran concentradas en estas aguas tropicales poco profundas.

Wikipedia

Internet permite crear nuevos atolones, con nuevas formas de vida que se alimentan de los desechos de otros, que protegen o son protegidas por otros,… en definitiva que colaboran; sean conscientes de ello o no.

El conocimiento va ahora más de abajo hacia arriba que de arriba hacia abajo; los nuevos fenómenos son auto-organizados, no hay líder, no hay hormiga reina que los dirija. Su comportamiento se puede predecir, aunque para hacerlo no se trata de seguir al líder, sino de ver a los individuos, al espacio que ocupan y a las pocas reglas que lo gobiernan como un conjunto, casi como un organismo vivo, coherente y con un fin común, unos individuos que se dirigen hacia un bien comunal.

Obviamente, en el seno del sistema irán surgiendo líderes poco a poco, líderes que no se auto-postulan, sino que son elegidos por la Comunidad,… y la Comunidad siempre elige a aquellos que mas valor aportan al grupo. Pero ahora estamos en la fase revolucionaria, en la emergente y esos líderes todavía no se han consolidado, y quizás no lleguen a consolidarse nunca.

Imagina ahora que vas al parque, coges unas cuantas hormigas y las metes en un recipiente cerrado con comida, las dejas que vayan construyendo su pueblo y las vas observando. Tienen muy pocas reglas, y muy pocas formas de comunicación, pero se intercambian información muchas veces por día y de esa manera van generando un conocimiento colectivo y materializándolo en un espacio para vivir. Se reproducen, aparece una reina, que solo es reina en la medida que es la única capacitada para reproducirse; y las nuevas hormigas van aprendiendo del conocimiento colectivo acumulado.

Esto nos lleva a una tres conclusiones cuando somos nosotros los que diseñamos un nuevo sistema para que sea gobernado por la emergencia:

1. La importancia de las reglas que fijemos. Han de ser pocas, claras y muy bien pensadas sus posibles consecuencias a futuro. Facebook no puede decirles a sus usuarios qué es lo que han de hacer allí, pero sí puede poner unas reglas sencillas (creo que no deben ser más de 10) para comportarse allí. Las millones de interacciones siguiendo dichas reglas han hecho que Facebook haya ido configurándose tal y como es. Las reglas primigenias se van transformando en comportamientos aceptados por los miembros de la Comunidad en primera, segunda, tercera, y sucesivas derivadas; pero siempre se basan en las iniciales sumadas a los comportamientos de los miembros y al entorno en el que viven. Las reglas han de ser sencillas para permitir que los usuarios sean quienes construyan la comunidad. Muchas reglas generan inseguridad, pocas reglas también generan inseguridad.

2. Los primeros colonos marcarán el devenir del sistema; si son agresivos tendremos un sistema lleno de conflictos, si son demasiado tranquilos harán un sistema poco innovador,… Deben tener capacidad para atraer a nuevos usuarios, esto es carisma; deben ser proactivos y tener sentido de pertenencia a a tribu, actitud y sentido que contagiarán y servirán de filtro para la entrada de nuevos colonos. Piensa que Facebook estaba casi vacío allá por 2007 cuando se empezó a popularizar. Fuimos llenándolo poco a poco para que hoy, cuando te das de alta lo encuentras y tragua los e-mails de tu agenda de contactos, y aparece, como por arte de magia, lleno de contenidos y personas que conoces.

3. Un sitio flexible, agradable y con personalidad propia. Poco a poco, los usuarios irán dibujándolo en detalle, pero el diseñador inicial puede y debe crear un lugar que fomente que cada cual se exprese como es, y que el grupo en sí se sienta bien allí. Se dibujan unos contornos iniciales flexibles y porosos, y se focaliza en un tema inicial, en un punto de acuerdo entre los primeros colonos.

Así que, si estás creando una red social: pon pocas reglas, simples y bien pensadas; elige y gánate a buena gente para probar la beta; y por último, crea un entorno flexible y agradable para que interactúen.

Seis razones para decantarse por las startups ahora

Ya hay consenso en que la economía necesita un revulsivo; lo cual es un eufemismo para decir que la economía necesita un cambio en su estructura. Un servidor postula que la empresa debe cambiar hacia modelos propios de las startups, que no son más que pequeñas empresas que hacen grandes cosas. Creo que se trata principalmente un cambio de mentalidad marcado por el nuevo entorno, y justificado en las siguientes razones:

1. Las startups viven más cerca del mercado, se relacionan con él y reaccionan con la rapidez a sus cambios, con una velocidad que hoy el mercado valora.

2. Hay un gran nuevo gran mercado con mucho nichos para startups que pueden crecer rápidamente porque tienen un producto diferenciado.

3. Las empresas de base tecnológica tienen muchos apoyos públicos, pero las nuevas empresas que triunfan lo que tienen en común es innovar tanto en la tecnología como en el modelo de negocio.

4. A las startups no hay que explicarles lo que es la crisis porque ya nacen en ella, viven en medio de un cambio de modelo; ya han pensando como será el futuro y buscan adaptarse lo que vendrá después.

5. Los líderes de las empresas exitosas ahora son bien distinto de los de antaño, de los empresarios que gestionaban (gestionan) buenas compañías en el siglo XX. Los nuevos emprendedores de éxito saben convivir con la incertidumbre propia del cambio.

6. Estas empresas se piensan grandes, empiezan pequeñas y escalan rápido – Think big. Start small. Scale Fast. Cuando crecen, generan empleo, riqueza y conocimiento en su entorno. Si no consiguen crecer, también generan conocimiento porque no hay experiencia laboral con la que se aprenda tan rápido como creando una startup.

Enrique Dans: ni ángel ni demonio

Enrique Dans ha ido marcando tendencias web a través de su blog, ha influido en muchos de nosotros desde que en abril de 2003 comenzara a publicarlo. Ha sido crítico con los viejos modelos de las industrias culturales, y ha defendido el conocimiento en abierto hasta la extenuación; ha sido siempre capaz de entender el cambio de paradigma desde proteger hacia compartir. Enrique ha conseguido evangelizar masas, pese a que, en círculos íntimos confesaba su frustración por tener su casa – el Instituto de Empresa – amueblada íntegramente con productos de Microsoft.

Dans acaba de publicar un libro titulado Todo va a cambiar. Y, al menos con el título, estoy completamente de acuerdo; es más, creo que todo ha cambiado ya, aunque todavía es pronto para ver sus consecuencias y, mucho más aún, para analizarlas. Los historiadores suelen mirar hacia atrás y buscar una fecha representativa del cambio; fecha que, habitualmente, es anterior a la percepción de los que lo viven. En este caso apuesto porque los historiadores asignarán el 11 de septiembre de 2001 como el momento del cambio; pese a que fue a partir de 2007 cuando realmente comenzamos a sentir las consecuencias.

Volviendo a Enrique Dans, y al título de esta entrada, resulta que su libro no es coherente, ni en la forma ni en el fondo, con lo que viene proclamando desde hace siete años. En la forma porque ha protegido la versión digital de su libro con DRM. Y en el fondo porque las ideas que plantea contradicen tesis anteriores y confirman que el modelo gratuito es un mal negocio.

La coherencia interna es la prueba del siete de una película, de un libro o de un plan estratégico; pero, sobre todo, es la constatación de un gran carácter. Y Personas con gran carácter hay pocas, muy pocas, y cada día habrá menos. Me explico: Enrique Dans lleva publicando años una línea de pensamiento y ahora publica otra; la constante es la palabra publicar. Si no hubiese difundido ampliamente sus ideas, serían muy pocos los que hubiesen observado esa incoherencia. Y ahora cada vez se publica más, por lo que cada vez es más fácil contradecirse. De modo que no veo a Dans como un demonio, al igual que tampoco antes lo veía como un ángel; es sólo una persona, como tú y como yo.

Foto extraída del Blog de Enrique Dans

Más riesgo y menos subvención

Sólo podemos competir con Conocimiento. Es evidente que en precio ya no competimos, además España está bien colocada para competir en Conocimiento. Pero, no siguiendo el modelo tecnológico de transferencia de tecnología hacia la gran empresa, típico del norte de Europa; tampoco siguiendo el modelo de Investigación vanguardista norteamericano (DARPA), ni siquiera con el modelo asiático de clusters. Nosotros somos un país de industriales, de PyMEs industriales, y hay un buen futuro ahí.

Las subvenciones responden a economías de escala, me explico, a la Administración le cuesta parecido trabajo evaluar una subvención de 100.000€ que una de 1.000.000€; por lo que favorecen a la gran empresa, y nosotros no somos un país de grandes empresas.

La PyME es donde se Desarrolla, especialmente la PyME industrial. La Investigación se hace en centros públicos y la innovación en la gran empresa, que es la que dispone de una red comercial capaz de hacer paquetes del Desarrollo hecho en la PyME y llevarlo al Mercado.

Esa PyME que desarolla, la que puede cambiar nuestro modelo económico, no busca subvenciones. Hay PyMEs desarrolladoras que nacen para buscar subvenciones, pero normalmente acaban por alejarse del Mercado, e incluso llegan a convertirse en gestoras de subvenciones para terceros.

La PyME que desarrolla y vive en la Economía real necesita dos cosas de la Administración, la primera es que sea su primer cliente, su adoptante temprano, que arriesgue. Pero el que maneja fondos públicos evita ese tipo de riesgos, intenta no acabar en la cárcel, porque, como sucede con los árbitros de fútbol, acertar no se valora, pero equivocarse no se consiente. La segunda cosa que necesita, es que le ayude para recibir inversión para crecer, para desarrollar nuevos productos. Pero volvemos a la economía de escala, cuesta más o menos lo mismo evaluar una inversión de 100 que una de 1.000, y los inversores de gama baja han colgado el cartel de vuelva usted en 2011.

El album más vendido en MP3 en 2008 tiene licencia copyleft

Leído en el blog de Enrique Dans

Si hace sólo dos años alguien hubiese hecho una previsión así para, pongamos 2010, le hubiésemos llamado iluminado como mínimo, el caso es que abrir el conocimiento es una tendencia imparable, que está aumentando día a día la información disponible y además tiene una serie de efectos beneficiosos para todos, pero lo más curioso es que además se gana dinero con ello. Repreoduzco a continuación el post de Enrique Dans, uno de los grandes defensores del conocimiento en abierto.

Interesante noticia que nos cuenta Joi Ito: el álbum más vendido en MP3 según Amazon.com es Ghosts I-IV, de Nine Inch Nails (NIN), una obra licenciada como Creative Commons BY-NC-SA, un disco que cualquiera podía descargarse libremente desde una red P2P de manera perfectamente autorizada. Su siguiente álbum, The Slip, está disponible como descarga gratuita.

¿Por qué un número elevado de personas deciden irse al sitio de NIN, a Amazon.com o a otros y pagar por el disco de NIN, cuando lo pueden conseguir gratis en cualquier sitio? En algún caso, será porque hacerlo así les parezca más sencillo. En otros, porque simplemente quieren mostrar un compromiso con una banda de la que se sienten fans. Un fenómeno en el que, claramente, las discográficas no se han sabido apalancar. El álbum vendió 1.6 millones de dólares solo en su primera semana.

Si algo está claro, es que la disponibilidad de obras sujetas a este tipo de licencias está aumentando de manera meteórica con el tiempo, a medida que más autores se dan cuenta de su potencial. En este escenario, pretender atribuir un patrón determinado de descarga de bits de la red a una presunta infracción del copyright empieza a ser algo cada día más insostenible. No quiero ni pensar en lo que me va a decir a mí mi ISP en las épocas en las que tengo que descargarme todos los trabajos de mis alumnos para corregir… Visto así, poco extraña que a pesar del anuncio de la RIAA afirmando tener compromisos con los principales ISP norteamericanos para controlar las descargas y desconectar a sus usuarios, ninguno, por el momento, admita tener tales planes: preguntados por Wired, ni AT&T, ni Verizon, ni Comcast ni ningún otro han afirmado estar colaborando con la RIAA. En este escenario, esas son, sin duda, amistades peligrosas. Aquí, el que se mueve, no sale en la foto.