SocialSense: ¿cómo meterle una mordida al negocio de Google?

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En los primeros días del pasado verano estaba yo un tanto ocioso, algo que mi mente calenturienta no consiente con facilidad. En aquel momento diseñé un modelo de negocio parecido al modelo de publicidad en Google pero para redes sociales. Seguro que hay mucha gente que ha pensado lo mismo que yo porque estamos todos conectados.

Tomemos a Twitter como ejemplo de red social. Hay aplicaciones ya que te permiten seguir y dejar de seguir a gente, te proponen que tuitear, etc… Todo con tal de captar followers. Por otro lado hay redes de anunciantes dispuestas a pagar dinero con tal de que tuiteemos lo que ellos quieren que tuiteemos; ha habido casos soñados con personas famosas.

Supongamos que yo te recomiendo cosas que tuitear acordes a tus intereses, a los de tus followers y sobre todo a contenidos que ya han tenido éxito para otras personas. Convendrás conmigo en que si me haces caso y tuiteas de vez en cuando mis recomendaciones, lo más probable es que consigas retuits, followers, mejorar tu índice Klout, etc… El caso es que estas recomendaciones de contenidos son relativamente fáciles de hacer, e incluso hay algunas aplicaciones sobre la API de Twitter que ya las hacen.

Supongamos ahora que tú ya tuiteas de vez en cuando cosas que yo te propongo, al igual que tú vas a enlaces que Google te muestra como resultado de tus búsquedas. Todos sabemos que los resultados orgánicos en Google para algunos tipos de búsqueda son anecdóticos, y te los puedes encontrar escondidos bajo siete llaves, de decir, en la segunda página de resultados de la búsqueda. Puedes probar a buscar: “adelgazar” o “descargar música” y te darás cuenta de que prácticamente todos los que aparecen en la primera página de resultados están ahí porque han pagado.

Supón que nosotros hacemos lo mismo pero con sutileza, es decir, escogemos unos tweets con poca pinta comercial y te los metemos dentro de los tweets recomendados que tu ya tuiteas de vez en cuando. Si los públicas, el anunciante nos paga a nosotros, además el impacto publicitario es mucho mayor porque tu no cobras por publicarlo,… Un chollo, que tiene un par de agujeros, en primer lugar que Twitter está restringiendo cada vez más la API que le hizo crecer, y en segundo lugar que quien pudo hacerlo no lo ha hecho, tal vez porque técnicamente sea más complicado de lo que yo os he pintado aquí.

Elogio al DualShock

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DualShock es el mando de control analógico de Playstation

Confieso que llevo unos días viendo qué mandos de videojuegos hay, yo soy de la generación del Joystick, los videojuegos que me gustaban se jugaban con Joystick.

Ahora tengo hijos y quiero que aprendan a jugar a videojuegos, aunque tengan un maestro tan torpe como yo para iniciarse en el mundo del videojuego. Dicen que beber un vaso de vino tinto es bueno, pero nadie duda que beberse una botella es malo; y creo que sucede lo mismo con los videojuegos.

Los videojuegos son una industria tan competitiva y jugosa hoy como la del automóvil, una industria madura. Una videoconsola es más potente que un ordenador, y un ordenador orientado a videojuegos cuesta el triple que uno normal.

Ahora se juega mucho más que en los tiempos del joystick, más gente, más horas y videojuegos mucho más exigentes que los arcade que yo conocía. Me ha sorprendido lo que me he he encontrado en cuanto a mandos de videojuegos, hay muchísimos periféricos como volantes, teclados, y hasta instrumentos musicales, pero sin embargo hay unanimidad en los mandos para jugar. Sea con consola o con el ordenador, todos los mandos copian el diseño del DualShock de las PlayStation de Sony.

Los videojuegos son más exigentes con ergonomía y precisión que conducir un coche, o manejar una grúa. Quizás veamos pronto a un mando que salió del mundo del ocio y se planta en otro distinto. Es un producto tan testado y optimizado que se ha convertido en estándar para videojuegos. Quizás pueda haber un hueco para el DualShock en el inminente coche eléctrico.

Entrada dedicada a los chicos de Wipley.