¿Qué ocurre cuando el intraemprendedor es el CEO?

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Cuando se crea una empresa el CEO es emprendedor por fuerza

intraemprendedor focoMás bien, al crear una empresa se elige a un director ejecutivo (CEO) de entre los emprendedores que la forman; pero no me refiero a esta situación sino a empresas en fase de consolidación, de crecimiento o  simplemente, a empresas su sufren decrecimiento. Cuando se pone a una persona al frente de una empresa con el objetivo de cambiarla de arriba a abajo se lanzan dos mensajes contradictorios, el primero que la empresa va mal y el segundo que puede tener salvación. Y son esos dos mensajes los que deben estar siempre presentes para huir tanto del pánico como de la autocomplacencia, es decir estas dos ideas deben focalizar al  intraemprendedor.

A las personas que tenemos pasión por mejorar lo que nos rodea nos cuesta tener foco, esta tendencia por dispersarnos es aún mayor cuando las cosas no van bien a nuestro alrededor, como puede ser el caso de una empresa que necesite poner a un CEO para transformarla. Pero a un director ejecutivo no se le puede ocurrir cada día una cosa distinta. Un  intraemprendedor es alguien que da soluciones nuevas a problemas viejos, es decir, un creativo.

En el proceso creativo del intraemprendedor el punto más crítico es entender bien el problema al que se enfrenta

Esto requiere de tres ingredientes: colaboración de los demás trabajadores, tiempo para que te lo expliquen y tiempo también para reposarlo. Es decir, se debe plantear como un proceso en sí mismo, es conveniente huir de las prisas de los primeros días y dejarlos tranquilos para encontrar un foco, una idea fuerza que guíe el proceso de cambio de la empresa.

Una vez que se ha alcanzado una solución hay que ser fiel a ella, podemos diseñar, iterar y aprender en ciclos como los de la metodología lean  pero no podemos apartarnos del foco porque desorientaremos  a todo el mundo

Los intraemprendedores tienen fecha de caducidad porque están ahí para hacer un cambio

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Hay una cucaracha en cada empresa, bueno, realmente hay una persona más fuerte y resistente que las cucarachas porque una apocalipsis nuclear barrería de nuestro mundo a todos menos a las cucarachas y a ese taimado indestructible humano con superpoderes de cucaracha; pero la cucaracha de cada empresa no sólo sobreviviría sino que un mes después de la apocalipsis nuclear gobernaría a las cucarachas, ¡ese es el espíritu!

coche quemadoEl caso es que esos supervivientes sólo llevan a la empresa a su extinción, en cambio los intraemprendedores tienen fecha de caducidad porque están ahí para cambiar las cosas y eso se acaba a no ser que un cambio se vaya enlazando con otro; no obstante el intraemprendedor se desgasta y genera desgaste.

Lo habitual en un intraemprendedor es que sus trabajos no pasen de los tres años en un mismo sitio, puede haber excepciones porque si la empresa es grande tal vez pueda cambiar de trabajo o de ubicación de dentro de la misma. Al igual que sucede con los emprendedores reincidentes que antes de finalizar un proyecto ya están pensando en el siguiente al intraemprendedor le suele surgir la inquietud por un nuevo proyecto cuando ve que aquello para lo que fue reclutado empieza a perder su sentido.

Lanzarse a intraemprender exige una serie de cálculos preliminares porque somos agentes de cambio pero no suicidas; conviene valorar el historial de cambios en la empresa, la antigüedad media de los que serán tus compañeros, anticipar como será la estructura en un futuro y sobre todo ser muy consciente del compromiso de la dirección con el cambio; sin esto último no hay nada que hacer.

El intraemprendedor es una persona molesta porque lo cuestiona todo

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Aquí esto siempre se ha hecho así, es una frase que cualquier intraemprendedor decente escuchará en si primer mes de trabajo. Ya, pero hay formas más eficientes de hacerlo es la respuesta natural a dicha frase, respuesta que probablemente le cueste un enemigo al intraemprendedor en cuestión.
we dont need no more troubleEl aquí esto siempre se ha hecho así podía colar hace unos años pero hoy es causa de que cientos de empresas medianas y grandes estén cerrando sus puertas. La costumbre es un lastre en tiempos de cambio; y al cambio le da igual lo que piense el inmovilista porque el cambio es.
Vivimos tiempos de empresas rápidas y ligeras que prueban en mercado, sirve lo mismo para una startup creada por media docena de frikis que para una nueva línea de negocio de una empresa cotizada.
Lo que antes servía ya no sirve, si muchas de esas empresas ineficientes y grandes siguen vivas se debe hoy solo a que la inercia tarda en cambiar, a que tenían caja cuando esto empezó a cambiar y a que, en el caso de lo público, tenemos una alta tolerancia a la corrupción. Pero tienen los días contados porque 2007 no va a volver nunca más, esto es como es y así se quedará,… cambiando.
El intraemprendedor ataca ese statu quo y molesta a gente cuya única preocupación es mantener su salario, que no su trabajo pues ese ya cambió, mantenerlo a toda costa porque ¡menudo frío hace fuera!