StartupSpain VI. Una chispa en el ecosistema

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En esta entrada quiero mostrar, a grandes rasgos, lo que es nuestro dibujo de StartupSpain. Un proyecto con cuerpo de startup para ayudar a startups y que esperamos empezar a materializar a lo largo del otoño.

Se acabó la era de los grandes gastos públicos. Instituciones y gobiernos han de ser jibarizados para reducir el gasto público simplemente porque no hay ingresos que lo soporten. Corren buenos tiempos para la inciativa individual pues hay muchos huecos sin cubrir en el mercado, y lo viejo es ineficiente en muchos casos. Es mas rentable crear que reformar, pues ahora son las ardillas y no los mamuts quienes ganan la carrera.

Hay mucha y muy buena gente haciendo ecosistema para startups en España, el problema es que no son capaces de ganarse la vida con su trabajo, les falta un modelo de negocio. Por el lado de la demanda, los emprendedores necesitan esos apoyos pero no pueden pagarlos. Debemos llegar a un compromiso para que desde la iniciativa privada se aporte ese dinero que permita mover la rueda, y desde el lado público no se dificulte y se ayude en la medida de lo posible.

Fondos hay, pero tienen que articularse en una sola dirección, unificar iniciativas bajo un sello, bajo una marca-país, bajo un modelo de negocio que permita jugar y ganar a todos aquellos que aportan valor al Ecosistema, con premisas de transparencia y colaboración. StartupSpain no es el terreno ni tampoco son los jugadores, pero sí son las reglas de juego.

No debemos perder de vista que StartupSpain es una iniciativa nacional para proyectar a nuestros mejores emprendedeores en el exterior, no obstante el trabajo a pie de terreno ha de ser a través de socios locales coordinados en una metodología sobradamente probada. Tengamos en cuenta también que podemos ser modelo para toda Hispanoamérica, y que esa metodología se puede adaptar rápidamente a países con nuestro idioma y con una cultura parecida; países que, a diferencia de nosotros están creciendo si bien carecen de la infraestructura que nosotros tenemos, podemos y debemos prestarles.

Si hacemos un símil con una reacción de combustión, StartupSpain es una chispa en el ecosistema español de startups; es el catalizador que hace reaccionar a unos actores con los otros, es el cemento que une al ecosistema. No es el combustible sino la chispa; no es el reactor sino el catalizador; no son los ladrillos sino el cemento. StartupSpain es la marca-país para nuestras nuevas empresas de alto potencial de crecimiento.

 

StartupSpain V. Las primeras conclusiones

Categories emprendedores

Comenzaba la primavera de 2011 cuando salieron a la palestra las primeras conclusiones sobre lo qué era y qué necesitaba el Ecosistema español de startups. Tras evaluar las actuaciones ya existentes quedó patente que no solo no faltaban, sino que sobraban actuaciones de instituciones públicas para emprendedores.

El Ministerio de Industria ha identificado, entre públicas y privadas, más de 2.500 plataformas dedicadas a la promoción del emprendimiento.

Blog de Iñaki Ortega

Las cuatro conclusiones de la primavera de 2011 fueron:

  1. Cada institución por separado puede hacer cosas, pero unidas irán mas rápido y llegarán mucho mas lejos.
  2. Se debe construir un entorno amable para innovar a través de la creación de empresas y no de crear atolones artificiales para gloria de una institución
  3. Un cambio de mentalidad como el que necesitamos para convertirnos en un país startup tendrá que tocar, inevitablemente, nuestro sistema educativo
  4. Será difícil colaborar, pero no nos quedaba otra opción. Las instituciones han de ceder soberanía para poder construir una marca-país de startups lo suficientemente potente para ser reconocida en cualquier lugar del mundo.

Los apoyos que necesitan las startups los podemos resumir en dos palabras: entorno e infraestructura. Cuando hablamos de entorno nos referimos a las reglas de juego, principalmente a la fiscalidad y a la burocracia. Aquí la petición masiva es la eliminación de cargas y procedimientos en los primeros meses de vida de modo que se pueda prototipar y probar de una forma mas rápida y mas barata. Y ya posteriormente aquellos proyectos con viabilidad ya demostrada tendrán que pasar por el aparato burocrático convencional.

Cuando hablamos de infraestructura pensamos en tres niveles: espacios, máquinas y relaciones. Por espacios nos referimos a infraestructura física, es decir, a un lugar en el que trabajar y relacionarse, a un espacio abierto a la innovación, accesible y asequible. Por máquinas hablamos de servidores, impresoras, tornos o termocicladores, es decir, a las herramientas físicas que soportan el prototipado. Por último el ecosistema se construye a través de miles de interacciones que generan relaciones estables; en muchos casos la viabilidad del proyecto depende de ello. Los que ya llevamos unos cuantos años en el ecosistema y hemos coleccionado ya una buena cantidad de relaciones podemos ayudar a los jóvenes emprendedores a relacionarse, ahorrándoles mucho tiempo y trabajo.

Del Capitalismo al Personalismo

Categories actualidad

Parece que más que en una crisis económica estamos ante un cambio de paradigma, y no es nada nuevo porque este proceso ha venido sucediendo en los últimos cambios de siglo.

El capitalismo es un sistema económico en el que los individuos privados y las empresas de negocios llevan a cabo la producción y el intercambio de bienes y servicios mediante complejas transacciones en las que intervienen los precios y los mercados – vía Wikipedia.

Pero en esa definición hay un par de palabras que destacan: en primer lugar no se habla de personas sino de individuos, palabra fría e impersonal; la otra palabra en cuestión es mercados: y esos mercados eran jerárquicos, lejanos y desconectados unos de otros. En el siglo XX se convenció a las masas, no a las personas; un canal de radio bastó para sacar a los norteamericanos a la calle cuando a Orson Welles se le ocurrió el guión de La guerra de los mundos.

El Capitalismo clásico entiende que con capital para obtener productos de partida, mano de obra y medios de trabajo, genera un producto que se vende y con el cual se gana dinero; pero no ve a las personas como tales sino como fuerza de trabajo, mientras que los medios de trabajo están en poder de la empresa, del capital.

¿Pero qué sucede cuando los medios de trabajo están sobre los hombros de sus empleados, en cada uno de sus cerebros? porque ese es el paradigma de la Sociedad del conocimiento en la que ya vivimos. Dos consecuencias son directas: en primer lugar, los sindicatos de trabajadores no tienen sentido tal y como los entendemos hoy, porque esas estructuras se pensaron cuando los medios de trabajo eran monopolio del capitalista, algo que sólo rompía la idea de cooperativa, y hoy, el trabajador lleva su medio de trabajo metido en su cabeza. La segunda consecuencia directa: el empresario de la Sociedad el conocimiento debe hacer un esfuerzo para retener el talento, porque con cada trabajador talentoso que se marcha, sale de la empresa una parte de sus medios de trabajo, es decir, ese cerebro amueblado en parte en la empresa que se marcha a producir para otra disinta, pero que no deja los muebles en la primera.

En el siglo XXI a las personas se las convence de una en una, no en masa. Somos muchos, y muy comunicados, quizás empezamos a estar excesivamente comunicados llegando a perder capacidad para razonar en profundidad; pero somos tantos y tan comunicados que nos vemos iguales unos a otros, situación que nos agobia y nos lleva a escorarnos para ser mínimamente originales; contactar con otras personas raras hoy es fácil, de modo que podemos sentir la calidez de la tribu de los tipos raros similares a nosotros que por el Mundo hay sueltos.

El dinero para crear una empresa y los medios materiales son hoy mercancías al alcance de todos; de las ideas, y sobre todo de las personas, no se puede decir lo mismo.