StartupSpain IV. Así empezó todo

Categories actualidad, emprendedores

En el verano de 2010 acabábamos de ganar nuestro primer Mundial de fútbol. Fue ahí, hace casi dos años cuando Chile nos sorprendió a todos con el anuncio de Startup Chile. Era una auténtica osadía pero rebosaba buen rollo y sentido común. Se convirtió en la comidilla de los eventos de esas fechas, y poco después nos enteramos del éxito de su primera convocatoria.

Algunos emprendedores como Xurde nos preguntaban por cómo veíamos aquella locura austral pues se planteaban ir. ¿Cómo lo íbamos a ver? Bien y con sana envidia; yo me imaginaba paseando en el otoño de 2020 por el barrio de Centro-Providencia de Santiago de Chile en medio de un ecosistema de startups de primera división.

El programa chileno fue una iniciativa aislada hasta que a comienzos de la primavera de 2011 Startup America y Startup Britain nos dejaron claro que todo aquello iba en serio. En España se comenzó entonces a mover fichas, las tres primeras instituciones que se interesaron por el tema fueron/fuimos: AJE-Madrid, Tetuan Valley y EOI. Del mismo modo que en el caso chileno no se puede hablar de un país ni de una organización sino que hay que hablar de una persona – Nico Shea -, en este caso hablamos de tres: Álvaro Cuesta, Luis Rivera y un servidor.

La Asociación de Jóvenes Empresarios de Madrid estaba/está liderada por Álvaro Cuesta y había hecho una profunda modernización en los meses anteriores. Álvaro planteaba una estructura de coordinación para el joven ecosistema español de startups. Por su parte Luis Rivera ya había constituido un pequeño ecosistema de startups a imagen y semejanza de Y Combinator, pero en el barrio madrileño de Tetuán – Tetuan Valley; Luis apostaba por la iniciativa privada para tirar de este carro y defendía el modelo chileno de devolver al estado lo recibido en forma de servicios a la Comunidad.

Mientras tanto, en EOI habíamos comenzado a trabajar en el Plan de Emprendedores de la Escuela tras el SIMO-Open Green de octubre de 2010. Este plan integraba las principales instituciones y ponía a la Escuela como puente entre la iniciativa pública y la privada. Su proceso de construcción me permitió escuchar voces representativas del Ecosistema. Recuerdo la frase de Javier Martín en diciembre de 2010: solo funcionará si sale desde abajo hacia arriba; la de Ricardo Galli: las administraciones tienen que comprar cosas a las startups; o la de Juan Mateu en esta misma línea: no me des subvenciones, cómprame cosas. También aquellas que apuntaban a una simplificación administrativa y fiscal de la mano de François Derbaix: desregularizar y eliminar las subvenciones, o la visión cargada de sentido común de su esposa, Marta Esteve, quien veía un edificio en el centro de la ciudad accesible para emprendedores.

En el convulso verano de 2011 MadridEmprende dio un paso al frente con la puesta en marcha de Madrid International Lab. De ese modo, la institución liderada por Iñaki Ortega pasaba de ser la mayor red de viveros a nivel nacional a posicionarse muy seriamente como aquella infraestructura para startups de la que Marta Esteve me había hablado medio año antes.

Tras estos pioneros vendrían Wayra España, el Fondo de Emprendedores de la Fundación Repsol, los eventos Start Up Spain de ESADE – Fundación Rafael del Pino o el Spain Startup & Investor Summit de IE, Infoempleo y FCP; pero de estos hablaremos en otra ocasión.

 

 

StartupSpain III. El terreno

Categories emprendedores

España tiene mimbres para que salgan buenas startups, tenemos pocas empresas grandes que patenten y exploten su propiedad industrial pero muchas pequeñas empresas acostumbradas a innovar en su día a día, somos un país de inventores. Otro punto a nuestro favor es la alta formación de los jóvenes, ya que la mayor parte de los creadores de startups son ingenieros o licenciados.

Además España vuelve a ser barata. Como sucediera en 1985 con el ingreso en la Unión Europea (entonces Comunidad Económica Europea), se abrió un filón para el turismo e industria por el diferencial de nuestros salarios con los de alemanes, suecos o franceses. Ahora las startups españolas están mucho mas baratas que las del Norte de Europa, Israel o Norteamérica, dada la poca competencia que tenemos aquí entre inversores y lo especialmente dura que está siendo para nosotros la crisis económica, pues somos un país muy apalancado y especialmente endeudado sobre el ladrillo. De este modo, se ha abierto una ventana de oportunidad para la inversión semilla en nuestras empresas con alto potencial de crecimiento.

España comienza a tener un ecosistema de apoyo a startups, con emprendedores de éxito que se convierten en inversores, caso de François Derbaix. Tenemos también germen de redes de inversores como Keiretsu Forum, que hacen posible que capitalistas de sectores tradicionales pongan su dinero en nuevos negocios. Tenemos redes de emprendedores como Iniciador que han nacido desde la Base y hoy conectan a miles de creadores de startups dentro y fuera de nuestras fronteras. Incluso ha nacido, mas recientemente, un movimiento por el cambio de nuestro Sistema Educativo, que utiliza la empresa como lugar de aprendizaje, el error como parte del proceso y aprender haciendo como leit motiv; tales son los casos de Iniciador Kids o del Grado de Liderazgo Emprendedor e Innovación de TeamLabs. También tenemos incubadoras con el modelo marcado por YCombinator, como es Tetuán Valley que ya comienza a tener todos los ingredientes del Ecosistema, a saber: proyectos, mentores e inversores.

El Ecosistema se crea, por definición, desde abajo hacia arriba, es un sistema emergente, tienen que ser sus propios actores quienes lo construyan, pero también es muy joven y por tanto frágil y pequeño. Debemos como país tratarlo con cariño. El Ecosistema Español de Startups no necesita combustible, pero tal vez sí convenga ayudarle con catalizadores, y por supuesto dotándolo de un entorno amable pues nos va el futuro en ello

Nota: He citado Keiretsu Forum, Iniciador Kids y El Grado de Liderazgo Emprendedor e Innovación de TeamLabs (Team Academy – Mondragón), porque son iniciativas en las que estoy implicado y por lo tanto conozco de primera mano. No quiere decir que sean las mejores ni mucho menos las únicas en cada caso.

 

StartupSpain I. Definiciones

Categories emprendedores, Empresas, innovación

Hace año y medio comenzamos a hablar de StartupSpain. Inicialmente fue tan solo una hipótesis, pero se acabó convirtiendo en una obviedad, al punto que en abril de 2011 ya estaba claro que fuera quien fuera, alguien acabaría poniendo en marcha ése Sistema Nacional de apoyo a las startups.

Primero debemos tener claro que una startup no es ni una PyME ni tampoco una empresa de base tecnológica. Como dicen Bob Dorf y Steve Blank, una startup es una organización temporal diseñada para buscar un modelo de negocio repetible y escalable; es decir:

1. Las startups tienen fecha de caducidad, bien porque dejan de crecer a la velocidad que deben crecer este tipo de empresas, bien por que se han hecho demasiado grandes o han sido compradas por una grande. En cualquier caso son organizaciones temporales.

2. Las startups son susceptibles de ser clonadas, es decir, se pueden repetir en otros lugares de la geografía. En estas empresas están intrínsecamente unidas a la innovación, en cualquiera de sus clases; y se pueden repetir en otros países con éxito.

3. Las startups son escalables, es decir, sus modelos de negocio son replicables de forma rápida y barata en otros lugares. De este modo, las startups son un selecto y reducido grupo del conjunto de las PyMEs, pero no tienen porqué estar fundadas sobre un plan estratégico de I+D, como sucede en las de base tecnológica, sino que la innovación forma parte de su día a día y en muchos casos de su modelo de negocio. Conviven con la incertidumbre, de modo que si un mercado no les funciona pivotan y se buscan otro.

Si startup es temporal, repetible y escalable, no se circunscribe por tanto al ámbito de Internet, sino que son un formato de creación de empresa en sí mismo. Las compañías deben cambiar hacia modelos propios de las startups, es decir, nacer como pequeñas empresas pero para hacer grandes cosas.

Se trata principalmente un cambio de mentalidad marcado por el nuevo entorno, y justificado en: su cercanía al mercado y los nuevos nichos que están apareciendo en él, así como en su velocidad, su capacidad de innovación tanto en tecnología como en modelo de negocio, su adaptación al cambio – que no crisis – en el que estamos viviendo y en el que ellas ya han nacido, y en su capacidad para gestionar la incertidumbre.

Las startups son una metáfora del Siglo XXI que nos ha tocado vivir, son rápidas y ligeras, viven dentro del mercado en el que prueban constantemente nuevos productos; son por tanto mas competitivas. Debemos apostar por ellas porque nuestra economía necesita un revulsivo y no tenemos dinero para meter gas pero sí inteligencia para colocar un catalizador, y las startups son un catalizador.

Estas empresas se piensan grandes, empiezan pequeñas y escalan rápido – Think big. Start small. Scale Fast – Eric Ries. Cuando crecen, generan empleo, riqueza y conocimiento en su entorno. Si no consiguen crecer, también generan conocimiento porque no hay ninguna formación con la que se aprenda tan rápido como creando una startup.

StartupSpain hay que entenderlo como una ayuda al joven Ecosistema Español de las startups,  en el que las ideas no fluyen desde arriba hacia abajo, sino que nacen en unos pocos individuos y algunas de ellas acaban emergiendo.