Saldré de 39ytú.

Con Juantomás en Londres la noche en que se fraguó este post

El ingeniero naval que diseña un barco tendrá que supervisar después el proceso de construcción, estará en la botadura de la nave y sus primeros viajes, pero después ese barco se pondrá en manos de un capitán con un perfil bien distinto del ingeniero-diseñador. Creo que sucede lo mismo con las empresas, una cosa es el emprendedor – o intraemprendedor en mi caso – que diseña, construye y arranca un nuevo proyecto como es 39ytú y otra bien distinta el gestor que vendrá después a optimizarlo.

Próximamente abandonaré la dirección del Instituto Central Lechera Asturiana que tiene dos iniciativas: una de ellas en la I grande de la I+D+i llamada Proyecto Microbioma Español que supondrá la fotografía de las bacterias que tenemos en nuestro intestino, será de utilidad pública y ya tiene hechos 500 de los 537 análisis de microbioma de personas sanas. La segunda iniciativa, esta en la i pequeña de la I+D+i es 39ytú, que ha sido la niña de mis ojos durante los últimos 20 meses, ha nacido hace 11, y ya está dando sus primeros pasitos; 39ytú es hoy la única empresa del mundo que analiza la microbiota intestinal de las personas y luego comercializa probióticos de precisión.

Cuando presento 39ytú sigue sorprendiendo que una empresa española sea la única en el mundo en hacer algo tan innovador, pero sobre todo llama la atención quién está detrás: una cooperativa de 2.000 ganaderos asturianos llamada CAPSA y la Sngular de mi admirado José Luis Vallejo; Sngular es una multinacional tecnológica española. Creo que la audaz apuesta tanto de CAPSA como de Sngular al adelantarse al mercado de la microbiota merece un reconocimiento.

Las startups son los mejores lugares del mundo para aprender porque son rápidas y ligeras; prototipan y prueban rápidamente en un mercado del que aprenden constantemente, como he escrito en otras ocasiones. Si mi paso entre 2012 y 2014 por BrainSINS fue para mí un MBA en Stanford, estos 20 meses en 39ytú me han supuesto un executive en HEC Paris. Me llevo por tanto mucho aprendizaje, contactos y sobre todo la satisfacción de haber ayudado a sacar adelante un proyecto que parecía imposible. Claro que como estas cosas no salen gratis, me he dejado en el camino un poquito de salud y a la familia un tanto abandonada pero ambas ya están en vías de recuperación.

Me voy a tomar unas semanas para ver cuál será mi próximo paso y mientras tanto aprovecharé para dejar bien ordenado 39ytú, del que os anticipo tendrá grandes novedades en enero cuando cumpla un añito desde su lanzamiento. Espero también retomar la buena costumbre de escribir este blog que salta a la vista lleva tiempo abandonado.