Análisis del Junpad, tableta android de 140€

El Junpad es muy similar al Dropad sobre el cual ya escribí aquí, así que me centraré en explicar las diferencias. El precio es el mismo, algo menos de 140€ en DealExtreme y las separan unos seis meses, lo cual se materializa en bastantes mejoras.

La batería dura más del doble que la del Dropad, en primer lugar porque lleva más batería y en segundo lugar porque el modo de reposo es mas eficiente, es decir, consume menos energía.
Pantalla, procesador y memoria son idénticas al Dropad, es decir, nada del otro mundo, pero aceptables. Eso si, pesa bastante menos y es más fina; antes venía en aluminio y ahora lo hace en plástico; de hecho empieza a parecerse bastante a la Samsung Galaxy Tab de 7´. Otro avance importante es que ya tiene botones frontales además de los laterales que mantiene, y se nota mucho. Resulta mucho más cómoda de usar, aunque de vez en cuando se te escape el dedo al botón, ya que vienen en la misma pantalla.

El sonido es mucho mejor, el Dropad apenas se escucha cuando lo apoyas en una superficie plana mientras que el Junpad sí. Además viene con GPS, aunque no lo he necesitado usar en los 15 días que llevo con ella.
Lleva una distribución de Android 2.2 extremadamente minimalista, esto es, apenas trae nada instalado, y lo que es peor, la versión del Android Market que usa está limitadísima. También es cierto que lo mueve con soltura.

Supongo que acabaré montándole otro sistema operativo pero me da bastante pereza.

Le han quitado el absurdo interuptor de corriente y, en su lugar han metido una ranura para tarjetas SD, de modo que lleva dos ranuras, una SD y otra Micro SD.

En resumen, que me parece una buena compra porque con lo que cuesta una tableta convencional me compro un Junpad, Dropad,.. o como se llame, cada seis meses durante dos años,… y dentro de dos años – o uno – la mejor tableta que te puedas comprar hoy será bastante peor que el Junpad de turno.

Análisis del Dropad, tableta android de 140€

Llevo quince días con el Dropad, una tableta parecida a la Samsung Galaxy tab de 7′ aunque mas limitada que ésta.
La compré para ser usada por niños pequeños, pues pagar los 500€ de rigor me parecía un despilfarro, sobre todo cuando te arriesgas a que el niño la rompa el segundo día de uso.
Empezaré por la prueba que han hecho mis hijos con ella. El éxito es incontestable, tiene todo lo que necesita: wifi, cámara – pobre pero cámara – y una buena pantalla. La pantalla de 7 pulgadas responde perfectamente a la pulsación y su resolución es decente. Creo, además que 7 pulgadas es un tamaño óptimo para niños si bien, para adultos me temo que el estándar acabará siendo de 9 ó 10 pulgadas, aunque no creo que sustituyan a los portátiles.

Los niños de hoy se relacionan con las pantallas táctiles con sorprendente naturalidad, de hecho llama la atención lo fácil que lo hacen todo. La cantidad de aplicaciones educativas que hay en la Android store la hacen recomendable para niños, y cada día más. Ten en cuenta, que al contrario de lo que sucede en la Apple store, para Android la mayor parte de las aplicaciones son gratuitas, y los niños piden nuevas aplicaciones todos los días; un alivio para el bolsillo.

Está bien preparada para hacer videoconferencia, con su cámara frontal, un buen micrófono y un potente altavoz colocado en la parte trasera; la situación del altavoz hace que baje mucho el volumen cuando la tienes apoyada sobre una superficie plana; ahora bien, tiene una calidad de sonido más que aceptable. Ahora solo falta que salga Skype con video para Android.

Es más pesada que la Samsung Galaxy tab, tiene un procesador similar, más puertos, y la misma capacidad de expansión con tarjetas de memoria. Si bien la resolución de la pantalla no es tan buena como las de la Samsung, pero resulta más que suficiente para leer bien y ver vídeos o fotos.

Una vez superada con notas la prueba de los niños pasó su padre a probarla también.
El veredicto no la matrícula de honor del sector infantil, pero es bueno. No dispone de conexión 3G, lo cual es otro alivio para el bolsillo pues te evitas un gasto fijo más, pero limita la conectividad. A diferencia de las tabletas caras esta sí acepta un pincho USB 3G para conectarse a redes móviles, pero yo todavía no he sido capaz de hacerlo funcionar.

Pese a que todavía faltan muchos programas por adaptar para las tabletas en la tienda de Android, y me faltan algunas de las que tengo en mi Samsung Galaxy S, como Evernote; no creo que tarden mucho en adaptarlos.

Entiendo que no es justo comparar una tableta de 140€ – ha subido 10€ en los últimos días – con otras tabletas que cuestan 500€, pero vamos hacerlo . La construcción de la tableta es excelente: dura y robusta, bastante mejor que las caras que vienen en plástico, el Dropad es todo aluminio; aunque penalice en peso creo que merece la pena. En cuanto a conectividad está muy bien, la batería se queda corta, como en todas, pero además que se descarga en poco tiempo si se deja en stand-by con una wifi cerca.
Es una galaxy tab de 7 pulgadas que quiere parecerse al ipad pero tiene rasgos distintivos chinos, a saber tiene un interruptor adicional de apagado, las tres teclas: intro, menú y apagado no están bien colocadas en un lateral y algunos materiales parecen sobredimensionados.

Aunque no lo creas, si buscas en Dealextreme, las hay más baratas incluso en 10′, yo elegí esta por tener pantalla capacitiva, es decir, con mucha mejor respuesta táctil, y te recomiendo que hagas lo propio. Además, había leído de la buena calidad de construcción del Dropad, algo que corroboro, el diseño también debe ser tenido en cuenta pues, a pesar del exceso de peso es atractivo.

Me parece una compra exelente por la calidad de materiales, porque cuesta menos de una tercera parte que las otras, porque todas las tabletas estarán obsoletas en un año y porque ésta lleva android 2.2 – Froyo – al igual que las de 500 euros. Ahora que tampoco podemos decir que sea lo mismo que la Samsung Galay Tab.

Post data. Si la vas a comprar te aviso que trae enchufe de patillas – al menos la mía – y que deberás ponerle un adaptador o comprar este en dealextreme. De la garantía casi que nos olvidamos.


Por qué no me gustan las tabletas

Para mí el AVE es el modelo de oficina móvil y cuando trabajo en el tren no cambio mi portátil Dell de 250€ con Linux por la mejor tableta.
Las pantallas táctiles son el interfaz más natural que tenemos hoy, sólo hay que ver como se relaciona un niño de dos años con un teléfono táctil o con una tableta, pero para escribir durante más de 20 minutos cansa.
En el PC de sobremesa tenemos el teclado a 30 cm de la pantalla, en el portátil 10cm, y en ambos casos en unos 75° de ángulo. Mientras que en la tableta no hay ángulo ni prácticamente distancia entre teclado y pantalla, es una ergonomía pareja a la que usan Los artesanos cuando esculpen, pintan o moldean; una posición ideal para vender o enseñar algo, por lo que creo que son una buena herramienta en educación. Pero es incómoda para desarrollar una historia, para escribir en definitiva, por lo que no me parecen prácticas en mi caso.
Un móvil de gama alta cuesta lo mismo que una tableta, tiene la mitad de pantalla y hace las mismas cosas que una tableta; pero cabe en el bolsillo y, sobre todo ya nos es familiar, vamos que no necesitamos llevar otro chisme más encima.

Google inside

Intel se convirtió en rey absoluto de los procesadores en los primeros años 90, en la época del 486 y del Pentium. Poco a poco, todos los ordenadores que veías llevaban un pegatina como esta.

 

Tanto era así que si no llevaba la dichosa pegatinita no te lo comprabas; independientemente de que no tuvieses ni idea de lo que era un microprocesador, o de qué quería decir eso de Intel Inside.

inside GooglePero la época de los cacharros ya pasó. Ahora vivimos la era de los programas, hemos cambiado hardware por software. El hardware se ha convertido en una mercancía estandarizada y con precios y disponibilidad estable (commodity); hoy Intel es el indudable rey del hardware y no tiene pinta de poder perder su liderato a corto y medio plazo. Pero hoy, la diferencia se marca en el software y no en el hardware; y si no que se lo digan a Apple o a Google, que sin ser empresas de software, se han diferenciado de los demás por los programas que hacen.

Hoy Google va marcando estándares de software, el caso más llamativo es el de Android, su sistema operativo libre, basado en Java y orientado a dispositivos pequeños. Android ya es el rey,  solo iPhone OS le hace sombra, pero son trozos distintos de la tarta, uno es software libre y el otro propietario (Symbian, a pesar de ser más popular no se usa masivamente para móviles conectados a Internet como sucede con Android, iPhone OS, Blackberry o Palm OS).

Android supone un plus cuando te vas a comprar un teléfono móvil, me explico, a igualdad de hardware no hay color entre comprarse un androide o decantarse por Symbiam o Bada (otros dos sistemas operativos libres). Pronto será mayoritario, y ojo que no se para ahí, pues Android es ideal para acabar en nuestro frigorífico o nuestro coche.
Google tiene casi a punto una distribución de Linux llamada Chrome OS condenada al éxito. Distribuciones de Linux hay muchas, y ni siquiera la mas famosa: Ubuntu ha conseguido tener una cuota de mercado digna en los PCs; pero con Chrome OS será distinto, simplemente por aquello del Google Inside.

Como elegir entre Apple o Google

Mientras Microsoft no de un salto, la elección está entre Apple y Google; con la salvedad que si nos quedamos con Apple podremos seguir con Google pero si elegimos Android – Chrome OS –  seremos hackers si somos capaces de mantener nuestro hardware con manzanita. Llevo dos años intentando decidir con quién me quedo, y no he concluído nada pero sí os quiero mostrar los puntos a favor y en contra. Es en los teléfonos y tabletas, que es donde se jugará el futuro, es decir en los dispositivos que resultan de cruzar un ordenador con un teléfono, en la famosa convergencia PC-móvil de la que se viene hablando desde hace cinco años. En movilidad el panorama es el siguiente: Nokia se ha pegado un tiro en la pierna con Symbian, un software liberado de mala manera, Blackberry se queda atrás y Microsoft no está aunque sí se le espera.

Apple, en mi caso tiene una ventaja adicional que son los 15 años que llevo usando Macintosh, pero en cualquier caso Apple representa una buena experiencia de uso en primer lugar; son agradables, huelen bien y son aparatos fáciles de usar; necesitan poco tiempo para hacerse con ellos o para migrar de uno a otro; en segundo plano está el diseño y la calidad de sus productos. Pero no olvidemos que los usuarios de Mac éramos, y somos, sectarios; Apple alimentó la ilusión por sus productos mediante un enemigo común – nada une más que un enemigo común – que no era otro que Microsoft. Ahora Apple vale más en bolsa que Microsoft y ya no sabemos que hacer. Como secta que es no lleva bien los entornos abiertos, y acaba por imponer sus normas. Apple es hija de un genio enfermo de perfeccionismo, es el primogénito de Steve Jobs, un hombre huraño y genial, una persona capaz de anticipar tendencias y destrozar personas. Apple hace software privativo y vende contenidos al estilo Disney.

En términos prácticos Apple te cuesta el doble de dinero y te reduce la mitad el tiempo de cacharreo.

Google es Internet. Nace del lema Don´t be evil, y llevan tiempo demostrando que se puede ganar dinero sin ser malos, de hecho han revolucionado los modelos de negocio dando todo gratis y ganando dinero con todo ello. Google ha revestido su buscador (su corazón) de aplicaciones geniales en la nube; es normal porque en la primera burbuja de Internet se demostró que no somos fieles a una web y Google nos ha ido fidelizando con: Gmail, Docs o Calendar. Pero ha ido un paso más allá y ha creado Android, un buen sistema operativo libre basado en Java que ahora está en móviles, pero es ideal para controlar una nevera o un coche, para llegar al Internet de las cosas. El éxito y el tiempo están llevando a Google a Chrome OS, un sistema operativo libre y basado en Linux para los ordenadores, así como a Chrome, un navegador libre como Firefox pero más rápido. Google está lanzando los controladores que HTC, Samsung o Asus necesitaban porque ha hecho interfaces para seres humanos en software libre y le ha puesto detrás una marca en la que la gente confía. Dicen que Ubuntu es Linux para seres humanos pero creo que es una afirmación demasiado ambiciosa. Lo mejor de Google es la independencia del hardware sin olvidar que al procomún le atrae el software libre y no el privativo.

En términos prácticos Google te cuesta la mitad pero te lleva a usar sus productos en la nube.

Tu eliges.