La voz humana como API: Llamada de Google Assistant a Google Assistant

El pasado mes de mayo, en la Google I/O 18 hicieron una demostración en la que Google Assistant llamaba a una peluquería, hablaba con la peluquera y concertaba una cita, es decir, se hacía pasar por una persona y engañaba a la peluquera. Yo también me lo habría creído.

La evolución natural de esta demostración sería otra que propongo desde ya para la Google I/O 19 en la que llame un asistente de Google y descuelgue el teléfono también otro asistente de Google que se hará pasar por la peluquera, que ambos acuerden una cita y que esta se refleje en sus Google Calendar.
Esto no es magia sino hacer de la voz un API, un interfaz de comunicación entre máquinas, sólo que esa forma de comunicarse las máquinas a nosotros nos resulta natural.

SocialSense: ¿cómo meterle una mordida al negocio de Google?

En los primeros días del pasado verano estaba yo un tanto ocioso, algo que mi mente calenturienta no consiente con facilidad. En aquel momento diseñé un modelo de negocio parecido al modelo de publicidad en Google pero para redes sociales. Seguro que hay mucha gente que ha pensado lo mismo que yo porque estamos todos conectados.

Tomemos a Twitter como ejemplo de red social. Hay aplicaciones ya que te permiten seguir y dejar de seguir a gente, te proponen que tuitear, etc… Todo con tal de captar followers. Por otro lado hay redes de anunciantes dispuestas a pagar dinero con tal de que tuiteemos lo que ellos quieren que tuiteemos; ha habido casos soñados con personas famosas.

Supongamos que yo te recomiendo cosas que tuitear acordes a tus intereses, a los de tus followers y sobre todo a contenidos que ya han tenido éxito para otras personas. Convendrás conmigo en que si me haces caso y tuiteas de vez en cuando mis recomendaciones, lo más probable es que consigas retuits, followers, mejorar tu índice Klout, etc… El caso es que estas recomendaciones de contenidos son relativamente fáciles de hacer, e incluso hay algunas aplicaciones sobre la API de Twitter que ya las hacen.

Supongamos ahora que tú ya tuiteas de vez en cuando cosas que yo te propongo, al igual que tú vas a enlaces que Google te muestra como resultado de tus búsquedas. Todos sabemos que los resultados orgánicos en Google para algunos tipos de búsqueda son anecdóticos, y te los puedes encontrar escondidos bajo siete llaves, de decir, en la segunda página de resultados de la búsqueda. Puedes probar a buscar: “adelgazar” o “descargar música” y te darás cuenta de que prácticamente todos los que aparecen en la primera página de resultados están ahí porque han pagado.

Supón que nosotros hacemos lo mismo pero con sutileza, es decir, escogemos unos tweets con poca pinta comercial y te los metemos dentro de los tweets recomendados que tu ya tuiteas de vez en cuando. Si los públicas, el anunciante nos paga a nosotros, además el impacto publicitario es mucho mayor porque tu no cobras por publicarlo,… Un chollo, que tiene un par de agujeros, en primer lugar que Twitter está restringiendo cada vez más la API que le hizo crecer, y en segundo lugar que quien pudo hacerlo no lo ha hecho, tal vez porque técnicamente sea más complicado de lo que yo os he pintado aquí.