Ladran, luego cabalgamos, amigo Sancho

No hay peor censura que la que nos imponemos nosotros mismos, o no hay peor cuña que la de la misma madera.

Este blog ya ha alcanzado el nivel más bajo al que se puede llegar, el de convertirse en una herramienta de autoayuda de su editor, lo uso para descargar la mala leche que se me pone, así que te agradezco que hayas llegado hasta aquí, y entenderé que, en pro de tu salud mental no sigas leyendo.

Paso a modo positivo.

Emprender no es empezar sino hacer, es decir, acabar. Un emprendedor es tanto alguien que crea una empresa, como alguien que revoluciona una empresa desde dentro. Pon el foco en lo que quieres conseguir, intenta cambiar el Mundo, no seas tímido, hoy más que nunca está en tus manos. Cuestiónate cien veces la idea y deja que cien personas que te quieren te cuestionen tu idea.

Cuando lo tengas claro, busca los resortes para hacerlo, no pierdas el foco y sigue esa dirección. El día a día te hará serpentear para sortear las dificultades, pero recuerda hacia donde te diriges, quieres cambiar el Mundo, no hay tiempo que perder, supera los obstáculos y escucha, escucha mucho pero no desfallezcas; no te dejes influir por aquellos que no te quieren bien. Recuerda siempre que sus ladridos son sinónimo de tu buen camino, sonríeles y sigue adelante.