Sistemas Emergentes VII: Jerarquías

Los hipervínculos socavan las jerarquías

Séptima conclusión del Manifiesto Cluetrain

Esta es una nueva regla del juego. Da igual que seas Coca Cola o Gaseosas La Pitusa, tu puedes enlazar a quien sea (con permiso de la SGAE) y quien quiera te puede enlazar a tí, y eso socava las jerarquías.

En la Era de la Comunicación de Masas que estamos abandonando podías contar lo más interesante del mundo, que como lo hicieras en la radio de tu pueblo se iban a enterar tu madre y sus amigas. Ahora no. Volvamos a Wikileaks, ¿qué es wikileaks.org para que todo el mundo hable de ella? ¿Una página creada en 2007? ¿Quiénes son esos para pasar por encima de reputados periódicos? Muy fácil, es una web que mucha gente ha considerado interesante y que, por tanto, la han enlazado desde sus respectivas páginas. Wikileaks es, en definitiva una emboscada a la prensa tradicional. No en vano Julian Assange, quien ha ocupado la cabeza de Wikileaks hasta hoy, es un periodista.

Ahora viene lo peliagudo, hay muchas personas muy poderosas asentadas cómodamente en la cumbre de estructuras, a las que no les apetece nada que se debiliten las jerarquías. El problema es que no se han dado cuenta que su mundo ya no existe y están empezando a forzar la máquina para que nada cambie, pero el Cambio ya está hecho aunque no quieran saberlo.

Un hiperenlace va de un sitio web a otro independientemente de su ubicación física o del tamaño de la web; es un vaso comunicante, es un puente para los contenidos.

Cuando navegamos Internet somos arañas que vamos lanzando hiperenlaces de un sitio a otro, de esa manera creamos una red con muchas dimensiones.

Sistemas Emergentes VI: Conversaciones

Los mercados son conversaciones

Primera conclusión del Manifiesto Cluetrain

Este manifiesto ya es de 1999 y con todo lo que ha cambiado la película, Cluetrain parece que no pasa de moda, e incluso parece que ahora se entiende mejor. La Teoría de Jane Jacobs que hablaba de ciudades con aceras anchas en las que la gente paseara cómodamente y pudiera saludarse se publicó en 1961 – The Death and Life of Great American Cities.

Si los mercados son conversaciones quiere decir que no son monólogos como hasta ahora. Las marcas tienen que escuchar y Twitter es un buen sitio para escuchar, se ha demostrado con el boicot de los controladores estos días. El hotel donde se reunían, la asociación que los convocaba y la aerolinea más afectaba estaban escuchando y respondiendo en Twitter. Esto no solucionó el problema, pero tal vez sí evitó males mayores.

Pequeñas conversaciones pueden tener efectos demoledores por la capacidad que ofrece Internet para amplificar y distribuir señales. Cuanto más cerca de nuestro centro de gravedad se produzca el impacto más posibilidades tiene de ser amplificado. Me explico: las cosas de la cabeza se propagan mal, las del corazón mejor, y cuando realmente vuelan los mensajes es cuando salen de las tripas. Lo visceral se amplifica con suma facilidad.

Los mercados ya eran conversaciones en su origen, créeme, se de lo que hablo, despachar verduras en un mercado semanal de pueblo es más parecido a conversar que a hacer un trabajo físico. Pero la era de las grandes empresas y del Mass Media nos privó de la posibilidad de conversar con nuestro cliente o con nuestro proveedor. En pro de una mayor industrialización de los procesos estos se masificaron, y ahora resulta que al Hombre del Siglo XIX sólo se le convence de uno en uno. Todo apunta a que la marca que no converse educadamente se va a quedar fuera de juego.

No es momento de pensar

Estamos en un momento ideal para actuar. Emprendedores e intra-emprendedores tenemos un campo lleno de posibilidades delante de nuestras narices.

Si el cambio en el que estamos sumidos no te parece ya evidente te aconsejo que dejes de leer esta entrada, pero si lo ves ya como algo obvio e irreversible te recomiendo que le eches un vistazo a lo que dicen de esta situación gente como Juan Freire, Tíscar Lara, o Sergio Montoro en el ámbito nacional; y lo que se escribió en el Manifiesto Cluetrain hace más de diez años desde Estados Unidos.

No obstante, te resumiré lo que ha sucedido hasta ahora. El Capitalismo está en crisis, la droga del consumismo ya deja de hacernos efecto; la especulación sobre el valor de las cosas nos ha llevado a que un iPod valga más dinero que una tonelada de trigo, y encima nos compramos el iPod a crédito (apalancamiento). Viajar es cada vez más rápido y barato, Internet es casi de acceso universal y el Mundo se ha hecho global, de modo que nos vemos conviviendo con sietemil millones de personas como nosotros y claro, queremos diferenciarnos, dejamos de creernos lo que dice la tele y queremos vías de comunicación más humanas, más personales; además, tenemos una nueva identidad, la digital, lo queramos o no. En resumen estamos hechos un lío porque la crisis ya no es ni económica ni siquiera cultural sino de valores, tanto humanos como medioambientales.

Teníamos modelos de negocio estables, unos para lo grande, otros para lo mediano y otros para lo pequeño, hasta que llegó Google y se lo cargó todo. Resultó que un par de frikis crearon en 15 años una de las empresas más grandes del Mundo dándolo todo gratis, y lo peor, ni siquiera tenían claro donde iban a ganar dinero. Los modelos de negocio están cambiando incluso a escala familiar, porque una familia no deja de ser, en cierto sentido, una PyME.

La gente está desconcertada y cuando hablas de cambio enseguida añaden la palabra crisis y la adornan con el adjetivo económica y no es así, vamos, no toda la crisis es económica. Cuando les explicas tu punto de vista aparece la palabra Internet y tampoco es así porque es una de las condiciones de contorno que ha cambiado, de las que está dibujando el Nuevo mundo pero, ni mucho menos, es la única.

Nos hemos dado cuenta que no estamos solos ni para crear ni tampoco para consumir, de modo que debemos crear de forma colaborativa y responsable, y debemos consumir de forma colaborativa y responsable.

Tu eliges ¿quieres participar en esto o quieres que te lo cuenten?

Ah, por cierto, el sofá en el que estabas plácidamente tumbado ya no existe, si intentas volver a él y creerte que sigue ahí puedes pegarte un culazo.

Los hipervínculos socavan las jerarquías

Los hipervínculos socavan las jerarquías

Séptima tesis del Manifiesto Cluetrain

Llevo más de un mes dando vueltas a esta frase, y estoy totalmente de acuerdo, de hecho es algo que se ha demostrado con los nacimientos de proyectos de Internet (y no-Internet), sólo hay que ver cómo se crearon Google o Facebook, ambos desde lo pequeño, sin medios, sin apoyos, y algo así sólo es posible en la era de la Web, y es factible gracias a los hipervínculos que permiten enlazar de la misma manera a la web de Coca-cola que a la de Javier Cuervo. Esta es una de las razones por las que el Siglo XXI me parece que tiene buena pinta, pero hace que un medio tan potente escape al control de los poderosos, y no se si lo van a permitir.