Agazaparse o exibirse

Arriesgarse es lo más seguro

Vivimos tiempos revueltos, y creo que lo serán aún más. En este momento tenemos dos opciones: escondernos y esperar a que escampe o jugárnosla. Obviamente cada persona y cada circunstancia es distinta; pero no es mi intención aconsejar a nadie, sino sólo dar mi punto de vista.

Muchas personas de mi entorno han elegido la primera opción, la del chubasquero, y cada día crece más su número, en muchos casos no hay una justificación para ese comportamiento. Las noticias pre-apocalípticas han transformado carácteres en siervos; en personas capaces de cumplir órdenes sin rechistar, y las primeras órdenes son las de la televisión, y si la tele dice que hay que ahorrar, ahorremos.

Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes

Napoleón Bonaparte

Vivimos en un país pendular, donde hemos pasado de pagar las gafas de sol en seis cómodos plazos a asfixiar a la pyme. Vivimos asustados porque el miedo vende, pero seguimos cayendo en los mismos errores: el mercado de derivados a nivel mundial sigue duplicando al mercado real, las rentas de la especulación siguen tributando menos que las del trabajo. Y poco se ha avanzado en ponerle el cascabel al gato; me refiero a cuestiones controvertidas como el estatuto de la función pública o las apuestas por Internet. Y este es el momento. Pocas veces tenemos una ventana de oportunidad para cambios estructurales como en el momento actual. Y ojo a emprendedores e inversores, que:

Procter & Gamble nació en el Pánico de 1837

General electric nació en el Pánico de 1873

IBM nació en 1888, durante la Gran depresión

General motors nació en el Pánico de 1907

United Technologies nació en la Gran depresión de 1929

FedEx nació en la Crisis del petróleo de 1973

Crisis 3.2 fase 7 de la burbuja de Minsky

Hyman P. Minsky fuen un prestigioso economista que murió hace 13 años y desarrolló la Hipótesis de la inestabilidad inherente, en la cual habla de la conformación inevitable de burbujas, a raíz de la falta de regulación estatal sobre el mercado. Además, describió las fases que cumplen todas las burbujas financieras, para poder predecirlas y combatirlas a tiempo. Las fases de una burbuja según Minsky son:

Cobertura

1ª fase: Toda crisis financiera comienza con una perturbación: un cambio de política económica, el invento de una nueva tecnología,  o pueden ser también cambios abruptos en los tipos de interés.
2ª fase: una vez producido el cambio, enseguida los precios comienzan a subir.

B- especulación
3ª fase: La conjunción de la mejora de la situación económica y los bajos tipos de interés promueven el crédito fácil.

4ª fase: el crédito fácil aumenta el consumo y recalienta el mercado a raíz del alza del consumo

5ª fase: Euforia

C- Esquema Piramidal o de Ponzi

6ª fase:Algunos especuladores se dan cuenta que han llegado demasiado lejos y comienzan a vender.
7ª fase: La marcha de los expertos es percibida por el resto del mercado.

Carta de Warren Buffet a sus accionistas

Absolutamente genial, al nivel del discurso de Juan Roig (Mercadona), extraigo algunas frases del blog de Jesús Encinar, de Idealista, a quien quiero dar la enhorabuena por hacerse eco de estas declaraciones, y las gracias por haberlas traducido. Lo que tiene la gente que sabe mucho de algo, como es el caso de Warren Buffet en economía es que son capaces de explicar cosas complicadas de forma sencilla, y si no, mira esto:

A finales de año, inversores de todo pelaje estaban desorientados y desangrados, como pajarillos que se hubiesen colado en un partido de badminton.

Por todo el país, la máxima pasó a ser aquel credo que leía en las paredes de muchos restaurantes cuando era joven: In God we trust; all other pay cash (“Confíamos en Díos, los demás pagan en efectivo”, In God we trust es la frase que figura en todos los billetes de dólar).

La medicina económica que antes se dispensaba en cucharitas, ahora se despacha por barriles.

Una probable consecuencia será una vorágine inflacionista.

Industrias enormes se han hecho dependientes de la ayuda federal, ahora vendrán además ciudades y estados con peticiones alucinantes. Retirar a estas entidades de la ubre pública será todo un reto político: no van a dejar de chupar del Estado fácilmente.

Lo que es seguro es que la economía seguirá dando tumbos en 2009 y, visto lo visto, probablemente mucho más allá.

A la hora de invertir, el pesimismo es tu amigo, y la euforia, tu enemigo.

«El precio es lo que pagas, pero el valor es lo que obtienes a cambio». Ya sean acciones o calcetines, me gusta comprar mercancía de calidad cuando está de liquidación.

Hace algunos años, nuestros competidores eran conocidos como «operadores de compras apalancadas» (LBO, en sus siglas inglesas). Pero LBO se echó mala fama. Como en una novela de Orwell, los LBO decidieron cambiar su nombre, pero no los ingredientes de sus operaciones, incluidos su afición por cobrar comisiones y su amor por la deuda. Su nueva etiqueta fue private equity, una forma de llamar a las cosas por su contrario. La compra de una empresa por parte de estas firmas acaba de forma casi irremediable en fuertes reducciones en la parte de capital en el balance del adquirido. Un gran número de estas empresas, adquiridas hace tan solo dos o tres años, están ahora mortalmente heridas por la deuda que sus compradores de private equity han apilado sobre ellas. Las firmas de private equity, paradójicamente, no se apresuran a inyectar el capital que sus empresas necesitan ahora desesperadamente. Más bien se aseguran que el capital que les queda esté bien a salvo.

Nos sentimos como un par de mosquitos hambrientos en una playa nudista. Hay objetivos sabrosos por todas partes.

Endeudados que nunca debían haberse endeudado financiados por prestamistas que no debían haber prestado.

Ambas partes confiando en que la subida del precio de la vivienda justificase un arreglo que sería imposible de cualquier otra manera. Es como Escarlata O’Hara de nuevo: «ya lo pensaré mañana».

Ser propietario de una casa es algo maravilloso. Mi familia y yo hemos disfrutado la misma casa desde hace cincuenta años y aún nos quedan muchos más. Pero el disfrute y el uso deben ser los motivos principales para la compra, no el beneficio ni las posibilidades de refinanciación. El hogar comprado debería ajustarse al nivel de ingresos del comprador. La actual crisis inmobiliaria debe enseñar a compradores, bancos, inmobiliarias y al gobierno algunas lecciones básicas que nos permitirán tener estabilidad en el futuro. Para comprar una casa como Dios manda hay que pagar al menos el 10% de entrada y la hipoteca debe ser satisfecha cómodamente con los ingresos del prestamista, que deben ser comprobados con cuidado. Que la gente tenga casas en propiedad, aunque sea algo deseable, no debe ser el objetivo primordial del país. Que la gente mantenga la casa que ha comprado sí debería ser el objetivo.

Si mirar los resultados financieros del pasado bastase para averiguar el futuro, la lista Forbes 400 serían todos bibliotecarios.

La aprobación de los demás no el objetivo de invertir. De hecho, la aprobación es contraproducente porque anestesia el cerebro y lo hace menos receptivo a nuevos hechos o a re-examinar las conclusiones a las que llegaste antes. Cuidado con las inversiones que generan aplausos. Los grandes movimientos son a menudo recibidos con bostezos.

Mayor «transparencia», la solución favorita de políticos, analistas y reguladores para evitar futuros descarrilamientos, no es el remedio para los problemas que plantean los derivados. No conozco ningún mecanismo de información que describa o mida ni de lejos los riesgos de una enorme y compleja cartera de derivados. Los auditores no pueden auditar estos contratos y los reguladores no pueden regularlos. Cuando leo las páginas de “advertencia” de compañías metidas en enredos con estos instrumentos, lo único que acabo sabiendo es que no sé qué hay en sus carteras (y después me tengo que tomar una aspirina).

De esta irritante realidad surge la Gran Ley de Supervivencia Empresarial para ambiciosos consejeros delegados que amontonan deuda y balances insondables de derivados: ser ligeramente incompetente no es suficiente, para sobrevivir necesitan gigantescos desastres de consecuencias imprevisibles.

Crisis 2.5: lenguage técnico que provoca pánico

Una diferencia entre esta crísis y las dos anteriores (83 y 93) es que ahora disponemos de mucha más información, además, esa información es mucho más técnica, datos que, en muchos casos ni si quiera entendemos pero alientan el miedo colectivo, y ese miedo retroalimenta la crisis porque baja el consumo interno, y con él el PIB.

No voy a discutir si los grandes flujos de información desordenada funadamentalmente a través de Internet son buenos o no, yo creo que sí lo son; y pongo en la picota a Internet porque ya hay datos que lo colocan como nuestra principal fuente de información. Pero sí que es cierto que en 1993 no teníamos Internet y ahora sí; afrontar, digirir, y, sobre todo, mantener la calma ante el chorro de información que llega a través del ADSL requiere cierta pericia, y no estoy seguro que la tengams.

Siento tener que añadir que creo que estamos a las puertas de la crisis 3.0: conflictividad. En Grecia llevan varios días cn disturbios que, bajo el pretexto de la muerte de un joven a manos de la policia, están sirviendo para mostrar el cabreo con el Gobierno griego y con la situación económica del país. El problema es que los griegos están intentando exportar sus disturbios, y, por ejemplo en Barcelona ya hay gente que los está intentando importar a España.

Respecto a como salir de la crisis, cada mañana nos levantamos con una medida más, y creo que esto no se resuelve con medidadas sino con cambios en las estructuras, cambios que requieren tiempo y paciencia, por ejemplo apostar por la I+D+i, algo que se venía haciendo, pero no convocar los Zenit y los Consolider es un pésimo aviso para navegantes, es lo que tienen los cambios estructurales, que no tienen vuelta atrás, y precisan de consenso, al parecer, en I+D no lo había.

Añadido el 8 de febrero de 2009

Mola ver que no soy el único que piensa estas cosas

Extraído de La pastilla roja

La economía es como una manguera de agua a presión: tan pronto como tapas una vía de agua en un lado, el líquido empieza a escapar por otro lugar.

Charles Leadbeater y James Meadway publican en NESTA un interesante ensayo titulado Attacking the Recession en el que plantean las siguientes cuestiones:

1ª) La causa más novedosa del cataclismo económico mundial ha sido la naturaleza hiperconectada de las nuevas finanzas.

2ª) Debido que es un problema fuertemente vinculado con la economía en red, la solución debe incluir no sólo medidas financieras a corto plazo sino también una remodelación de la estructura y uso de las redes.

3ª) Las redes precisarán pues de medidas eficaces para ser gobernadas.

4ª) Las redes jugarán un papel crucial en la recuperación. Tanto en la cooperación entre instituciones como entre empresas y particulares.

5ª) Todas las crisis acentúan la urgencia de más y mejores innovaciones.

6ª) Las innovaciones necesarias no sólo son de tipo técnico, sino que debemos afrontar múltiples retos sociales y medioambientales: cómo recolocaremos a los trabajadores de sectores económicos que simplemente han desaparecido, cómo nos relacionaremos con los nuevos mercados, partners y competidores asiáticos, cómo influirá la web del futuro y la biotecnología, cómo conseguiremos un crecimiento ambientalmente sostenible con menos emisiones de CO2, qué haremos respecto del envejecimiento de la población.

7ª) La innovación basada en invenciones será probablemente una de las primeras víctimas de la crisis, debido a la reducción de los presupuestos en I+D de las empresas. Sin embargo, los inventos son sólo una parte de la innovación. En los años futuros la mayor contribución de la innovación a la economía se producirá en aplicaciones para el sector servicios.

8ª) Se necesitan sobre todo innovaciones que reduzcan los costes y hagan más eficientes a las empresas.

9ª) Mirar hacia afuera es crucial. Las redes deben abrirse a nuevos actores. Trabajando sólo con los mismos incumbentes e insiders de siempre sólo conseguiremos más de lo mismo.

10ª) Hay que limitar en la medida de lo posible el daño económico a largo plazo causado por el aumento súbito del desempleo, pero no a costa de reducir el crecimiento económico durante una década. Hay que mover a todos los trabajadores que se pueda hacia industrias emergentes y hacia trabajos de valor añadido en conocimiento.

Crisis 2.4: valoremos justamente a las empresas

En la burbuja «.com» de hace ocho años Terra llegó a valer más que Repsol, algo que desafiaba al sentido común, y así le fue, compró Lycos por un billón de pesetas y esta semana pasada ha cerrado Lycos Europa.

En estos últimos años hemos visto como ya no constructoras, sino inmobiliarias salían a bolsa y escalaban puestos hasta meterse en el Ibex 35, también hemos visto como esas empresas compraban grandes paquetes accionariales de compañias energéticas, eso sí, los compraban a crédito, como casi todo pues estaban, y están tremendamente apalancadas, pero como la vivienda subía a más del 10% anual, pues valía todo.

Ahora baja, y las constructoras están en manos de los bancos que les dieron tanto crédito, y ojo con algunos de esos bancos ladrillo-adictos.

Crisis 2.3 tributemos en inversamente al valor que aportemos

Me explico, en España la especulación tributa a hacienda menos que el trabajo y mucho menos que las rentas empresariales. Si por definición, la especulación es algo que si desapareciese la sociedad no notaría nada, es decir, que no nos faltaría ninguna cosa de las que tenemos a diario; especular debería tributar más, de esa manera, ya que no genera nada, al menos dejaría más dinero para las arcas públicas.

Esto va en línea con el mensaje anterior, y por cierto, las acciones de Volkswagen han caído ya de los 900 a 500€.

Crisis 2.2 pongamos el sueldo en función del valor aportado

Sueldo medio de un investigador: 24.000€/año
Sueldo medio de un calderero: 30.000€/año

Un investigador, por defnición aporta gran valor y normalmente se trata de un doctor, es decir, alguien con el nivel máximo formativo y no debe cobrar una media inferior a alguien que hace un trabajo manual, porque supondría falsear los sueldos.

Crisis 2.1 replanteémonos los precios en cada país

En Islandia una jarra de cerveza cuesta 30€

Probablemente se trata de una Heineken, en fin que no hay ninguna justificación para que una cerveza cueste treinta veces más que en Portugal, por ejemplo. La única justificación puede ser la especulación que ha llevado a Islandia a la quiebra.

¿Cuándo se acabará la crisis?

Mi apuesta es que se acabara cuando:
1. La vivienda baje un 30%, que es la sobrevaloración que estimaba la OCDE en España en enero de 2007
2. Se tomen medidas contra la especulación financiera, por ejemplo, se prohiba (ya se ha hecho en algunos casos) la compra de acciones a descubierto y que las rentas de la especulación (18%) tributen al Fisco más que las del trabajo (20%) y las empresariales (30%)