Por qué no me gustan las tabletas

Para mí el AVE es el modelo de oficina móvil y cuando trabajo en el tren no cambio mi portátil Dell de 250€ con Linux por la mejor tableta.
Las pantallas táctiles son el interfaz más natural que tenemos hoy, sólo hay que ver como se relaciona un niño de dos años con un teléfono táctil o con una tableta, pero para escribir durante más de 20 minutos cansa.
En el PC de sobremesa tenemos el teclado a 30 cm de la pantalla, en el portátil 10cm, y en ambos casos en unos 75° de ángulo. Mientras que en la tableta no hay ángulo ni prácticamente distancia entre teclado y pantalla, es una ergonomía pareja a la que usan Los artesanos cuando esculpen, pintan o moldean; una posición ideal para vender o enseñar algo, por lo que creo que son una buena herramienta en educación. Pero es incómoda para desarrollar una historia, para escribir en definitiva, por lo que no me parecen prácticas en mi caso.
Un móvil de gama alta cuesta lo mismo que una tableta, tiene la mitad de pantalla y hace las mismas cosas que una tableta; pero cabe en el bolsillo y, sobre todo ya nos es familiar, vamos que no necesitamos llevar otro chisme más encima.

Elogio al DualShock

DualShock es el mando de control analógico de Playstation

Confieso que llevo unos días viendo qué mandos de videojuegos hay, yo soy de la generación del Joystick, los videojuegos que me gustaban se jugaban con Joystick.

Ahora tengo hijos y quiero que aprendan a jugar a videojuegos, aunque tengan un maestro tan torpe como yo para iniciarse en el mundo del videojuego. Dicen que beber un vaso de vino tinto es bueno, pero nadie duda que beberse una botella es malo; y creo que sucede lo mismo con los videojuegos.

Los videojuegos son una industria tan competitiva y jugosa hoy como la del automóvil, una industria madura. Una videoconsola es más potente que un ordenador, y un ordenador orientado a videojuegos cuesta el triple que uno normal.

Ahora se juega mucho más que en los tiempos del joystick, más gente, más horas y videojuegos mucho más exigentes que los arcade que yo conocía. Me ha sorprendido lo que me he he encontrado en cuanto a mandos de videojuegos, hay muchísimos periféricos como volantes, teclados, y hasta instrumentos musicales, pero sin embargo hay unanimidad en los mandos para jugar. Sea con consola o con el ordenador, todos los mandos copian el diseño del DualShock de las PlayStation de Sony.

Los videojuegos son más exigentes con ergonomía y precisión que conducir un coche, o manejar una grúa. Quizás veamos pronto a un mando que salió del mundo del ocio y se planta en otro distinto. Es un producto tan testado y optimizado que se ha convertido en estándar para videojuegos. Quizás pueda haber un hueco para el DualShock en el inminente coche eléctrico.

Entrada dedicada a los chicos de Wipley.