Como actuar en redes sociales: ¿Persona o empresa?

La mayor parte de las decisiones importantes de nuestra vida las tomamos sin criterio, sin datos suficientes o aún peor, sin ser conscientes de que las estamos tomando. Piensa en cuando elegiste qué estudiar, cuando decides casarte, hipotecarte, y no digamos nada de cuando decides tener hijos.

Ayer, en el eCommBeers puse a mi amigo Javier Martín en un aprieto que, además no venía a cuento. Mea culpa. Hablábamos de social media para comercio electrónico y no se me ocurrió otra cosa más que hacerle esta pregunta.

Si empezaras ahora mismo desde cero ¿tuitearías como @loogic o como Javier Martín?

A Javier le sobran tablas para salir de una aprieto como este y concluyó que hoy quizás sí hubiera dado mas peso a su marca personal, y que depende del propósito para tí de las redes sociales. Y a veces se sorprende de haber aguantado Loogic como marca personal todo este tiempo.

Decidir entre marca personal o marca empresa para presentarnos en las redes sociales es una pregunta compleja que no se le debe hacer a un amigo. No obstante, como yo me he equivocado haciendo una cosa y la otra, por lo que tengo suficiente criterio para darte una solución al enigma.

Para mí es una cuestión de plazos, si primas el corto es mejor la marca empresa, si buscas el largo plazo es mejor la marca personal.

Hace catorce años creé mi primera empresa, Desarrollo Rural y Estudios Medioambientales Tecnología – drematec, un feo nombre que todavía arrastro aunque no era tan feo en 1999; luego un par de ellas de cuyo nombre no quiero acordarme. En madri+d llevé el blog de emprendedores de base tecnológica, luego relancé Redepyme, creé Emprendeoi y Open Green, y ahora formo parte de BrainSINS. En todas y cada una de ellas he tenido varias veces mas tráfico que cuando utilizo mi marca personal. Para mí está claro, entras antes en un blog de una marca empresa que en una marca personal. Es mas, diría que entras unas cinco veces más fácilmente en marcas empresa que en marcas personales.

El problema de las marcas empresa es que muy pocas duran toda tu vida, y cada vez son menos. A mis treinta y seis años ya he lanzado cuatro marcas empresa y he colaborado en otras cuatro. En cambio tu marca personal te acompaña toda tu vida, a no ser que quieras ser muy transgresor o tendencioso al elegirla. Mientras tu marca empresa suma las casillas de cinco en cinco tu marca personal lo hace de uno en uno, pero la primera se resetea de vez en cuando mientras que la segunda no debería resetearse mientras estés vivo.

StartupSpain IV. Así empezó todo

En el verano de 2010 acabábamos de ganar nuestro primer Mundial de fútbol. Fue ahí, hace casi dos años cuando Chile nos sorprendió a todos con el anuncio de Startup Chile. Era una auténtica osadía pero rebosaba buen rollo y sentido común. Se convirtió en la comidilla de los eventos de esas fechas, y poco después nos enteramos del éxito de su primera convocatoria.

Algunos emprendedores como Xurde nos preguntaban por cómo veíamos aquella locura austral pues se planteaban ir. ¿Cómo lo íbamos a ver? Bien y con sana envidia; yo me imaginaba paseando en el otoño de 2020 por el barrio de Centro-Providencia de Santiago de Chile en medio de un ecosistema de startups de primera división.

El programa chileno fue una iniciativa aislada hasta que a comienzos de la primavera de 2011 Startup America y Startup Britain nos dejaron claro que todo aquello iba en serio. En España se comenzó entonces a mover fichas, las tres primeras instituciones que se interesaron por el tema fueron/fuimos: AJE-Madrid, Tetuan Valley y EOI. Del mismo modo que en el caso chileno no se puede hablar de un país ni de una organización sino que hay que hablar de una persona – Nico Shea -, en este caso hablamos de tres: Álvaro Cuesta, Luis Rivera y un servidor.

La Asociación de Jóvenes Empresarios de Madrid estaba/está liderada por Álvaro Cuesta y había hecho una profunda modernización en los meses anteriores. Álvaro planteaba una estructura de coordinación para el joven ecosistema español de startups. Por su parte Luis Rivera ya había constituido un pequeño ecosistema de startups a imagen y semejanza de Y Combinator, pero en el barrio madrileño de Tetuán – Tetuan Valley; Luis apostaba por la iniciativa privada para tirar de este carro y defendía el modelo chileno de devolver al estado lo recibido en forma de servicios a la Comunidad.

Mientras tanto, en EOI habíamos comenzado a trabajar en el Plan de Emprendedores de la Escuela tras el SIMO-Open Green de octubre de 2010. Este plan integraba las principales instituciones y ponía a la Escuela como puente entre la iniciativa pública y la privada. Su proceso de construcción me permitió escuchar voces representativas del Ecosistema. Recuerdo la frase de Javier Martín en diciembre de 2010: solo funcionará si sale desde abajo hacia arriba; la de Ricardo Galli: las administraciones tienen que comprar cosas a las startups; o la de Juan Mateu en esta misma línea: no me des subvenciones, cómprame cosas. También aquellas que apuntaban a una simplificación administrativa y fiscal de la mano de François Derbaix: desregularizar y eliminar las subvenciones, o la visión cargada de sentido común de su esposa, Marta Esteve, quien veía un edificio en el centro de la ciudad accesible para emprendedores.

En el convulso verano de 2011 MadridEmprende dio un paso al frente con la puesta en marcha de Madrid International Lab. De ese modo, la institución liderada por Iñaki Ortega pasaba de ser la mayor red de viveros a nivel nacional a posicionarse muy seriamente como aquella infraestructura para startups de la que Marta Esteve me había hablado medio año antes.

Tras estos pioneros vendrían Wayra España, el Fondo de Emprendedores de la Fundación Repsol, los eventos Start Up Spain de ESADE – Fundación Rafael del Pino o el Spain Startup & Investor Summit de IE, Infoempleo y FCP; pero de estos hablaremos en otra ocasión.

 

 

Mi visión de Startup Spain

A partir del minuto 73 expongo en 20 minutos mi propuesta para Startup Spain. Fue en el marco del II Ono Pymes Meeting Point que organizó PymeCrunch en el Garaje de AJE_Madrid; la grabación fue gracias a FroozeTV