Mi entrevista para Lógica aplastante

Hace unos días Isabel Ginés me entrevistó para su Lógica aplastante. Fue un auténtico placer y esto es lo que se publicó.

Isabel Ginés

Una vez expuesto un proyecto y la intención de un emprendedor por obtener financiación, ¿Qué porcentaje de la decisión de invertir o no en él adjudicaría a la idea y cuál al equipo de trabajo? ¿Cuáles son las características o aptitudes que valora más en las personas que desarrollan la idea?

Javier Cuervo

Le doy dos tercios de la decisión al equipo y un tercio a la idea, pero del tercio que corresponde a la idea dos tercios a su vez se los daría al mercado; por lo que para mí, la supuesta genialidad técnica pesa un diez por ciento de la decisión. El mercado potencial es más importante y las personas que lo van a montar son aún mucho más importantes. La idea cambia (se pivota) pero las personas no.
En el equipo valoro en primer lugar que sean buenas personas, así de sencillo, no me gusta trabajar con gente mala y es algo que se transmite hacia afuera. Valoro también que se complementen los perfiles, especialmente el lado técnico y el gestor. Si además han emprendido ya, mejor y si han fracasado, mejor aún; aunque esto se suple con ilusión. Por último me gusta trabajar con personas capaces de gestionar la incertidumbre.

Isabel Ginés

– Actualmente hay emprendedores que confían cada día menos en España como un lugar potencial para desarrollar sus proyectos ya que no encuentran la ayuda económica que buscan por parte de los organismos públicos y afirman que no se impulsa la creación de empresas, ¿Piensa que España es un país propicio para emprender hoy en día?

Javier Cuervo

Somos creativos, estamos bien formados y tenemos necesidad. La urgencia por generar empleo para los demás y para nosotros mismos es un magnífico acicate. En cuanto a ayudas públicas, hasta ahora ha habido bastantes pero no han servido de gran cosa.
La parte negativa son las trabas burocráticas, la corrupción de baja intensidad que hay en en las instituciones públicas, la falta de inversores y de mercado. Estas dos últimas son las más preocupantes, no tenemos suficientes inversores dispuestos a entrar en proyectos de riesgo en etapas incipientes pues somos dados a las burbujas, o todo o nada; el mercado español no crece, y no es suficiente para crear empresas rápidas y ligeras que destaquen por como manejan la incertidumbre. Es decir, ni tenemos gasolina suficiente (inversión) ni tampoco una pista suficientemente larga para correr rápido (mercado), debemos conformarnos con sacar el coche en reserva e ir despacito para que nos dure la gasolina hasta tener algo de inercia, luego debemos buscar rápidamente carreteras fuera de nuestras fronteras.

Isabel Ginés

– ¿Bajo qué condiciones o ante qué expectativas recomendaría a un equipo de emprendedores que creen en la viabilidad de su proyecto pero que no ven la luz en España para llevarlo a cabo tratar de abrirse puertas en el extranjero?

Javier Cuervo

Es una cuestión de dinero, pasarse un año en Silicon Valley no garantiza nada y exige poder gastar 100.000€. Puedes salir en plan low cost, pero también necesitarás dinero y tiempo. Yo primero desarrollaría y validaría un producto mínimo viable aquí y luego buscaría gasolina y carretera fuera, para lo segundo, me gusta más Sudamérica que Estados Unidos e incluso el norte de Europa.

Isabel Ginés

– ¿De qué países piensa que no estaría mal aprender, tanto las personas que luchan por crear empleo con su idea a enfocarla como la administración a favorecer a estas personas en cuanto a apoyo y trámites?

Javier Cuervo

Israel, the startup nation, es el paradigma para mi gusto. En los ochenta hizo una apuesta a largo plazo por las startups, empezando por la educación y terminando por el mercado. En España, la administración pública y las grandes empresas deberían ser compradores de tecnología made in Spain, pero no es así. Siempre son las grandes consultoras las que intermedian y se quedan con el negocio. No nos creeremos que aquí se haga tecnología, y mucho menos que sea buena. Buscamos fuera lo que ya tenemos dentro, mejor y más barato. Y lo que aún es peor, no se puede hacer una apuesta a largo plazo porque las prioridades cambian cada cuatro años como mucho, mientras que el modelo israelí de apoyo a startups tardó veinte años en dar frutos.

Isabel Ginés

– También es cierto que no todos los que se consideran emprendedores tienen sus ideas claras ni un rumbo fijo, muchos de ellos buscan financiación a ciegas o se tildan de innovadores cuando ofrecen la misma actividad que otras tantas empresas con un cambio de imagen, ¿Cuál es el proceso que sigue o recomienda para tratar de innovar?

Javier Cuervo

La iniciativa no se crea ni se destruye pero sí se contagia. No podemos convencer a nadie de que emprenda aunque sea lo más recomendable para mi gusto hoy. Debes tener foco, es decir, saber a donde quieres llegar, como decía Steve Jobs: tener foco es saber decir no; pero también has de disponer de cintura para convivir con la incertidumbre en la que vivimos.
Innovar, como emprender, es una actitud ante la vida. Para innovar son necesarios tres ingredientes: la orientación a largo plazo, la tolerancia al fallo y la resistencia a ser incomprendido.

Isabel Ginés

– Concretamente BrainSINS, la startup en la que participa, ha sabido aportar valor al sistema del eCommerce y posicionarse al frente de este sector, ¿Piensa que el comercio electrónico seguirá en auge en los próximos años o tal vez habrá una saturación de tiendas online?

Javier Cuervo

En el comercio electrónico estamos en la tercera evolución y nos quedan, por los menos diez más. Estamos empezando en todo el mundo, pero mucho más en España; los países nórdicos o Corea y Japón, por poner ejemplos, triplican nuestras tasas y siguen creciendo en comercio electrónico.
El comercio electrónico sigue y seguirá creciendo porque su proposición de valor es realmente buena y mejorará en cuanto se entregue en el día y sin gastos de envío. En BrainSINS lo tenemos muy claro y por eso apostamos por comercios electrónicos nuevos que aúnan talento e innovación; aunque no son nuestros clientes rentables para nosostros hoy, sabemos que pronto lo serán pues vivimos en una explosión del eCommerce y también del talento innovador en España.

Isabel Ginés

Cada vez más hay personas que se arriesgan a emprender por la desesperación de no encontrar un empleo en la situación actual, que lo hacen más por necesidad que por ilusión, ¿Piensa que esto puede afectar al desarrollo del negocio?

Javier Cuervo

Una cosa es emprender y otra el autoempleo. Ambas son igualmente dignas pero se diferencian en la ambición del proyecto. Mientras no te juegues demasiado en el camino, el autoempleo me parece una magnífica solución a nuestra situación actual, ahora bien, si el móvil único es la desesperación la cosa no acabará bien.
La secuencia lógica es ver que necesita la gente – cliente – ver si tu puedes solucionar esa necesidad, y probar con un primer cliente para validar tu producto o servicio. Una vez que ves que puedes hacer algo por alguien y que puedes ganar dinero con ello, entonces es cuando te lanzas y comienzas a mejorarlo.

Isabel Ginés

El sistema educativo exento de iniciativa y creatividad está en boca de muchos, ¿Dónde cree que radica un cambio sostenible que aporte valor a la población? ¿Qué aspectos cambiaría si tuviera potestad para hacerlo?

Javier Cuervo

La educación es la clave, a nosotros nos han enseñado a no tener iniciativa, a los que nos gustaba cambiar las cosas se nos tildaba de molestos, se nos trataba de apagar. Ya va siendo hora de que cambiemos todo esto y hackeermos la educación.
El entorno educativo debe de ser un banco de pruebas, de experimentación porque en un lugar donde el error no sale tan caro como en la vida real. Los maestros deben ser guías y no repetidores de lecciones. Las calificaciones deben buscar respuestas distintas en lugar de homogeneas. Se debe, en definitiva personalizar la educación, hacerla más competitiva y huir de la memoria y la repetición porque eso lo hacen mejor las máquinas que nosotros mismos; y, como comentaba hace unos días en mi blog, quien pueda ser sustituído por una máquina, será sustituido por una máquina.
Si te sirve de ayuda, a mis hijos de 4 y 6 años trato de enseñarles robótica.

Isabel Ginés

Prácticamente podríamos decir que hemos pasado de hablar de los jóvenes emprendedores de moda a la moda de los jóvenes emprendedores, es un tema ya algo viciado pero si preguntamos a la gente no tiene demasiados referentes, ¿Podría mencionarnos algunos españoles que considere determinantes en su labor y el motivo?

Javier Cuervo

Algunos emprendedores españoles con los que he tenido la suerte de trabajar son: en primer lugar, y no porque sean mis compañeros sinón porque los admiro: Jose Carlos Cortizo por su creatividad y Francisco Carrero por su capacidad gestora de BrainSINS, Alfredo Rivela de Nomaders y Kabelpor como entiende la cultura colaborativa, Javier Martín de Loogic.com por su claridad. También son referentes para mí: Jose Luis Vallejo de BuyVIP, Felix Lozano de Futboling, Luis Monserrate de Homing o Evaristo Babé y Diego Ballesteros de Sindelantal.

Isabel Ginés

¿Cuáles son las últimas tecnologías que le han fascinado últimamente a nivel personal y en las que le gustaría haber invertido?

Javier Cuervo

Si hablamos de tecnología de verdad, la nanotecnología en genérico me parece que está cambiando  nuestro mundo, y especialmente la nanobiotecnología y los nanomateriales aplicados al mundo de la bicicleta, pero ambos se quedan lejos de mis posibilidades. Se nota que estudié química y me vuelve loco la bicicleta, sobre todo la Amaro Rossellini.

Isabel Ginés

– Muchas gracias por contestar Javier, ¿Le gustaría añadir algo para terminar?

Javier Cuervo

A quien piense si hacer algo o no le diría que se lance a hacerlo, vivimos buenos tiempos para los osados y si no lo hace se pasará toda la vida pensando en qué habría pasado si…

SocialSense: ¿cómo meterle una mordida al negocio de Google?

En los primeros días del pasado verano estaba yo un tanto ocioso, algo que mi mente calenturienta no consiente con facilidad. En aquel momento diseñé un modelo de negocio parecido al modelo de publicidad en Google pero para redes sociales. Seguro que hay mucha gente que ha pensado lo mismo que yo porque estamos todos conectados.

Tomemos a Twitter como ejemplo de red social. Hay aplicaciones ya que te permiten seguir y dejar de seguir a gente, te proponen que tuitear, etc… Todo con tal de captar followers. Por otro lado hay redes de anunciantes dispuestas a pagar dinero con tal de que tuiteemos lo que ellos quieren que tuiteemos; ha habido casos soñados con personas famosas.

Supongamos que yo te recomiendo cosas que tuitear acordes a tus intereses, a los de tus followers y sobre todo a contenidos que ya han tenido éxito para otras personas. Convendrás conmigo en que si me haces caso y tuiteas de vez en cuando mis recomendaciones, lo más probable es que consigas retuits, followers, mejorar tu índice Klout, etc… El caso es que estas recomendaciones de contenidos son relativamente fáciles de hacer, e incluso hay algunas aplicaciones sobre la API de Twitter que ya las hacen.

Supongamos ahora que tú ya tuiteas de vez en cuando cosas que yo te propongo, al igual que tú vas a enlaces que Google te muestra como resultado de tus búsquedas. Todos sabemos que los resultados orgánicos en Google para algunos tipos de búsqueda son anecdóticos, y te los puedes encontrar escondidos bajo siete llaves, de decir, en la segunda página de resultados de la búsqueda. Puedes probar a buscar: “adelgazar” o “descargar música” y te darás cuenta de que prácticamente todos los que aparecen en la primera página de resultados están ahí porque han pagado.

Supón que nosotros hacemos lo mismo pero con sutileza, es decir, escogemos unos tweets con poca pinta comercial y te los metemos dentro de los tweets recomendados que tu ya tuiteas de vez en cuando. Si los públicas, el anunciante nos paga a nosotros, además el impacto publicitario es mucho mayor porque tu no cobras por publicarlo,… Un chollo, que tiene un par de agujeros, en primer lugar que Twitter está restringiendo cada vez más la API que le hizo crecer, y en segundo lugar que quien pudo hacerlo no lo ha hecho, tal vez porque técnicamente sea más complicado de lo que yo os he pintado aquí.

StartupSpain VI. Una chispa en el ecosistema

En esta entrada quiero mostrar, a grandes rasgos, lo que es nuestro dibujo de StartupSpain. Un proyecto con cuerpo de startup para ayudar a startups y que esperamos empezar a materializar a lo largo del otoño.

Se acabó la era de los grandes gastos públicos. Instituciones y gobiernos han de ser jibarizados para reducir el gasto público simplemente porque no hay ingresos que lo soporten. Corren buenos tiempos para la inciativa individual pues hay muchos huecos sin cubrir en el mercado, y lo viejo es ineficiente en muchos casos. Es mas rentable crear que reformar, pues ahora son las ardillas y no los mamuts quienes ganan la carrera.

Hay mucha y muy buena gente haciendo ecosistema para startups en España, el problema es que no son capaces de ganarse la vida con su trabajo, les falta un modelo de negocio. Por el lado de la demanda, los emprendedores necesitan esos apoyos pero no pueden pagarlos. Debemos llegar a un compromiso para que desde la iniciativa privada se aporte ese dinero que permita mover la rueda, y desde el lado público no se dificulte y se ayude en la medida de lo posible.

Fondos hay, pero tienen que articularse en una sola dirección, unificar iniciativas bajo un sello, bajo una marca-país, bajo un modelo de negocio que permita jugar y ganar a todos aquellos que aportan valor al Ecosistema, con premisas de transparencia y colaboración. StartupSpain no es el terreno ni tampoco son los jugadores, pero sí son las reglas de juego.

No debemos perder de vista que StartupSpain es una iniciativa nacional para proyectar a nuestros mejores emprendedeores en el exterior, no obstante el trabajo a pie de terreno ha de ser a través de socios locales coordinados en una metodología sobradamente probada. Tengamos en cuenta también que podemos ser modelo para toda Hispanoamérica, y que esa metodología se puede adaptar rápidamente a países con nuestro idioma y con una cultura parecida; países que, a diferencia de nosotros están creciendo si bien carecen de la infraestructura que nosotros tenemos, podemos y debemos prestarles.

Si hacemos un símil con una reacción de combustión, StartupSpain es una chispa en el ecosistema español de startups; es el catalizador que hace reaccionar a unos actores con los otros, es el cemento que une al ecosistema. No es el combustible sino la chispa; no es el reactor sino el catalizador; no son los ladrillos sino el cemento. StartupSpain es la marca-país para nuestras nuevas empresas de alto potencial de crecimiento.

 

Tuplaza: tener Vs. compartir

Tuplaza es una nueva empresa que propone un sistema para compartir tu plaza de garaje, es algo parecido a los Bills de Fon, vamos que si sales de casa de lunes a viernes en tu coche a las 8 de la mañana y vuelves a las 8 de la tarde, dejas un sitio vacío que a alguien quizás le pueda interesar, su sistema, el Armando, es rápido y sencillo y te permite obtener unos ingresos extra por algo que no utilizas.
Hasta aquí todo es perfecto, ahora llegamos al quid de la cuestión, ¿estamos preparados para esto?, no me refiero a la tecnología, que está validada y es segura, sino al concepto, supone introducir el “compartir” en una sociedad donde lo que se fomenta es el “tener”, vamos, en un mundo, el Occidental, machacado por mensajes consumistas, esos mensajes que nos han calado hasta el subconsciente y que han llevado, entre otras cosas, a el desarrollo insostenible en el que estamos sumergidos. ¿Vas a intentar que alguien que se compra una moto náutica con 130 caballos para usarla una semana en verano comparta su plaza de garaje?
Lo que Tuplaza pretende es que cambiemos nuestra mentalidad consumista por una colaborativa, ¿Para qué quiero yo una plaza de garaje los días laborables de 8 de la mañana a 8 de la tarde?, pues para cedérsela a alguien y, encima recibir dinero por ello. Chicos, lo tenéis realmente difícil, suerte porque la váis a necesitar,  sois, como dice Guy Kawasaky, de esas personas que “quieren hacer del mundo un lugar mejor”.