¿Por qué las startups son las niñas bonitas de este siglo XXI?

La globalización nos ha traído dos noticias, una es buena y la otra es mala. la buena es que el mercado es hoy enorme, mundial, global; por contra la mala es que la competencia ha crecido igualmente. Hoy es imposible competir solo, la colaboración y la transparencia son las señas de identidad de este turbulento comienzo de siglo.

Las startups se adaptan mejor a la incertidumbre actual, precisamente porque es muy habitual que cambien su producto – pivoten -, razón por la cual la clave es el equipo emprendedor y no el proyecto: el capital riesgo apuesta al jinete, no al caballo. Las startups son rápidas y ligeras; prototipan y prueban rápidamente en un mercado del que aprenden constantemente.

Lo ligero, junto con la transparencia y la colaboración, es otro de los paradigmas de nuestros tiempos y va más allá de la forma de crear empresas. Ser ligero implica no creerte los modelos de negocio establecidos; hay mucho que hacer en nuevos modelos de negocio, tal vez más que en innovación tecnológica porque cada nueva iniciativa genera valor en la sociedad pero pocas empresas son capaces de capturar una parte de ese valor como hizo Google con su Adwords.

Mi entrevista para Lógica aplastante

Hace unos días Isabel Ginés me entrevistó para su Lógica aplastante. Fue un auténtico placer y esto es lo que se publicó.

Isabel Ginés

Una vez expuesto un proyecto y la intención de un emprendedor por obtener financiación, ¿Qué porcentaje de la decisión de invertir o no en él adjudicaría a la idea y cuál al equipo de trabajo? ¿Cuáles son las características o aptitudes que valora más en las personas que desarrollan la idea?

Javier Cuervo

Le doy dos tercios de la decisión al equipo y un tercio a la idea, pero del tercio que corresponde a la idea dos tercios a su vez se los daría al mercado; por lo que para mí, la supuesta genialidad técnica pesa un diez por ciento de la decisión. El mercado potencial es más importante y las personas que lo van a montar son aún mucho más importantes. La idea cambia (se pivota) pero las personas no.
En el equipo valoro en primer lugar que sean buenas personas, así de sencillo, no me gusta trabajar con gente mala y es algo que se transmite hacia afuera. Valoro también que se complementen los perfiles, especialmente el lado técnico y el gestor. Si además han emprendido ya, mejor y si han fracasado, mejor aún; aunque esto se suple con ilusión. Por último me gusta trabajar con personas capaces de gestionar la incertidumbre.

Isabel Ginés

– Actualmente hay emprendedores que confían cada día menos en España como un lugar potencial para desarrollar sus proyectos ya que no encuentran la ayuda económica que buscan por parte de los organismos públicos y afirman que no se impulsa la creación de empresas, ¿Piensa que España es un país propicio para emprender hoy en día?

Javier Cuervo

Somos creativos, estamos bien formados y tenemos necesidad. La urgencia por generar empleo para los demás y para nosotros mismos es un magnífico acicate. En cuanto a ayudas públicas, hasta ahora ha habido bastantes pero no han servido de gran cosa.
La parte negativa son las trabas burocráticas, la corrupción de baja intensidad que hay en en las instituciones públicas, la falta de inversores y de mercado. Estas dos últimas son las más preocupantes, no tenemos suficientes inversores dispuestos a entrar en proyectos de riesgo en etapas incipientes pues somos dados a las burbujas, o todo o nada; el mercado español no crece, y no es suficiente para crear empresas rápidas y ligeras que destaquen por como manejan la incertidumbre. Es decir, ni tenemos gasolina suficiente (inversión) ni tampoco una pista suficientemente larga para correr rápido (mercado), debemos conformarnos con sacar el coche en reserva e ir despacito para que nos dure la gasolina hasta tener algo de inercia, luego debemos buscar rápidamente carreteras fuera de nuestras fronteras.

Isabel Ginés

– ¿Bajo qué condiciones o ante qué expectativas recomendaría a un equipo de emprendedores que creen en la viabilidad de su proyecto pero que no ven la luz en España para llevarlo a cabo tratar de abrirse puertas en el extranjero?

Javier Cuervo

Es una cuestión de dinero, pasarse un año en Silicon Valley no garantiza nada y exige poder gastar 100.000€. Puedes salir en plan low cost, pero también necesitarás dinero y tiempo. Yo primero desarrollaría y validaría un producto mínimo viable aquí y luego buscaría gasolina y carretera fuera, para lo segundo, me gusta más Sudamérica que Estados Unidos e incluso el norte de Europa.

Isabel Ginés

– ¿De qué países piensa que no estaría mal aprender, tanto las personas que luchan por crear empleo con su idea a enfocarla como la administración a favorecer a estas personas en cuanto a apoyo y trámites?

Javier Cuervo

Israel, the startup nation, es el paradigma para mi gusto. En los ochenta hizo una apuesta a largo plazo por las startups, empezando por la educación y terminando por el mercado. En España, la administración pública y las grandes empresas deberían ser compradores de tecnología made in Spain, pero no es así. Siempre son las grandes consultoras las que intermedian y se quedan con el negocio. No nos creeremos que aquí se haga tecnología, y mucho menos que sea buena. Buscamos fuera lo que ya tenemos dentro, mejor y más barato. Y lo que aún es peor, no se puede hacer una apuesta a largo plazo porque las prioridades cambian cada cuatro años como mucho, mientras que el modelo israelí de apoyo a startups tardó veinte años en dar frutos.

Isabel Ginés

– También es cierto que no todos los que se consideran emprendedores tienen sus ideas claras ni un rumbo fijo, muchos de ellos buscan financiación a ciegas o se tildan de innovadores cuando ofrecen la misma actividad que otras tantas empresas con un cambio de imagen, ¿Cuál es el proceso que sigue o recomienda para tratar de innovar?

Javier Cuervo

La iniciativa no se crea ni se destruye pero sí se contagia. No podemos convencer a nadie de que emprenda aunque sea lo más recomendable para mi gusto hoy. Debes tener foco, es decir, saber a donde quieres llegar, como decía Steve Jobs: tener foco es saber decir no; pero también has de disponer de cintura para convivir con la incertidumbre en la que vivimos.
Innovar, como emprender, es una actitud ante la vida. Para innovar son necesarios tres ingredientes: la orientación a largo plazo, la tolerancia al fallo y la resistencia a ser incomprendido.

Isabel Ginés

– Concretamente BrainSINS, la startup en la que participa, ha sabido aportar valor al sistema del eCommerce y posicionarse al frente de este sector, ¿Piensa que el comercio electrónico seguirá en auge en los próximos años o tal vez habrá una saturación de tiendas online?

Javier Cuervo

En el comercio electrónico estamos en la tercera evolución y nos quedan, por los menos diez más. Estamos empezando en todo el mundo, pero mucho más en España; los países nórdicos o Corea y Japón, por poner ejemplos, triplican nuestras tasas y siguen creciendo en comercio electrónico.
El comercio electrónico sigue y seguirá creciendo porque su proposición de valor es realmente buena y mejorará en cuanto se entregue en el día y sin gastos de envío. En BrainSINS lo tenemos muy claro y por eso apostamos por comercios electrónicos nuevos que aúnan talento e innovación; aunque no son nuestros clientes rentables para nosostros hoy, sabemos que pronto lo serán pues vivimos en una explosión del eCommerce y también del talento innovador en España.

Isabel Ginés

Cada vez más hay personas que se arriesgan a emprender por la desesperación de no encontrar un empleo en la situación actual, que lo hacen más por necesidad que por ilusión, ¿Piensa que esto puede afectar al desarrollo del negocio?

Javier Cuervo

Una cosa es emprender y otra el autoempleo. Ambas son igualmente dignas pero se diferencian en la ambición del proyecto. Mientras no te juegues demasiado en el camino, el autoempleo me parece una magnífica solución a nuestra situación actual, ahora bien, si el móvil único es la desesperación la cosa no acabará bien.
La secuencia lógica es ver que necesita la gente – cliente – ver si tu puedes solucionar esa necesidad, y probar con un primer cliente para validar tu producto o servicio. Una vez que ves que puedes hacer algo por alguien y que puedes ganar dinero con ello, entonces es cuando te lanzas y comienzas a mejorarlo.

Isabel Ginés

El sistema educativo exento de iniciativa y creatividad está en boca de muchos, ¿Dónde cree que radica un cambio sostenible que aporte valor a la población? ¿Qué aspectos cambiaría si tuviera potestad para hacerlo?

Javier Cuervo

La educación es la clave, a nosotros nos han enseñado a no tener iniciativa, a los que nos gustaba cambiar las cosas se nos tildaba de molestos, se nos trataba de apagar. Ya va siendo hora de que cambiemos todo esto y hackeermos la educación.
El entorno educativo debe de ser un banco de pruebas, de experimentación porque en un lugar donde el error no sale tan caro como en la vida real. Los maestros deben ser guías y no repetidores de lecciones. Las calificaciones deben buscar respuestas distintas en lugar de homogeneas. Se debe, en definitiva personalizar la educación, hacerla más competitiva y huir de la memoria y la repetición porque eso lo hacen mejor las máquinas que nosotros mismos; y, como comentaba hace unos días en mi blog, quien pueda ser sustituído por una máquina, será sustituido por una máquina.
Si te sirve de ayuda, a mis hijos de 4 y 6 años trato de enseñarles robótica.

Isabel Ginés

Prácticamente podríamos decir que hemos pasado de hablar de los jóvenes emprendedores de moda a la moda de los jóvenes emprendedores, es un tema ya algo viciado pero si preguntamos a la gente no tiene demasiados referentes, ¿Podría mencionarnos algunos españoles que considere determinantes en su labor y el motivo?

Javier Cuervo

Algunos emprendedores españoles con los que he tenido la suerte de trabajar son: en primer lugar, y no porque sean mis compañeros sinón porque los admiro: Jose Carlos Cortizo por su creatividad y Francisco Carrero por su capacidad gestora de BrainSINS, Alfredo Rivela de Nomaders y Kabelpor como entiende la cultura colaborativa, Javier Martín de Loogic.com por su claridad. También son referentes para mí: Jose Luis Vallejo de BuyVIP, Felix Lozano de Futboling, Luis Monserrate de Homing o Evaristo Babé y Diego Ballesteros de Sindelantal.

Isabel Ginés

¿Cuáles son las últimas tecnologías que le han fascinado últimamente a nivel personal y en las que le gustaría haber invertido?

Javier Cuervo

Si hablamos de tecnología de verdad, la nanotecnología en genérico me parece que está cambiando  nuestro mundo, y especialmente la nanobiotecnología y los nanomateriales aplicados al mundo de la bicicleta, pero ambos se quedan lejos de mis posibilidades. Se nota que estudié química y me vuelve loco la bicicleta, sobre todo la Amaro Rossellini.

Isabel Ginés

– Muchas gracias por contestar Javier, ¿Le gustaría añadir algo para terminar?

Javier Cuervo

A quien piense si hacer algo o no le diría que se lance a hacerlo, vivimos buenos tiempos para los osados y si no lo hace se pasará toda la vida pensando en qué habría pasado si…

La Bullipedia de Ferrán Adriá y los modelos de negocio basados en contenidos

Ayer tuve la suerte de ver a Ferrán Adriá en directo. Como nadie es profeta en su tierra Adriá es denostado por la mitad cainita de España.

El caso es que hay consenso para considerarle el mejor cocinero del mundo y una de las diez personas más innovadoras del planeta. Si nos ponemos a buscar qué español puede considerarse el mejor del mundo en algo tendríamos que ir a los deportes, y seguramente encontremos mas medallas de plata que otra cosa en estos momentos; pienso en Rafa Nadal, Fernando Alonso o Xavi Hernández.

Adriá, que ya lo ha conseguido todo como cocinero, presentó ayer un proyecto utópico, ambicioso y global porque, en sus propias palabras hoy en día el mundo funciona así. Se ampliará la sede de Cala Montjoi para dar cabida a El Bulli Foundation que dedicará un 95% a innovar y un 5% a dar de comer a la gente, y difundirá el conocimiento generado en Internet a través de la Bullipedia.

La misión de su fundación es hacer eficiente la innovación, algo que choca a ciertas personas dado que derrocha ingredientes y medios para cocinar, pero no caen en que el lujo es un mercado creciente conforme crece la desigualdad en el mundo, que el público objetivo de Adriá es cada vez mayor y más rico. Pero además nos ha servido para posicionar muy bien la marca España, algo que tal vez solo haya conseguido nuestra Selección de fútbol.
Puestos a echarle en cara cosas, al bueno de Ferrán también le reprochamos que haya levantado un montón de dinero de Telefónica entre otros con suma facilidad, así emprende cualquiera. Y claro que Adriá es un emprendedor, y claro que no ha perdido ni un ápice de ambición, pues sí cuando creó El Bulli se propuso ser el mejor cocinero del mundo, ahora se propone un reto igual o mayor, ser el Jimy Wales español, crear el referente mundial en cocina e innovación, ¡toma ya!
Levantar dinero público o de grandes empresas puede resultar más sencillo que conseguirlo de un inversor que busque la rentabilidad, pues si partes de una marca personal como la de Adriá o de una institución pública dispones de una situación de fuerza que casi te garantiza el éxito. Hace tres años viví una situación similar en EOI como intraemprendedor, casi me daba vergüenza la facilidad con la que se conseguía el dinero, otra cosa fue después todas las ataduras que este dinero, que no busca rentabilidad genera. No tengo nada claro que sea una opción más fácil que la de usar dinero de inversores pues exige justificaciones a varios niveles: administrativo, institucional y político, las cuales pueden dar al traste con la viabilidad del proyecto. Es por eso que deseo mucha suerte y mano izquierda a nuestro cocinero, la va a necesitar.
No quiero pasar por alto una hipótesis que Adriá postula para su proyecto y es que el Internet de calidad no va a ser gratis, que él no cree en el todo gratis. Basta con leer mi post anterior sobre innovación en modelos de negocio para darse cuenta que yo tampoco creo, ahora bien los contenidos han perdido su valor económico aunque son más valiosos que nunca, esta paradoja se revela en la situación de los medios de comunicación tradicionales o de las discográficas. Los contenidos son hoy un medio para posicionar un proyecto, para convertirlo en referente. En innovación no hay medalla de plata, nadie sabe quien es el segundo cocinero más innovador del mundo, pero todos sabemos que Ferrán Adriá es el primero; y ése liderazgo se consigue a través de los contenidos que se liberan, que se dan gratis.
La mayor parte de los fondos de capital riesgo se están saliendo del sector contenidos precisamente porque no generan dinero en sí, aunque generen más valor que nunca, si bien ese valor no suele ser capturado en dinero. ¿Y cómo solucionamos esto?, con creatividad en el modelo de negocio. Cuando generamos y liberamos contenidos catalizamos una lluvia de información, si somos referentes, nuestra información se multiplica por diez, por cien, mil o un millón cuando la liberamos; es un fenómeno viral que se transmite uno a uno, punto a punto porque es bidireccional al contrario de lo que sucedía con los medios de masas que reinaron el Siglo XX y revelaron su potencia en la emisión radiofónica de La guerra de los mundos, cuando H.G. Wells consiguió sacar a la calle a los norteamericanos que creyeron estar siendo invadidos por extraterrestres.
Esa lluvia de información con muchas más gotas de las que inicialmente nosotros lanzamos ha de ser capturada y convertida en dinero para que el negocio sea sostenible, para ello hemos de tener uno o varios cubos capaces de capturar esa lluvia de información que se ha convertido en comunicación de persona a persona. Desde el liderazgo se pueden vender experiencias como visitar El Bulli, las certificaciones o el merchandishing; se puede cobrar por publicitar marcas o validar productos, pero querido Ferrán, yo creo que no se puede cobrar por el acceso a los contenidos pues vivimos en la era de la colaboración y de la transparencia.

Innova en modelo de negocio, no en producto

  1. Hoy se innova mas en modelo de negocio que en producto o servicio, estamos diseñando los nuevos paradigmas de gestión empresarial
  2. No sabes lo que el mercado quiere pero puedes aprender de él
  3. Probar es hoy mas rápido y barato que nunca. Fracasa y aprende
  4. Prototipar vuelve a estar de moda, la Revolución Industrial está superada al fin
  5. Solo los perdedores apelan ya a la ortodoxia en gestión empresarial. 2007 nunca mas va a volver. No mires atrás
  6. No hay sobrecualificación sino infraempleo porque nos faltan empresas que generen valor como las startups
  7.  La capacidad de maniobra es una de tus posesiones mas preciadas. Se ligero
  8. La iniciativa es hoy mas necesaria que nunca. Si no te sale búscala, si no la encuentras es que no estás tan mal como crees
  9. Si quieres crear una empresa crea una empresa, no te pongas a estudiar. Lo que tengas que aprender lo encontrarás por el camino. Ya nadie sabe qué se debe aprender y qué no se debe aprender
  10. Hoy arriesgarse es lo mas seguro

 

Premium no es más, sino mejor

Hace unos días tuve una discusión con José Carlos Cortizo y con Víctor Peinado sobre lo que es un producto premium en informática. Sobre si el usuario está dispuesto a pagar por más prestaciones o por más calidad.

En el último cambio de siglo emergió un nuevo modelo de negocio, el gratis. Modelo de negocio gratis es una contradicción in terminis. Como diría un gallego: depende. Google es la empresa más rentable del Mundo y se basa en ese modelo, en Google todo es gratis, pero en todas sus líneas de producción, salvo, de momento en Youtube, gana dinero. El modelo que lo explica es el fremium, por el cual tienes una parte del producto gratis, pero otra no, y hay distintas formas para poner esa línea divisoria entre lo gratuito y lo de pago. Creo que la mejor de ellas es la de pagar por una versión estable y tener gratis la inestable, además se puede añadir un servicio de soporte para la versión de pago, la premium. A los que se toman la molestia de probar las versiones adicionales, los beta testers, que son auténticos fans de la marca, a esos creo que se les debería recompensar de alguna manera, pues sirven para corregir errores antes de sacar un producto al mercado.

Uno de los sectores con modelos de negocio más maduros es el del automóvil, cuando te compras una gran marca, un coche caro de verdad, lo haces por varias razones: en primer lugar porque te lo puedes permitir, además porque es exclusivo (cúspide de la pirámide de Maslow), quizás porque tenga un buen diseño y prestaciones, pero también porque crees que no te va a dejar tirado en la carretera y, además tiene un gran servicio postventa.

Lo más extrapolable a la informática son las dos últimas características, especialmente cuando, en Internet, el Renault Clio sin garantía y talleres autorizados, se da de forma gratuita, mientras que los Mercedes cuestan dinero. Creo que Apple lo ha demostrado, sus productos no ofrecen más prestaciones que los PCs, pero sí son más estables, o al menos, lo eran. La facilidad de uso es otro motivo adicional, porque incluir más prestaciones suele ir en contra de la facilidad de uso de un software, pues lleva a unos menús más farragosos y menos intuitivos, a igualdad de condiciones, y el usuario que tiene dinero para comprar el producto, normalmente tiene poco tiempo para aprender a usarlo. Dicho esto, la mayor parte de los modelos premium se soportan sobre el pago por prestaciones adicionales, pero, por ejemplo, no es así en el caso de WordPress VIP, que citaba en la entrada anterior.

Y si el SaaS fuera la salida natural del software libre

Hace diez días, en una comida de frikis ilustres convocada por el Gran Didac Lee. Héctor Pérez comentó que WordPress había sacado un servicio de pago, que consistía en unos paquetes de alojamiento y mantenimiento de blogs. Héctor, como hacemos todos, dio por hecho que sus quince compañeros de mesa conocíamos la noticia; en mi caso os aseguro que no. Quizás por orgullo friki, quizás para no desviarnos del tema de la reunión, no le pregunté más datos.

WordPress es un programa de código abierto que se ha convertido en el estándar para los blogs auto-alojados. Pertenece a Automatic, una empresa de desarrollo de software y dispone de una gran comunidad de desarrolladores que han creado miles de maquetas y miles de extensiones, para cambiar la estética del blog y añadir funcionalidades, respectivamente. Este blog, y los otros seis que he montado están hechos con WordPress.

Me decidí a montar mi primer blog para informar a familia y allegados de mis cosas, enseguida me di cuenta que debía instalarlo en mi propio servidor si quería tener control sobre él. Valoré tres opciones: MovableType, Drupal y WordPress. Me decidí por la última por dos razones: decían que era el más fácil de instalar, y algunos blogs importantes se estaban pasando de MovableType a WordPress.

Pero volvamos al comienzo, el bueno de Héctor, comentó que la versión premium o VIP, en este caso, tendría errores reparados, pues, al estar en manos del desarrollador, estaría más avanzada. Este argumento me perece interesante, pero aún más el de la facilidad de instalación que yo buscaba en un software para blogs. Y, en el caso de usuarios más conservadores, el servicio técnico que te puede ofrecer la propia casa.

En resumen, lanzas un software libre al mercado, sólo tienes gastos y ningún ingreso, y luego comienzas a tener una línea líquida, la consultoría de instalación, los desarrollos a medida y los mantenimientos. La mayor parte de los modelos de negocio basados en programas de código abierto se paran ahí; y eso no le gusta a los inversores, porque el modelo no es escalable; me explico, no puedes multiplicar el negocio por cien de un día para otro, porque te basas en mano de obra, en horas-hombre, aunque pueda suponer una buena rentabilidad, esta no es suficiente para un business angel.

Pero ahí llega Automatic (entre otros) y le da una segunda vuelta de rosca, hace paquetes con su software más refinado, les añade el alojamiento (hosting) y un servicio técnico. Este último ya lo ofrece cualquier proveedor de alojamiento, de mejor o peor forma. En resumen, pasa de un modelo de negocio no escalable a uno escalable. Y todo usando la magia del software como servicio (el SaaS), en este caso se trata de un SaaS de baja intensidad, pero podemos hacerlo crecer hasta el infinito.

Quizás lo de programar en código abierto, además de bueno y bonito para todos, sea rentable para el que lo hace.