Más riesgo y menos subvención

Sólo podemos competir con Conocimiento. Es evidente que en precio ya no competimos, además España está bien colocada para competir en Conocimiento. Pero, no siguiendo el modelo tecnológico de transferencia de tecnología hacia la gran empresa, típico del norte de Europa; tampoco siguiendo el modelo de Investigación vanguardista norteamericano (DARPA), ni siquiera con el modelo asiático de clusters. Nosotros somos un país de industriales, de PyMEs industriales, y hay un buen futuro ahí.

Las subvenciones responden a economías de escala, me explico, a la Administración le cuesta parecido trabajo evaluar una subvención de 100.000€ que una de 1.000.000€; por lo que favorecen a la gran empresa, y nosotros no somos un país de grandes empresas.

La PyME es donde se Desarrolla, especialmente la PyME industrial. La Investigación se hace en centros públicos y la innovación en la gran empresa, que es la que dispone de una red comercial capaz de hacer paquetes del Desarrollo hecho en la PyME y llevarlo al Mercado.

Esa PyME que desarolla, la que puede cambiar nuestro modelo económico, no busca subvenciones. Hay PyMEs desarrolladoras que nacen para buscar subvenciones, pero normalmente acaban por alejarse del Mercado, e incluso llegan a convertirse en gestoras de subvenciones para terceros.

La PyME que desarrolla y vive en la Economía real necesita dos cosas de la Administración, la primera es que sea su primer cliente, su adoptante temprano, que arriesgue. Pero el que maneja fondos públicos evita ese tipo de riesgos, intenta no acabar en la cárcel, porque, como sucede con los árbitros de fútbol, acertar no se valora, pero equivocarse no se consiente. La segunda cosa que necesita, es que le ayude para recibir inversión para crecer, para desarrollar nuevos productos. Pero volvemos a la economía de escala, cuesta más o menos lo mismo evaluar una inversión de 100 que una de 1.000, y los inversores de gama baja han colgado el cartel de vuelva usted en 2011.

Agazaparse o exibirse

Arriesgarse es lo más seguro

Vivimos tiempos revueltos, y creo que lo serán aún más. En este momento tenemos dos opciones: escondernos y esperar a que escampe o jugárnosla. Obviamente cada persona y cada circunstancia es distinta; pero no es mi intención aconsejar a nadie, sino sólo dar mi punto de vista.

Muchas personas de mi entorno han elegido la primera opción, la del chubasquero, y cada día crece más su número, en muchos casos no hay una justificación para ese comportamiento. Las noticias pre-apocalípticas han transformado carácteres en siervos; en personas capaces de cumplir órdenes sin rechistar, y las primeras órdenes son las de la televisión, y si la tele dice que hay que ahorrar, ahorremos.

Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes

Napoleón Bonaparte

Vivimos en un país pendular, donde hemos pasado de pagar las gafas de sol en seis cómodos plazos a asfixiar a la pyme. Vivimos asustados porque el miedo vende, pero seguimos cayendo en los mismos errores: el mercado de derivados a nivel mundial sigue duplicando al mercado real, las rentas de la especulación siguen tributando menos que las del trabajo. Y poco se ha avanzado en ponerle el cascabel al gato; me refiero a cuestiones controvertidas como el estatuto de la función pública o las apuestas por Internet. Y este es el momento. Pocas veces tenemos una ventana de oportunidad para cambios estructurales como en el momento actual. Y ojo a emprendedores e inversores, que:

Procter & Gamble nació en el Pánico de 1837

General electric nació en el Pánico de 1873

IBM nació en 1888, durante la Gran depresión

General motors nació en el Pánico de 1907

United Technologies nació en la Gran depresión de 1929

FedEx nació en la Crisis del petróleo de 1973