Un tarahumara de noventa y cinco años atravesó cuarenta kilómetros por la montaña. ¿Sabes por qué podía hacerlo? Porque nunca nadie le había dicho que no podía. Nunca nadie le había dicho que debía estar muriéndose en algún asilo de ancianos. Uno vive según sus propias expectativas, amigo.

Extraído de Nacidos para correr de Christopher McDougall

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Javier
Javier

Cofundador de Proportione. Estrategia, tecnología y personas. Escribo sobre negocio, innovación e investigación desde 2008.

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